CHAMPIONS LEAGUE

Valverde demostró en Anfield que también puede ser polifuncional

Jugó infiltrado ante Liverpool, salió como marcador de punta y luego pasó al mediocampo

Federico Valverde
Federico Valverde en acción ante el Liverpool por la Champions. Foto: @fedeevalverde.

Federico Valverde volvió a cumplir una actuación de gran jerarquía con la camiseta del Real Madrid, ayer en el empate de su equipo ante Liverpool (0-0), que valió la clasificación para las semifinales de la Champions League.

No fue brillante como otras veces, pero mostró todas sus condiciones: empezó como lateral derecho (por primer vez en su carrera profesional), terminó como mediocampista y lo hizo todo con solvencia, pese a que jugó infiltrado porque no estaba en su mejor condición física.

La racha de lesiones que sufre el Real llevó al técnico Zinedine Zidane a optar por el uruguayo para marcar el lateral derecho. Valverde aceptó el reto, pese a que no está en la mejor condición física. Su pareja reveló en las redes sociales que tuvo que infiltrarse para poder entrar a la cancha.

Le tocó enfrentar al senegalés Sadio Mané, una de las estrellas del Liverpool, que ya en la primera jugada del partido mostró su peligrosidad, pero el arquero “merengue” Courtois solucionó la situación.

Después, Valverde se fue asentado y el equipo inglés ya no llegó por su lado. Pese a que jugó de forma conservadora, sin abandonar su posición, en el segundo tiempo protagonizó una gran corrida por la punta, que culminó con un preciso centro para Benzema.

Su intervención cumbre fue un pase de volea y en diagonal de 70 metros, que dejó solo a Vinicius frente al gol, pero el arquero Alisson lo evitó en una salida desperada.

Después, tras la salida de Toni Kross, Valverde pasó al mediocampo para trabajar en la cobertura defensiva.

La actuación del uruguayo, así como las circunstancias que lo rodearon, fueron uno de los grandes temas de la prensa deportiva española.

En su reducto de Anfield, Liverpool buscó por todos lados el gol pero se encontró con un Real bien plantado en la defensa. Y cuando la pelota no rebotaba en ese muro blanco, apareció siempre Courtois.

Con el empate de ayer, el Real Madrid volvió a las semifinales de la Champions después de tres años y llegó a la trigésima semifinal de un torneo que ya ganó 13 veces. Enfrentará en esta instancia al Chelsea, que el martes eliminó al Oporto.

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