SELECCIÓN

Uruguay tiene una gran revolución por la calidad de sus futbolistas

La doble fecha FIFA ante Perú confirmó que empezó a forjarse una gran transformación futbolística. Es tan así, que la Celeste no acusó las ausencias de Suárez, Cavani y De Arrascaeta.

La celebración de Uruguay del gol de Darwin Núñez
La celebración de Uruguay del gol de Darwin Núñez. Foto: AFP.

La revolución llegó y lo hizo para quedarse. Óscar Tabárez tomó la determinación de implementar un cambio profundo en el estilo de juego de la Selección uruguaya y lo hizo basándose en un elemento clave: Uruguay tiene muchísimo talento. La riqueza técnica de algunos jugadores, la velocidad de otros no han hecho otra cosa que empezar a forjar una gran transformación futbolística muy anhelada. Es tan así, que la Celeste no acusó las ausencias de Luis Suárez, Edinson Cavani y Giorgian De Arrascaeta

Y la revolución no implica dejar por el camino virtudes del pasado, sino potenciar aspectos que reflejaban números negativos. Nada de enterrar automatismos defensivos, ni de expulsar del estilo de juego el sentido de la solidaridad para cerrar espacios, para replegarse y ayudar en la marca. La firmeza atrás no es algo que vaya a resignarse. Todo lo contrario.

Pero a partir de eso es donde empieza a desplegarse otra manera de interpretar el juego. Mejor dicho, una manera diferente de jugar el partido. Este nuevo Uruguay corre la cancha con inteligencia, presiona arriba con mucha gente y llegó a hacerlo aún estando con un hombre de menos. Sí, así, lo que se convierte en una imagen llamativa. Defender hacia adelante, en lugar de retroceder para meterse en una zona más segura.

La doble presentación ante Perú fue refrescante, confirmatoria de que se está buscando crecer. Arrolladora en el sentido del cambio que se trata de imponer y alentadora para lo que viene por delante porque la repetición de partidos es lo que permitirá crecer en confianza. 

el eje central

Sobra calidad para manejar la pelota

Matías Vecino realiza el mayor recorrido y con triunfos individuales
Matías Vecino realiza el mayor recorrido y con triunfos individuales. Foto: Reuters.

El motor que está poniéndole alas al gran cambio en el estilo de juego aparece en el eje central del mediocampo. Esa es la línea que empieza a tejer la telaraña que une todo el esquema. Ahí están los espigados mediocampistas que juegan de cabecita levantada y que se lucen entregando tanta energía en desplazarse a lo largo y ancho del terreno para lograr que el equipo vaya y vuelva unido, como lo hacen cuando piensan y desarrollan la jugada a través de la sucesión de toques cortos precisos.

Enamoran con su destreza y tranquilidad. No los intimida el ruido de los tapones rivales clavándose en el césped en señal de que están aproximándose con intenciones firmes de robarles la pelota. Esperan, se acomodan y después de un amague sale el mejor toque. O lo hacen antes de primera, para volver a recibir luego una devolución y empezar a sortear las líneas rivales.

El técnico encontró en Matías Vecino, Federico Valverde, Rodrigo Bentancur y Lucas Torreira lo que siempre quiso tener: calidad, velocidad mental, entrega, despliegue. Y diferentes posibilidades para que el plantel no pierda potencial si alguno de ellos se tiene que perder un partido o una parte de alguno​.

Brian Lozano llegó para quedarse en el plantel de la Celeste
Brian Lozano llegó para quedarse en el plantel de la Celeste. Foto: Reuters.
velocidad

El gran recorrido por las bandas

La otra gran muestra de que Uruguay tiene elementos renovadores capaces de entregar el salto de calidad que se pretendía apareció por las bandas. La aparición de Brian Lozano, rescatado por el entrenador de la Celeste cuando nadie lo tenía en sus planes, y la utilización de los juveniles Brian Rodríguez y Matías Viña animan a confiar de que se transita por un camino correcto.

Los dos Brian tuvieron minutos espléndidos, confirmatorios de sus virtudes y alentadores para lo que viene por delante. Al "Huevo" la camiseta de la Selección le quedó pintada. Encaró, desbordó, picó, frenó y engañó a sus rivales. Más fogueado y con confianza también tuvo oportunidad de hacernos recordar que su pegada es diferente.

Rodríguez, en tanto, ratificó que su atrevimiento es refrescante, singular y muy útil para intimidar y quebrar a las defensas. Sus despegues directos o zigzagueantes desarticulan las líneas y contribuyen para que el equipo sea más incisivo por afuera, porque aún tomando la determinación de meter una diagonal la banda termina siendo aprovechada por otro futbolista celeste.   

Martín Campaña tuvo un muy buen rendimiento
Martín Campaña tuvo un muy buen rendimiento
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Los otros puntos altos

Además de los aspectos que fueron expuestos como confirmatorios de la evolución que se está concretando, la Selección uruguaya tuvo otros puntos altos en la doble fecha FIFA ante Perú.

- Juego colectivo: La presión alta fue coordinada. Se robaron balones en la salida rival y ante jugadores de técnica.
- Posesión: Uruguay supo ejercer un dominio en varios pasajes de los partidos y contra un combinado cuyo cuya principal característica justamente es el manejo de la pelota.
​- Seguridad defensiva: Perú, un adversario con tiempo de trabajo y jugadores de jerarquía, no pudo sortear el esquema defensivo de Uruguay. Ni siquiera cuando la Celeste se quedó con diez hombres.
​- Goles juveniles: Sin Suárez, sin Cavani, sin De Arrascaeta, la Celeste encontró efectividad en dos futbolistas que llegaron desde la Juvenil Sub 20 que compitió en el último Mundial de la categoría. El proceso no se detiene.

En definitiva, este doble examen, se superó de forma brillante. Por el adversario que estaba enfrente -uno de los grandes oponentes que tendrá la Celeste en la ruta que hay que recorrer para llegar a Catar-, por las importantes ausencias que tuvo el equipo y que nadie terminó extrañando y por la ratificación de que el sello de calidad oriental está garantizado. 

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