HACIENDO HISTORIA

¡Qué veranos! La Copa Montevideo, con fútbol y figuras

Estrellas argentinas, brasileñas y europeas pasaron por un Centenario siempre repleto, aunque en las cinco ediciones el título quedó en casa.

José Emilio Santamaría con el capitán de Presidente Hayes (1953)
José Emilio Santamaría con el capitán de Presidente Hayes (1953).

Desde la instauración del profesionalismo se supo bien que la pasión de los hinchas por el fútbol nunca se tomó vacaciones. La organización de torneos internacionales de verano se volvió una costumbre montevideana, estimulada por certámenes de gran atracción como el Nocturno de 1938 que ganó Nacional. Y si no había nada en el Centenario, la gente se arrimaba a la rambla a seguir la Liga Palermo, que a menudo congregaba a cracks de primera división defendiendo a los colores del barrio. Pero el fútbol estival tuvo su expresión mayor en la Copa Montevideo.

Hubo muchas copas Montevideo, incluso algunos torneos locales así llamados, pero la que se convirtió en sinónimo de fútbol veraniego tuvo cinco ediciones que se reconocieron como una continuidad: 1953, 1954, 1969, 1970 y 1971. El Estadio Centenario lució lleno muchas noches de enero y febrero para ver a figuras internacionales, aunque el trofeo siempre quedó en casa: Nacional conquistó tres y Peñarol dos.

El certamen nació por iniciativa de los clubes grandes, en tiempos en que Uruguay era campeón del mundo. Esa circunstancia, en vez de hacer llegar ofertas desde el exterior para ver a los cracks celestes, provocó que los uruguayos convocaran a clubes extranjeros. En 1953, incluso, la realización de la Copa obligó a postergar la final del Campeonato Uruguayo del 52 hasta que se marcharan los invitados.

Dirigentes tricolores y aurinegros formaron la comisión organizadora en aquel 1953. Allí estaban, entre otros, el futuro líder blanco Wilson Ferreira Aldunate y Luis Vidal Zaglio, canciller de los gobiernos blancos en la década de 1960.

Así arranco.

La primera edición contó con ocho participantes. Además de los dos anfitriones, fueron Colo Colo de Chile, Presidente Hayes (desconocido hoy pero entonces campeón paraguayo), Botafogo y Fluminense de Río de Janeiro, First Vienna de Austria y Dínamo Zagreb de Yugoslavia.
Pese a tratarse de un certamen nocturno, la inauguración tuvo lugar de tarde, el 17 de enero. Luego del empate entre Vienna y Dinamo, Peñarol derrotó a Hayes por 2 a 1. El Estadio estuvo lleno y se registró una recaudación que la prensa catalogó como “récord”: 77.000 pesos.

Nacional se quedó con el trofeo gracias a una gran campaña: seis victorias y un empate (ante Fluminense, en la última fecha). El clásico registró el triunfo tricolor por 2-1, con goles de Julio Pérez y Rial, más el descuento de Romay. No fue precisamente un amistoso: Schiaffino y Carballo resultaron expulsados por agresión mutua. La indisciplina resultó el punto oscuro de la Copa Montevideo a lo largo de casi todas sus ediciones. En aquel 1953, Botafogo recibió duras críticas por su juego “sucio y desleal”, y la completó al no presentarse al último encuentro, ante Peñarol.

El aurinegro Romay al ataque frente a Colo Colo de Chile en 1953.
El aurinegro Romay al ataque frente a Colo Colo de Chile en 1953.

La edición 1954 volvió a contar con ocho equipos: Alianza Lima, América y Fluminense de Río, el campeón paraguayo Sportivo Luqueño, Norrköping de Suecia, Rapid de Viena y los dos organizadores.

Peñarol ganó los siete partidos y marcó 30 goles para conquistar el título. A Alianza Lima le hizo ocho , cuatro a América y cinco al Rapid. El clásico fue suyo por 2 a 0, gracias a goles de Borges y Míguez. Nacional quedó a tres puntos. Y los mejores extranjeros fueron Fluminense y Alianza Lima.

La segunda era.

Después de 15 años de pausa, la Copa Montevideo se reanudó en enero de 1969, ya bajo la organización del empresario argentino Samuel Ratinoff, responsable de certámenes similares en Santiago de Chile y Mar del Plata.

Los grandes uruguayos se midieron entonces con Independiente y Vélez (flamante campeón nacional) de Argentina, Sparta de Praga y Torpedo de Moscú. Los participantes pasaron a ser seis, lo cual se repetiría en las dos ediciones siguientes. La presencia de clubes argentinos permitió la emisión en directo por televisión hacia Buenos Aires por Canal 11, con los relatos de Juan Carlos Rousselot y la participación de un joven Jorge Da Silveira.

Acaso en aquel torneo Nacional dio los primeros pasos hacia su gran equipo de 1971. Por ejemplo, frente a Vélez debutó Luis Cubilla, recién llegado de River argentino. Y el clásico le dio un triunfo por 3 a 1, tan claro como hacía mucho no se daba tras una década de predominio aurinegro. El primer tiempo terminó 3-0, con goles de Mugica de penal, Prieto y Maneiro. Sobre el final descontó El Tanque Rojas, goleador argentino recién llegado a Peñarol.

Los once de Nacional que ganaron el clásico para lograr el título en 1969
Los once de Nacional que ganaron el clásico para lograr el título en 1969.

Ese partido tuvo un episodio insólito. Cuando faltaban 10 minutos, un pelotazo del lateral mirasol Omar Caetano dio de lleno en la cabeza del árbitro Alejandro Otero y lo desmayó. Otero se repuso, dirigió los minutos que faltaban y tras dar el pitazo final, volvió a caer desvanecido. Otero era además un alto jefe policial, encargado por esos días del combate al movimiento tupamaro.

La presencia de los soviéticos del Torpedo despertó expectativa, pero el mejor equipo de los extranjeros fue Sparta, que derrotó a Peñarol y quedó a un punto de Nacional en la tabla.

1970
Nacional repite el título
Luis Artime y Roberto Rivelino.

El saludo de dos grandes figuras antes de Nacional-Corinthians: Luis Artime, con la camiseta roja de alternativa, y Roberto Rivelino, futuro campeón mundial con Brasil. Las copas Montevideo de aquellos años congregaban a numerosas figuras extranjeras, pero el título quedaba invariablemente en casa. Nacional, por ejemplo, ganó las ediciones de 1968 y 1970 con gran autoridad.

En 1970, los invitados fueron River y San Lorenzo argentinos, Estrella Roja de Belgrado y Corinthians de San Pablo. En el equipo yugoslavo jugaba el puntero zurdo Dragan Djazic, considerado uno de los mejores futbolistas de origen serbio de la historia, en tanto Corinthians llegó con Roberto Rivelino, campeón mundial con Brasil pocos meses más tarde.

Nacional repitió el título, ya con Luis Artime en sus filas. El poder goleador de aquel tricolor quedó reflejado en dos resultados: le ganó 6-1 a River y 7-2 a San Lorenzo (con cinco de Artime).

El clásico terminó en un 2-2 que le dio la copa a Nacional, con cuatro goles de cabeza: dos de Pedro Rocha, uno de Atilio Ancheta y otro de Cascarilla Morales.

1971
Peñarol campeón con un yugoslavo
Primer gol aurinegro frente a Internacional de Bratislava: Losada. La foto, publicada en la portada de El País, muestra la trayectoria de la pelota, según estilaba la prensa en esos días. Como el equipo checoeslovaco jugó de amarillo, Peñarol utilizó una

Primer gol aurinegro frente a Internacional de Bratislava: Losada. La foto, publicada en la portada de El País, muestra la trayectoria de la pelota, según estilaba la prensa en esos días. Como el equipo checoeslovaco jugó de amarillo, Peñarol utilizó una camiseta inusual: verde con vivos aurinegros al estilo de la divisa del CURCC. Esa noche, debutó el argentino Castronovo: con dos goles en pocos minutos comenzó pronto a conquistar a la tribuna.

La edición 1971 enfrentó a Peñarol y Nacional con San Lorenzo y Vélez, Cruzeiro de Belo Horizonte (con tres campeones mundiales: Tostão, Piazza y Brito) e Internacional de Bratislava (una ciudad de la entonces Checoslovaquia, hoy capital de Eslovaquia).

Peñarol fue campeón mostrando dos novedades en el ataque: el diminuto pero efectivo centrodelantero argentino Raúl Castronovo, llegado a préstamo de Rosario Central, y el habilidoso puntero yugoslavo Ilija Petkovic. Por otro lado, aquella copa marcó la despedida de Alberto Spencer de la camiseta aurinegra.

Este certamen resultó accidentado por la mala conducta de algunos protagonistas. Hubo un total de 14 expulsados en los 15 partidos, casi uno cada noventa minutos. Cruzeiro perdió su partido ante Peñarol al negarse a sacar del medio tras un gol de Castronovo, pues reclamaba posición adelantada. Y el clásico decisivo terminó 35 minutos antes, al quedar Nacional con solo seis jugadores cuando perdía 2 a 0 (goles de Ermindo Onega y Castronovo), debido a cinco expulsiones.

El encuentro fue violento. Primero se fueron a bañar Ancheta y Alfredo Lamas por un encontronazo. Y los siguieron Maneiro, Montero Castillo, Mugica y Blanco. Además, Petkovic resultó fracturado y, al final, el técnico tricolor Washington Etchamendi provocó una pelea a golpes de puño con su colega aurinegro Roque Máspoli.

Petkovic, definido como “estrella fulgurante” por la revista Deportes debido a su rendimiento, prometió regresar tan pronto le quitaran el yeso. Pero no volvió. Hizo carrera en Francia y en 1974 jugó el Mundial de Alemania por Yugoslavia.

El delantero yugoslavo de Peñarol en 1971, Ilija Petkovic.
El delantero yugoslavo de Peñarol en 1971, Ilija Petkovic.

Los años siguientes, los grandes pasaron a disputar la Copa del Atlántico, que dio espacio a clubes del sur de Brasil, junto a los habituales argentinos.

En enero de 1975, la actividad cambió radicalmente: comenzó a disputarse la Liguilla Pre Libertadores entre los mejores seis de la temporada. Era un torneo doméstico, aunque durante algunos años despertó gran atracción: estaba escrito que el fútbol veraniego tiene buen público.

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