DANUBIO CAMPEÓN 1988

Un título al mejor fútbol: Pereira, Da Silva, Sánchez y Suárez

Los protagonistas del Danubio Campeón Uruguayo de 1988 festejaron los 28 años de su consagración.

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Danubio

Hacía años que no se juntaban y volvieron a hacerlo la semana pasada para celebrar el aniversario número 28 del Campeonato Uruguayo que ganaron para Danubio en 1988, una campaña única e irrepetible, al decir de Daniel Sánchez, uno de los campeones.

La mayoría de ellos tenía 20 años y venían jugando juntos desde la Sexta División. Esa fue una de las razones del éxito de aquel equipo que logró llenar los estadios con gente que no era hincha de Danubio. Sólo por el placer de verlos jugar.

"Nos juntamos para celebrar, saber de la vida de cada uno y contar anécdotas, que son las mismas de siempre. Je", dijo Ruben "Polillita" Da Silva, el goleador de aquel equipo.

"Éramos muy jóvenes y no nos dábamos cuenta de la dimensión que tenía todo. Vivíamos el día a día y pensábamos que aquello iba durar toda la vida, y para muchos no fue así", reconoció Da Silva.

"La clave fue que el plantel estaba muy unido y que el cuerpo técnico calzó justo la medida de lo que necesitábamos. Éramos amigos y veníamos jugando juntos desde inferiores, y nos unimos a la experiencia de Zeoli, de Dalto del "Pecho Sánchez que estaban en Primera", agregó el ex goleador que hoy dirige a Universidad Católica en la Liga Universitaria mientras espera una posibilidad de algún club.

"Conseguimos algo importante, histórico. El secreto fue el grupo, éramos compañeros y amigos, seis o siete vivíamos en la sede de Danubio", coincidió Ruben Pereira. "Nos íbamos caminando juntos al Forno a entrenar en inferiores. Cuando subimos jugábamos de memoria".

"¡Polilla gracias!", gritó un camionero que pasaba por Camino Maldonado. "Los jóvenes ya ni nos conocen, pero los que acompañaron en toda esa campaña sí. La gente que llevó Danubio fue impresionante. Muchos no eran hinchas, pero se sentían identificados con nuestra forma de jugar", dijo Da Silva.

"Llenamos el estadio dos fines de semana seguidos al jugar con Peñarol y Nacional. Y unas fechas después fue el clásico y no fue ni la mitad de la gente. Nos iban a vernos por la manera de jugar que teníamos", afirmó Pereira, cuya vida cambió tras el 88. "Aquel campeonato con Danubio, conseguir lo que nunca se había logrado, marcó mi carrera. Enseguida vino la citación a la selección", comentó. "Era otro mundo. No se ganaba lo de ahora y uno no le daba importancia a algo fundamental como el estudio. Yo terminé tercero de liceo, pero si la vida volviera atrás hubiera seguido", reflexionó Pereira, hoy desocupado.

"De lo que más me acuerdo es del partido en el que conseguimos el campeonato frente a Progreso. No podíamos hacerle un gol y ellos, que tenían un gran equipo, tuvieron varias chances que atajó Zeoli. Al final llegó el gol del Polillita y salimos campeones faltando tres fechas para terminar", rememoró Edinson Suárez.

"Ese equipo puso nueve jugadores en la selección de Tabárez", dijo orgulloso Suárez, que está en la Mutual hace 13 años y asegura que han hecho cosas muy buenas por el jugador. Tras tres años trabajando en Cymaco, hoy se dedica a llevar a juveniles de River Plate a entrenar. "Soy una especie de Uber", contó.

"Salimos Campeones Uruguayos y estuvimos entre los cuatro primeros de la Libertadores, pero una cosa es decirlo así y otra muy diferente contar los detalles. Perdimos los primeros partidos de aquella Copa. Ya habíamos perdido con Peñarol y luego fuimos a Bolivia y perdimos los dos partidos con Bolivar y The Strongest. La hinchada de Danubio salió en un ómnibus y nos acompañó hasta La Paz. Hicieron una travesía impresionante. Estábamos en un hotel de cinco estrellas y los hinchas con dificultades para todo. Les acercábamos comida y los hacíamos entrar medio a escondidas al hotel para que se pegaran una ducha en nuestras habitaciones. Cuando jugamos el último partido nos abrazamos todos llorando porque era muy difícil que pudiéramos seguir en la Copa. Pese al mal momento deportivo era una unión y un amor impresionantes. Vivimos cosas muy fuertes a nivel humano y todo eso hizo a la cosa", contó Daniel Sánchez.

El penal que el "Pecho" nunca llegó a patear.

A pesar de haber arrasado aquel año, Danubio tuvo que jugar la Liguilla PreLibertadores para poder jugar la Copa. No terminó ni primero ni segundo y tuvo que jugar una final con Defensor, que era el segundo para clasificar. Empataron 1 a 1 y fueron a penales. "El Polillita era el encargado de patear el último penal, si lo hacía pasábamos, si no, si seguía la tanda de penales, yo tenía que tirar el sexto. Yo estaba sentado en el piso y cuando me fui a parar, Ildo (Maneiro) me dijo con gran serenidad: quedáte ahí, tranquilo, que ya estamos en la Copa. El Polillita hizo el gol y se desato la locura. Yo me acerqué a Ildo y le pregunté por que me había dicho eso en un momento tan candente para todos. Porque la diferencia en el fútbol la hace la calidad, me respondió. Eso me quedó como una gran enseñanza para siempre y me sirve hoy como entrenador", relató el "Pecho" Sánchez quien hoy trabaja como coordinador de fútbol en el colegio Elbio Fernández, ocupándose de Primaria, Secundaria, Liga Universitaria y Papi fútbol.

El diente del "Pompa" y el enojo de Suárez.

"Hay miles de anécdotas. Me acuerdo una en un partido con Huracán Buceo en el Charrúa, Huracán fue el único equipo al que no le pudimos ganar ese año", recordó Ruben Pereira. "El Polillita (Da Silva) le puso una pelota al Pompa (Borges y lo dejó solo de cara al gol. Cuando iba en carrera y ya quedaba mano a mano con el arquero se frenó, se dio vuelta y se tapó la boca. Creímos que se le había caído la cadenita o algo, ¡pero se le había caído un diente y erró el gol. Esa tarde empatamos", agregó Ruben.

Gustavo Dalto jugaba por la izquierda, pero a veces se cambiaba de sector y hacía enojar a Edison Suárez. "Aparecía por otro el lado. Yo me peleaba cono él y le decía: qué haces acá?, andáte para el otro lado. Y él me contestaba que del otro lado no la agarraba, que el fútbol estaba del lado nuestro. Es que por derecha, por mi lado, con Luis Da Luz, Ruben Pereira y el Pompa Borges se armaba un circuito que era casi perfecto. Por eso Dalto se venía para nuestro lado, porque si no no la agarraba", contó Edison Suárez.

PLANTEL Y CUERPO TÉCNICO.

El reencuentro, casi treinta años después.

El martes pasado Danubio celebró los 28 años de su primer Campeonato Uruguayo con una comida en la Mutual. Estuvo presente todo el cuerpo técnico y la mayoría de los futbolistas. Cabe recordar el plantel: Javier Zeoli, Fernando Baleato, Eber Moas, Daniel Sánchez, Fernando Kanapkis, Ruben Da Silva, Nelson Cabrera, Gustavo Dalto, Ruben Pereira, Edison Suárez, Juan Goñez, Edgar Borges, Luis Da Luz, Adrián Viera, Richard Rodríguez, Hugo Baldenegro, Carlos Rodríguez, Alberto Bombacci, Daniel Pérez, Leonel Bozzano, Sergio Cabral, Oscar Corrales y Angel Vidal.

Los técnicos eran Ildo Maneiro y Juan Carlos Blanco. El preparador físico: Rodolfo Soulivellas. El jefe de la sanidad: doctor Carlos Voituret. El masajista: Walter Alcaide y el utilero Claudio Ferreira. El presidente del club era el Ingeniero Héctor Del Campo.

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