MUNDIAL 2018

El Tour de la Copa del Mundo: curiosidades de una gira por 53 países

El trofeo, de poco más de seis kilogramos de oro 18 quilates, se traslada en un particular avión con una seguridad especial.

Mario Kempes y David Trezeguet destapando la caja de cristal blindada con el trofeo de la Copa del Mundo. Foto: AFP
Mario Kempes y David Trezeguet destapando la caja de cristal blindada con el trofeo de la Copa del Mundo. Foto: AFP

Lionel Messi dejó varias frases para el recuerdo en relación a ella: "Cuando la veo pienso un millón de cosas". Aparece otra que puede resultar un poco más cruda: "En Brasil estuvimos a nada de poder levantarla. Pasar por el costado fue terrible", se sinceró el argentino. El rosarino habla, nada menos, que del objeto más preciado en el mundo del fútbol: la copa mundial. El trofeo que se ha convertido en un verdadero trotamundos y desde el pasado jueves hasta el próximo martes está en Argentina. Una copa que exhibe una gran cantidad de particularidades: se muestra bajo una caja de cristal blindado, tiene seguridad las 24 horas y se traslada en un avión privado diseñado exclusivamente para ella, entre otras.

La gira del trofeo, organizada por Coca-Cola, comenzó en septiembre de 2017 en Rusia y visitará 53 países en seis continentes, recorriendo 152.000 kilómetros en los nueve meses previos a la cita mundialista, lo que equivale a tres vueltas al mundo. El inicio oficial se produjo en Londres, donde estuvieron presentes el inglés Geoff Hurst (campeón en 1966) y el italiano Andrea Pirlo (se consagró en el 2006). Dentro de Latinoamérica, el tour pasará por la Argentina, Colombia, Panamá, Costa Rica y México. "Sólo 12 naciones clasificadas al Mundial de Rusia la van a recibir. Y el único que repetirá la visita es Alemania", detallan desde la organización.

El último país en el que estuvo la copa antes de arribar a la Argentina fue Islandia, el primera rival mundialista del equipo albiceleste el sábado 16 de junio. La visita se concretó el 25 de marzo en la capital, Reikiavik. Después, el trofeo tuvo a Tilcara como primera escala, donde se encontró con los campeones en México 1986: Sergio Batista, Ricardo Giusti, Julio Olarticoechea, Nery Pumpido, José Luis Brown, Oscar Garré, Héctor Enrique y Carlos Tapia la besaron, la abrazaron y la elevaron al cielo. Con una particularidad: sólo aquellos que se consagraron en una cita mundialista y los jefe de Estado pueden tocarla sin guantes.

En el trayecto entre Tucumán y Buenos Aires, el periódico argentino La Nación viajó en el avión privado que traslada al trofeo más famoso del mundo. En principio, la aeronave fue acondicionada especialmente para su transporte. El protagonista de esta historia es el Boeing 737-300 (cargo) matrícula G-POWC de 26 años de edad perteneciente a la aerolínea británica Titan Airways. En su interior luce detalles distintivos: la réplica de una cancha de fútbol, con una alfombra de color rojo y el nombre de cada uno de los países que recorrerá el tour en los laterales del avión.

El avión que transporta el trofeo de la Copa del Mundo. Foto: @VergaraFernando
El avión que transporta el trofeo de la Copa del Mundo. Foto: @VergaraFernando
El avión que transporta el trofeo de la Copa del Mundo. Foto: @VergaraFernando
El avión que transporta el trofeo de la Copa del Mundo. Foto: @VergaraFernando

¿Cómo se protege el trofeo?

La Copa, de 36,8 centímetros de altura, algo más de seis kilos de peso y construida en oro 18 quilates, tiene detrás de ella un enorme operativo de seguridad las 24 horas del día. Una vez terminado el horario de visita en cada una de las ciudades -se exhibe en una caja transparente de cristal blindada- es resguardada en un hotel (en una habitación que sólo conocen los organizadores). Alrededor de 20 personas (todos estadounidenses) viajan permanentemente con el objeto diseñado por el italiano Silvio Gazzaniga y por la noches siempre hay al menos un guardia de seguridad que se queda al lado del trofeo. En Tucumán, por ejemplo, ninguno de los empleados del hotel sabía el número de la habitación dónde la cuidaban.

El trofeo representa dos figuras humanas portando un globo terráqueo sobre sus hombros. La peana es de malaquita, un mineral semiprecioso que se eligió porque se encuentra en todos los continentes. Y es verde en homenaje al color del césped de las canchas de fútbol.

El nombre de los países que ganaron el Mundial (desde 1974) aparece en la base en espiral y está escrito en el idioma propio de cada país. Antes de 2014 los nombres de los campeones se alineaban verticalmente pero se cambió debido a la falta de espacio.

Solía estar en la caja fuerte de un banco en Zúrich. Al fin y al cabo, la copa Jules Rimet fue robada dos veces. Primero en Inglaterra en 1966, cuando la sacaron de una exposición. Después, fue hallada por un perro llamado Pickles una semana después. La segunda vez fue en Brasil en 1983. Los brasileños tenían el trofeo a perpetuidad tras ganar su tercer Mundial en 1970. Nunca fue encontrada y muchos creen que fue fundida.

Anteriores giras (2006-2014)

En 2006, el trofeo visitó 29 países y más de 175.000 personas se hicieron una foto oficial con la copa. En la segunda edición, durante el periodo previo al Mundial de Sudáfrica 2010, el recorrido visitó 84 países, 50 de ellos africanos. Allí, casi un millón de aficionados se fotografiaron con la copa. Al concluir la siguiente gira, en 2014, el trofeo había visitado 90 países a lo largo de 267 días. Durante ese periodo, alrededor de 1.300.000 personas se acercaron para obtener su foto.

Para miles de fanáticos resulta una oportunidad única para observar de cerca el símbolo más emblemático del fútbol. ¿Quién no soñó con mirarla, con sacarse una foto con ella?

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