ELIMINATORIAS

Venancio Ramos, un histórico y especialista en ganarle a la selección de Chile

A tres días del encuentro frente a los trasandinos, el "Chicharra" recordó cómo fueron esos partidos y también habló sobre el futuro de la Celeste.

Venancio Ramos en uno de los enfrentamientos ante Chile. Foto: Archivo El País.
Venancio Ramos en uno de los enfrentamientos ante Chile. Foto: Archivo El País.

Hace 35 años, Uruguay clasificaba al Mundial de México tras vencer 2 a 1 a Chile en el Estadio Centenario. Era el regreso a la máxima gesta tras doce años de ausencia. Las Eliminatorias se disputaban en el formato anterior y en el grupo de los celestes, dirigidos por el profesor Omar Borrás, estaban Chile y Ecuador, los dos primeros rivales de la selección en el inicio de las Eliminatorias rumbo a Catar 2022.

Los chilenos llegaban con 5 puntos en la tabla, uno más que Uruguay, que necesitaba ganar para sellar su clasificación. José Batista abrió el marcador con un tiro libre, pero Jorge Aravena igualó de penal. Venancio Ramos volvió a poner a Uruguay en ventaja, también de panal, tras una falta en el aérea a Francescoli. A pocos minutos del final el juez cobró un peligroso tiro libre para la visita. Mientras Aravena, que era prácticamente infalible, se preparaba para el remate, Venancio tuvo la avivada más grande de su carrera. Muchos años después, le pidió disculpas al chileno.

“Ahora se juega en un formato totalmente diferente. Tenemos que trasladarnos a lo que fue aquello. Uruguay venía de dos Mundiales sin participar. Había mucha responsabilidad de parte del grupo de jugadores. No hay que olvidar que veníamos de éxitos de Nacional y Peñarol en 1980 y 82 y de la Copa América en el 83. Sentíamos mucho compromiso con la historia del fútbol uruguayo”, contó Venancio Ramos, desde su Artigas natal.

El “Chicharra” cree que en el actual formato de la extensa Eliminatoria y todos jugando contra todos, es más fácil clasificar. “Al ser tan larga te da la posibilidad de recuperarte tras dos partidos malos. O si tenés un mal comienzo. Antes no tenías esa chance. Además, era diferente porque la victoria te daba solamente dos puntos. El cambio en la puntuación fue determinante. Hoy hay mucha diferencia entre una victoria y un empate, en aquel entonces era solo de un punto. La verdad es para destacar a la persona que tuvo esa maravillosa idea de los tres puntos”, aseguró.

“Y había menos cambios. Una cantidad de cosas distintas. Era necesario hacerse muy fuerte de local y salir a buscar algún resultado al exterior, como nos pasó a nosotros que salimos a buscar el resultado de visitante en Ecuador”, explicó sobre la victoria 2 a 0 conseguida en Quito.

Venancio es consciente de que el equipo del maestro Oscar Washington Tabárez llega al partido del próximo jueves con varias bajas, pero está convencido que no tendrá problemas para vencer a los transandinos. “Uruguay es amplio favorito a priori y me baso en el partido entre Peñarol y Colo Colo por la Libertadores para demostrar la diferencia que hay hoy entre Uruguay y Chile. Más aún en la selección con la base de jugadores que tiene”, afirmó convencido y pasó a recordar lo que pasó el 7 de abril de 1985 en un estadio Centenario repleto.

Venancio Ramos. Foto: Archivo El País.
Venancio Ramos. Foto: Archivo El País.

Mortero

“En la previa del partido, el profesor Borrás nos dijo que nuestra situación era inmejorable porque dependíamos de nosotros, jugábamos de local y ganando clasificábamos. Era todo positivo para nosotros. Todo motivante para una generación que se merecía participar en un Mundial”.

“Chicharra” tiene claro que la gente no recuerda tanto el golazo que le hizo a Ecuador en Montevideo ni el penal frente a Chile, ni su gran calidad como futbolista, como el limonazo con que arruinó el tiro libre de Jorge Aravena a quien llamaban el “Mortero” a poco del final. Pero no le molesta. “En definitiva fue el gol mío de penal el que nos dio la clasificación a México. Eso es lo que quedó en la historia, aunque para la gente fue lo del limón”, admitió riendo.

“Faltarían seis minutos más o menos. Y los partidos no tenían tantos descuentos como ahora. Había menos cambios y creo que también menos control del tiempo. Ese tiro libre complicaba las cosas y nos puso muy nerviosos a todos. Jorge Aravena ya nos había hecho un gol de tiro libre en Santiago en una situación mucho más compleja que la que se presentó en el estadio y le pegó brillantemente. Por eso me surgió la idea de distraerlo a la hora de la ejecución”, reconoció.

En el campo había una cantidad de limones que los hinchas le habían arrojado a los chilenos tras bronca por el polémico partido de Santiago que estuvo suspendido un buen rato por una piedra que le arrojaron a uno de los asistentes, pero el juez no lo suspendió. Los limones habían quedado en el césped. Algo que no pasaría hoy.

“Hoy no habría ninguno, sobre todo por el precio que tienen los limones”, bromeó el ex delantero que en aquel momento defendía al Racing Lens de Francia. “Aparte si se diera hoy esa jugada las cámaras la tomarían al instante. Recuerdo que por la noche lo pasaron en el canal 4 y se ve bien nítido cuando el limón toca el piso y pega arriba de la pelota. Porque no quise bocharla, traté de que pegara en el piso primero y me salió. Siempre quise tener esa imagen de recuerdo y nunca pude conseguirla”.

Venancio Ramos en uno de los enfrentamientos ante Chile. Foto: Archivo El País.
Venancio Ramos en uno de los enfrentamientos ante Chile. Foto: Archivo El País.

Una avivada 

Antes del tiro libre del chileno el arquero Rodolfo Rodríguez le dijo a Venancio que si la pelota pasaba la barrera era gol. “Nos jugábamos la clasificación. Y dependíamos de Rodolfo o de que Aravena no estuviera feliz en la ejecución. ‘Si va al arco es gol’, me dijo Rodolfo. Entonces se me ocurrió lo del limón. Tenía que encontrarlo, que por suerte había muchos, rápidamente ubicarme en una posición donde no me viera el árbitro pero manteniendo la distancia exigida y encontrar un lugar del otro lado, donde Jorge, que es zurdo, no tuviera el pie de apoyo. Así tenía mayor posibilidad de ser certero con el limón”. Aunque no lo vieron con la fruta en la mano, tanto Aravena como sus compañeros se dieron cuenta que algo extraño había sucedido. “Era muy difícil que un tiro de Aravena no fuera al arco y la pelota se fue tan lejos que fue una sorpresa para él y para sus compañeros. Estaba claro que algo había pasado. Cuando él le pegó a la pelota ya se estaba moviendo. Yo enseguida arranque a correr por la punta derecha, desentendido totalmente de la situación. Ellos le pidieron al árbitro que se repitiera el tiro, pero no tuvieron suerte”.

Fair Play

Hace unos años Venancio estuvo en comunicación con Aravena y le pidió disculpas. “Charlamos un poco y basándome en la deportividad, si cabe esa palabra, le pedí disculpas. Le dije que en aquel tiempo no existía el fair play que FIFA impuso luego. Creo que cualquier deportista, no digo hacer lo mismo, pero hubiera tratado de sacar una ventajita en ese momento. Que no fuera percibida y que fuera beneficiosos para su selección”.

Algunos de los futbolistas uruguayos tampoco se percataron de la viveza del artiguense. Él tampoco se los dijo a pesar de la sorpresa de todos por la forma en que la pelota de Aravena se había ido tan lejos. Ni siquiera después en el vestuario.

“La alegría era tanta, estábamos tan felices que no había espacio para ninguna acotación. En definitiva el logro, lo que habíamos conseguido, era lo más importante para nuestra generación. Teníamos compañeros que llevaban pocos años en la selección, como Enzo (Francescoli) o el ‘Polilla’ Da Silva. Había que darle atención al logro más que a lo que había sucedió en el campo”, culminó con humildad el hoy técnico y comentarista.

a ecuador

Fue el primero en festejar tirando la camiseta

Venancio Ramos aseguró que le hizo a Ecuador, el segundo rival de la selección en esta primera fecha de las Eliminatorias para Catar, uno de los mejores goles de su carrera. Fue en el partido disputado en Montevideo que terminó con victoria local por 2 a 1.
“En aquel tiempo solo se permitían dos cambios. Y yo estaba de suplente. Borrás nos había hablado toda la semana de que a Ecuador había que ganarle por arriba. Nos pasamos entrenado las pelotas quietas”, relató “Chicharra”.
“Empezó el partido y el ‘Pato’ (Aguilera) hizo un gol y nos puso en ventaja 1 a 0. Pero ellos nos empataron al final del primer tiempo. Entonces Borrás mandó a la cancha a Wilmar (Cabrera) que también estaba de suplente. Pero el gol no aparecía”, continuó contando.
“Entré faltando diez minutos y en la segunda pelota que toqué hice el gol de la victoria. Fue tras una pared con el ‘Tano’ (Nelson Gutiérrez) que me la devolvió. La paré de pecho y encaré al lateral. Le pegué de zurda y salí como loco a festejar. Me saqué la camiseta y se la tiré a la tribuna América. Por suerte me la devolvieron. En esa época no te sacaban tarjeta, pero tampoco me hubiera importado. Parece que fui el primero en tirar la camiseta”.

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