URUGUAYO ESPECIAL

Último tren hacia el bi: si el mirasol no gana, se despedirá del título

Partidazo: Danubio necesita los puntos para no bajarse de la cima y Peñarol para seguir soñando

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Albarracín

No hay mañana para Peñarol. Ya no tiene más margen de error en este Campeonato Uruguayo Especial. Debe ganar para seguir con vida y recuperar la confianza en futbolistas que el año pasado brillaron con otras camisetas, pero que desde su llegada al club apenas han amagado con mostrar las razones por las cuales fueron contratados. También es la última prueba para Jorge Da Silva, sostenido hasta ahora por la cúpula del club, pero con la puerta siempre abierta (que él mismo abrió) para una salida.

Hoy no importa el cómo, esa es la realidad. De hecho, hace varias fechas que ya no importan los caminos para volver a festejar. Ni para el cuerpo técnico ni para los dirigentes. Lo único que sirve es la victoria. Si se gana jugando bien, mucho mejor, pero la necesidad por sumar de a tres es imperiosa. Luego habrá tiempo para hacer un análisis: si Da Silva acertó en los cambios, si alguno se ganó el puesto y si hay otros que ya agotaron sus chances en el equipo.

El "Polilla" vuelve a mover cinco piezas. Fecha tras fecha, sin poder cambiar la pisada, el DT cambia de nombres en busca de una solución. Damián Frascarelli (el único que entra por una baja obligada, la de Gastón Guruceaga afectado a la selección), Andrés Rodales, Ángel Rodríguez, Nicolás Albarracín y Junior Arias reaparecerán en el once.

El entrenador volverá a apostar por Arias, que sigue marcando goles en Los Aromos, pero que los fines de semana no ha ligado nada y le da una chance nuevamente a Albarracín de ser el conductor del cuadro.

Luego del empate con Plaza, el sábado pasado el "Polilla" se llamó a silencio y se encerró en Los Aromos. Prefirió esquivar los micrófonos y las cámaras y encarar esta final. Sabe que este partido marcará la vida del mirasol en el torneo y además es consciente del rival que tendrá que superar.

Es que enfrente tendrá a uno de los equipos más duros del torneo. El Danubio de Leonardo Ramos, que ha ganado todos los puntos en casa, viene de perder ante Racing en un partido cambiante y con muchos errores defensivos, pero mantiene una identidad de juego. Es un conjunto rápido, que intenta abrir la cancha por los costados y que mantiene como premisa el buen manejo de la pelota. Además, es un equipo al que no le temblará el pulso para jugar con un grande. Cuenta con futbolistas de experiencia y otros chicos que desde inferiores se han acostumbrado a pelear palmo a palmo con Peñarol y Nacional.

Jardines albergará un partido que en la previa promete ser apasionante, ya que los dos necesitan quedarse con el triunfo. Si Danubio gana seguirá en lo más alto. Si empata o incluso pierde, relegará posiciones, pero de todos modos se mantendrá en la pelea y con tiempo para recuperarse. Lo que sí, sacando cuentas y jugando un poco a la futurología, es que si Peñarol cae derrotado prácticamente quedará sin chances de alcanzar el bicampeonato. Quedaría a nueve de la cima, con ocho partidos por jugar, pero lo más importante de todo: con más de 10 equipos por delante.

Este es el último tren para el aurinegro camino hacia el bi. ¿Y es el último tren para Da Silva? Peñarol juega ante Danubio y principalmente ante Peñarol mismo; contra su desesperación, ansiedad y también la mala liga que lo ha acompañado en varios de estos partidos.

LAS CLAVES.

1 - Arco.

Peñarol tendrá bajo los tres palos a Damián Frascarelli, que en el último año y medio ha estado prácticamente todos los encuentros en el banco de suplentes. Es un arquero con experiencia, uno de los futbolistas más grandes del plantel, pero llega a este crucial encuentros sin rodaje. Habrá que ver cómo responde.

2 - Bajas.

Danubio llega a este encuentro con varias ausencias importantes: Lucas Olaza (que se fracturó el peroné el último fin de semana ante Racing), Gonzalo Barreto (continúa en la recuperación de su desgarro) y Giovanni Zarfino, quien sufrió un movimiento de tendones y tendrá para cerca de dos meses de recuperación.

3 - Medio.

Peñarol vuelve a hacer modificaciones en la mitad de la cancha. Tomás Costa, de los puntos más altos dentro de un momento irregular del equipo, y Guzmán Pereira, lejos de su mejor versión, le darán lugar a Nahitan Nández y Ángel Rodríguez, dos que aportan menos control de pelota pero más marca y despliegue.

En la de la palmera.

Los hinchas de Peñarol pueden ir a la tribuna lateral. Las entradas se venden en Redpagos ($ 400).

Será su primera vez.

Adriano Freitas, arquero de Tercera División, estará ocupando un lugar en el banco de suplentes.

Jardines le cae bien.

Peñarol no pierde allí desde el 1 de abril de 2012. Desde entonces, sumó dos triunfos y dos empates.

Otra vez sin Urruti.

El volante, con traumatismo en el antepié, trabajó diferenciado esta semana y ni siquiera concentró.

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