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El uruguayo Sebastián Morquio estuvo preso un mes y pide trabajo por Twitter

El exjugador y empresario que acercó a Gonzalo Bergessio a Nacional vivió un confuso episodio con un perro y su madre y fue detenido: su vida dio un giro de 180 grados.

Sebastián Morquio
Sebastián Morquio

"Busco Trabajo . El que sepa de algo que me contacte por acá . Gracias . Si es de Fútbol un Gol", escribió Sebastián Morquio, ex-Nacional en su cuenta de Twitter y agregó que es exjugador, técnico, intermediario y asesor en fútbol. 

Es que la vida de Morquio, quien defendió 14 camisetas en su carrera de jugador, solo dos de ellas en Uruguay, la de Nacional y de Progreso, cambió radicalmente. El histórico defensor que ascendió con Huracán en el 2000 en Argentina estuvo preso, lo que le generó muchos problemas laborales. "Las puertas se cerraron", admitió Morquio en charla con radio Continental.

"Está difícil la situación. Estuve preso 30 días. Salí el 21 de diciembre. Se dio vuelta la taba, como se dice. Todo lo que venía bien encaminado, siendo intermediario, llevando jugadores a la Argentina y a Chile, todo lo que hacía para mantener a mi familia se dio vuelta en un año muy complicado", relató el empresario.

Y explicó el confuso episodio que lo hizo terminar tras las rejas. "Mi perro arañó a mi madre que estaba comiendo en la cama. Una vecina me denunció y como el perro era mio fui preso. Es una mezcla con Pitbull. Por suerte no lo sacrificaron porque no la había mordido, sólo la araño. Para peor a mi madre la mantengo yo", relató Morquio.

​Sus 30 días en la cárcel  no fueron nada sencillos para "Patota". "La cárcel donde estuve era mejor que otras. Pero mi madre confió en parte de su familia para que me llevaran una caja con alimentos, porque una vez por semana te pueden llevar alimentos. Ella les dio plata para que me llevaran productos, y nunca me llegó la caja. Las personas que estuvieron en la celda me bancaron con pequeños detalles de alimentación. Estuve en una chacra y no era peligrosa. No me puedo quejar porque me atendieron muy bien, aunque sigue siendo una cárcel, y estás en un calabozo, pero es mejor que en otras cárceles", explicó.

Aunque hoy camina libremente por la cale, la situación judicial aún no terminó para el empresario que acercó a Gonzalo Bergessio a Nacional. . "Tengo domiciliaria: de 23 a 7 de la mañana tengo que estar en mi casa. Después soy libre. No tengo tobillera ni nada raro, pero como se dice, abracé una causa para estar libre".

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