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"Tuna" disfruta en la Curva

A Bruno Fornaroli no le resultó fácil adaptarse a Danubio, pero ahora se siente muy bien en Maroñas y se prepara para jugar un partido muy especial ante Peñarol.

"Logramos una victoria más que importante el fin de semana. Sobre todo por lo que era la fecha en la que se enfrentaban los dos punteros del torneo. Y nosotros queríamos seguir prendidos en los primeros puestos", analizó Bruno Fornaroli, autor de uno de los goles de Danubio en el triunfo frente a Fénix, que les permitió al franjeado ubicarse en el segundo lugar de la tabla del torneo, junto a Juventud y River Plate.

"La meta en Danubio es volver a meternos en una copa y obviamente defender el título. Repetir es el sueño que tenemos todos y creo que no estamos lejos en un campeonato, que ha sido muy irregular. Y todos están perdiendo puntos", añadió en el living de su hogar, un apartamento de un séptimo piso ubicado en el límite ente Pocitos y Punta Carretas.

Al "Tuna" no le resultó fácil acostumbrarse al club de la Curva de Maroñas, sobre todo cuando llegó por primera vez el año pasado. "Me costó mucho la adaptación. Fui muy criticado, por suerte ahora estoy disfrutando, intentando volver a mi nivel y eso me genera alegría. El hincha de Danubio es muy particular. Y muy exigente. Pero si te exigen es porque saben que podés dar más. Al final todo tuvo un final feliz con el Campeonato Uruguayo y eso hizo que hoy tuviera otra relación con el hincha de Danubio. Y hoy lo disfruto".

El hecho de haberse criado en Nacional y de ser hincha del club también jugó en su contra con los danubianos. "Soy hincha de Nacional y no lo voy a negar. Pero la única forma de revertir eso era adentro de la cancha. Y creo que en el último partido frente a Nacional se notó que uno es profesional, más allá de los sentimientos que tiene por Nacional. El hincha de Nacional también lo sabe y esa es la tranquilidad que tengo hoy", dijo refiriéndose a la victoria de Danubio sobre Nacional en la quinta fecha, en la que vencieron por 2 a 1 y él anotó uno de los goles de la franja.

En este tiempo en Danubio, Fornaroli supo lo que es estar del otro lado y recorrer todas las canchas. "Hay detalles a los que no estaba acostumbrado. Cada fin de semana en Nacional jugábamos en el Parque o en el estadio, y en Danubio tenemos que salir a jugar a todas las canchas chicas. Sin desmerecer a nadie, jugamos con muy poca gente y campos de juego que no están en el mejor estado. Al principio esas cosas me desmotivaban, pero me tuve que adaptar a la realidad y hoy en día estoy tranquilo, contento, y hasta disfruto de esas cosas", contó el delantero. "Hoy sé que salir campeón con Danubio tiene otro sabor, por eso mismo. Si los grandes salieran a jugar a todas las canchas perderían muchos más puntos de los que pierden hoy", reconoció.

A propósito de grandes, Danubio se prepara para jugar el próximo sábado frente a Peñarol, que lidera la tabla con tres puntos más. Fornaroli no niega que será un partido especial para él. "Soy hincha de Nacional y ese partido lo quiero ganar. Y ojalá tenga la suerte de convertir, espero que este gol que le hice a Fénix sea el comienzo de una racha linda de esas que tenemos los delanteros. Hacerle un gol a Peñarol va a ser muy especial para mí", admitió el salteño que sabe que seguramente los hinchas aurinegros no lo van a tratar muy bien.

"Es lo lindo. Mientras no haya problemas afuera, los gritos y los insultos adentro son parte del fútbol. Yo también disfruto de eso, me motiva más. Ya me ha tocado, en Nacional, que los de Peñarol me gritaran y yo entendía que era porque me consideraban importante y eso me motivaba más", contó y se refirió al rival del sábado.

"Peñarol ha sido irregular igual que todos, pero aunque no tiene un fútbol muy vistoso se le vienen dando las victorias y a otros no. Y eso en un torneo tan irregular es fundamental. Es a lo que apunta Peñarol y se les está dando. Esperemos que nosotros seamos esa piedra en el zapato".

Juvenil.

Fornaroli se fue a la Sampdoria de Italia con sólo 20 años. Es consciente de que en ese momento no tuvo otra opción, pero reconoce que quizás no fue lo mejor. "No estoy arrepentido de nada. Nacional necesitaba venderme, me lo había explicado Alarcón. El club necesitaba ese ingreso y era el momento de salir porque había hecho un gran campeonato. Pero es difícil, muy difícil. Acá tenía continuidad, jugaba siempre y me sentía importante. En Italia era simplemente un juvenil y como tal se me trataba. Y no me gustaba, lo sufrí. Me costó muchísimo. Estaba solo y eso también fue complicado. Y eso llevó a que yo bajara el nivel".

También vistió las camisetas de San Lorenzo, Recreativo Huelva, Panathinaikos de Grecia y Figuerense de Brasil. Hoy no piensa en volver a salir, sino en ser campeón. "Mi idea es seguir disfrutando, luego se verá. Salir es como un reconocimiento, es importante, pero hoy me enfoco sólo en Danubio y en defender el título".

Federica es el cable a tierra del delantero.

Fornaroli está chocho con su hija Federica, de un año y cuatro meses. Y se le nota. "Todo el mundo me decía que los hijos te cambian la vida, pero hasta que no lo vivís, no te das cuenta. Ella tiene mucho que ver en mi presente, en mi estabilidad. Y es mi cable a tierra cuando las cosas no salen. La disfrutamos al máximo con mi mujer; es muy padrera".

El día en que fue capitán de Danubio.

"No me olvido más del partido frente a San Lorenzo en el que me tocó ser capitán y se me acercó Leandro Sosa y me dijo si me daba cuenta lo importante que era que el capitán fuera alguien que no había nacido en el club. Que no todos tenían esa chance".

Jadson le abrió las puertas de Maroñas.

"Con Jadson (Viera) habíamos salido campeones juntos en Nacional en 2011 y, siendo el capitán de Danubio, me abrió las puertas del club y del grupo. Luego hice una cantidad de amigos que siguen hasta hoy y que tienen mucho que ver con que me sienta tan contento de estar en Danubio".

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