PEÑAROL

Vestuario de reuniones

El Consejo Directivo de Peñarol se reunió con el "Polilla" en el vestuario, donde se decidió la continuidad del entrenador al frente del equipo.

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Jorge "Polilla" Da Silva en Juventud-Peñarol. Foto: Gerardo Pérez.

La derrota de Peñarol con Juventud volvió a poner en el foco el futuro de Jorge Da Silva al frente del equipo.Más puntos dejados por el camino. Un nueva reunión en el vestuario entre el presidente Juan Pedro Damiani, el vice Walter Pereyra y el técnico Jorge Da Silva. Algo que ya se hizo costumbre. Sucedió tras la derrota frente a Wanderers en el CDS, se repitió el fin de semana pasado después del empate ante Boston River y pasó de nuevo ayer tras caer con Juventud.

El primero en regresar del campo tras la segunda derrota sufrida en cinco partidos fue el entrenador. El “Polilla” subió las escaleras mirando al piso y apenas esbozó una sonrisa cuando alguien le palmeó el hombro y murmuró un “vamo’ arriba”. La imagen se repitió unos minutos después con los jugadores. Todos cabizbajos y algunos como Gaston Rodríguez con lágrimas en los ojos. “¡Jugadoreees, la c..... de tu madreee, a ver si ponen huevoooos, no le ganamo’ a nadieeee! Seguramente, el cántico con que los despidió la hinchada y los silbidos seguían retumbando en los oídos de los futbolistas.

Al rato comenzaron a llegar los directivos al vestuario. El primero fue Rachetti, luego Damiani, Casarotti, Catino, Areco y Scherschener. También estaban Errico, Perrone y el gerente Ahuntchian. El último en ingresar, cuando ya habían comenzado a salir los utileros y los kinesiólogos, fue el vicepresidente Walter Pereyra.

Sin embargo, la reunión fue tripartita entre el presidente, Pereyra y Da Silva. Ni siquiera Ahuntchain participó esta vez.

A los periodistas de Tenfield, que siempre están adentro, en la antesala del camarón, se les pidió que esperaran afuera con el resto de los medios. Al principio, en los corrillos del estadio se aseguraba que Da Silva no iba a continuar al frente del equipo. Pero con el correr de los minutos las opiniones fueron cambiando. Cuanto más demoraba la reunión, más parecía que el entrenador se quedaba.

Cuando por fin salieron del vestuario de Tercera, Damiani le anunció al resto de los dirigentes que Da Silva seguía y preguntó si estaban de acuerdo. Los futbolistas también se encontraban allí observando todo lo que sucedía. Carlos Sherschener, de la 2809, dijo que ese no era el ámbito para hablarlo y sugirió hacerlo el martes en la reunión del Consejo Directivo.

“Da Silva sigue”, afirmaba unos minutos después el presidente Damiani rodeado de cámaras, grabadores y teléfonos. “Van cinco partidos y nosotros hicimos una gran inversión y estamos convencidos que hicimos bien y que el plantel tiene un gran potencial y que va a salir rápidamente de esto”, explicó el presidente que lucía calmo.

“La forma se salir es con estas medidas que marcan una tendencia y un proceso”, añadió Damiani, quien aseguró a su vez, que no había notado un desgaste en la relación del entrenador y sus jugadores. “Eso no es lo que se nota en el vestuario”, respondió Pereyra, que estaba junto al presidente.

“Al revés. Basta ver cómo jugaron, ¿Acaso se le puede decir que esta vez les faltó actitud’ No. ¿O que faltó fútbol? No. ¿Faltaron situaciones de gol? No”, preguntó y se respondió el presidente.

“Eso es lo que hay que ver. Obvio que si voy a la Amsterdam me pongo a cantar, pero acá tenemos que tener la cabeza fría. Si Peñarol hubiera sido superado...pero no fue superado. Es como cuando uno anda mal; bueno, en Peñarol andamos mal”, añadió Damiani.

Consultado sobre si la situación habría sido otra si el equipo hubiera sido superado en el juego, el titular respondió: “El contexto, el contexto; pero en los primeros minutos yo ví muy bien al equipo y luego recibimos ese gol insólito. Los goles que tenemos para hacer no los hacemos y nos llegan tres veces y nos convierten”, dijo Damiani.

“Es bueno recalcar especialmente que la preocupación del técnico es respaldar a este plantel de jugadores que siente muy rico y muy profesional. Y que cree que se merecen lo mejor. Y que si lo mejor era que él se fuera, lo hacía”, explicó por su parte Walter Pereyra. “Pero todos entendemos que lo mejor es seguir en este proceso”, agregó el vice.

“Da Silva dijo que dejaba en nuestras manos la decisión, pero que estaba convencido que lo iba a sacar adelante; y le respondimos que creíamos que era importante que se quedara”, finalizó Damiani. Saludó y se retiró.

Sin embargo, puede que mañana en la reunión del Consejo Directivo aurinegro haya otro capítulo.

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