CARLOS BUENO

Está tranquilo y sólo piensa en jugar

El delantero regresará a las canchas a fines de agosto; para recuperarse utilizó hasta una cama elástica.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Carlos Bueno

Carlos Bueno ya comenzó a entrenar en San Juan. Está trotando, haciendo algunos trabajos de cancha y fortaleciendo la zona de la fractura. El plazo que se había puesto para volver a jugar era fines de agosto y todo se está cumpliendo según lo establecido. El delantero sufrió fractura de tibia y peroné tras recibir un puntapié del arquero de Boca, Agustín Orión en marzo pasado, durante el partido entre San Martín de San Juan y los xeneizes.

Fue intervenido quirúrgicamente, se le colocó un clavo de titanio en la tibia, el hueso más largo de la pierna y dos tornillos para sujetarlo, pero ya le retiraron uno. El otro se quedará para siempre. "Piscológicamente, no me afecta saber que tengo todo eso dentro de la pierna. Hace unos días me hicieron una radiografía y mostró que está todo perfecto. Era la tranquilidad que quería tener para poder arrancar a entrenar. Le estoy dando con todo. Al principio da un poco de miedo, porque cuando apoyo todavía me duele el callo. Me cuesta un poco, pero es normal y sé que va a pasar", contó Bueno.

Ha utilizado todos los elementos posibles para realizar una buena recuperación. Hasta la cámara hiperbárica y una cama elástica. "Hago de todo, para volver de la mejor manera posible. Para sentirme bien. Y cuando llegue el momento de jugar poder hacerlo tranquilo. La cámara hiperbárica ayuda en la regeneración de las fibras, en la sangre. Y en la respiración, porque después de tanto tiempo sin hacer nada cuesta arrancar con los trabajos físicos fuertes. Y la cama elástica me sirve para mejorar los apoyos. Trabajo con una pierna y después con la otra, me fortalece y ayuda al equilibrio. La cama te da confianza. Me lo sugirieron en el club y lo hago todos los días", relató Bueno a Ovación.

El artiguense tiene contrato con San Martín de San Juan hasta diciembre, por lo que espera poder jugar seis o siete partidos. Luego analizará su futuro. "Acá en el club está todo bien. La gente me quiere mucho, los dirigentes, los compañeros, pero veremos. Esto es fútbol y uno nunca sabe lo que va a pasar. Hoy el club está bien, en una zona muy buena, con un buen puntaje y cerca de conseguir el objetivo. Veremos si hay algo mejor o no. A mí me encantaría quedarme, pero estoy muy acostumbrado a que en cada final de torneo me surja algo, o me tenga que ir".

Se sabe querido por los sanjuaninos. La grave lesión que sufrió le sirvió para darse cuenta de ese cariño. Hasta José Luis Gioja, gobernador de la provincia lo fue a ver al hospital, y eso que no es hincha de San Martín. "Creo que fue por la forma de ser de uno. Por la carrera de uno, porque pocos pensaban que un jugador con tanto nombre y trayectoria viniera a jugar acá. Eso y el rendimiento hacen que la gente te reconozca y te quiera. La visita del gobernador me dejó muy contento. Pero no solo él, hubo mucha gente que se preocupó, me mandó mensajes y me llamó. No sólo acá en San Juan, en toda Argentina. Todo eso me puso muy feliz. Tuve mucha contención".

Tras la grave lesión Orión lo llamó y ambos aclararon las cosas. Bueno no lo culpa. "Le dije que estaba todo bien, que son cosas que pueden pasar en fútbol. Lo que me molestó se lo dije, pero no hay rencor ni hay nada. No lo culpo, fue una jugada rápida. Lo que me molestó fueron sus declaraciones cuando terminó el partido. Sabiendo que yo estaba quebrado dos metros atrás suyo dijo que esperaba que no fuera nada. Algo parecido pasó con un periodista que cubre Boca y salió a decir que no creía que me hubiera fracturado y que quería ver las placas. Ojalá lo pueda ver algún día. El presidente del club quería hacerle un juicio a Orión y a ese periodista, pero yo le dije que no, que prefería bajar la pelota y dejar las cosas quietas".

Hace un tiempo se corrió el rumor de que Carlos no había quedado bien de la operación y que no iba a poder volver a jugar. Nada más lejos de la realidad. "Fue cuando yo vine a sacarme el tornillo de abajo, recuerdo que era un viernes y me quedé a ver al equipo que jugaba el domingo. Y después del partido me empiezan a mandar mensajes preguntándome que había pasado, que la operación había salido mal y que no podía jugar más al fútbol. Yo no entendía nada. Había ido a saludar a Emiliano Telechea al vestuario visitante y me llamó el presidente del club porque había leído en twitter que la operación había salido mal. Yo le aclaré que solo me había sacado el tornillo. Fue un periodista que puso en twitter que no podía jugar más y eso que me había visto caminando. No sé por qué en lugar de preguntarme, publicó eso. Salimos a buscarlo con el presidente, pero no lo encontramos. Entonces hablé con el doctor Vega, que fue el que me operó porque yo sabía que iba a volver a jugar, pero de última al que estaban dejando escrachado era a él", explicó Bueno que hoy es otra persona.

"Cada vez me siento mejor, no sé si es la edad o qué, pero estoy más tranquilo y en lo único que pienso es en trabajar y mejorar".

La llegada de Forlán lo puso feliz

"La llegada de Forlán es algo muy bueno, la gente debe estar feliz. Y yo como hincha de Peñarol también. Es un gran jugador, ojalá le vaya bien para que Peñarol pueda ser campeón. Ojalá le de otra cara al juego del equipo", dijo. "Volver a Peñarol siempre estuvo y estará en mi mente, pero hoy lo único que quiero es sentirme bien".

Artigas: ni un gramo de más

Bueno pasó todo el mes de junio en Artigas, poniéndose al día con su familia, sobre todo con sus hijos y disfrutando de cosas que hacía mucho que no vivía. "Me he perdido muchísimas cosas, cumpleaños de mi hijo, porque siempre estaba lejos. Por suerte pude disfrutar mucho, comí muchos asados con amigos, pero no engordé nada. Cuando volví a San Juan se sorprendieron", contó. Tras años de estar separados, el delantero se reencontró con la madre de Nicolás, su hijo de 12 años. Y así llegó Matías al mundo. "Al principio lo del hermanito fue raro para él. Estaba celoso, pero como el chiquito lo adora, lo ve y se muere, ya lo compró. Además, Nicolás está en una edad que está en otra. Tiene sus amiguitos y hasta está de novio. Pero mirá que no sale a mí en eso, ¡sale a los tíos! Esta en otra etapa, por momentos le da bola, pero en otros se aburre con él".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados