HACIENDO HISTORIA

A 30 años del estreno de Tabárez en la Celeste

Un torneo amistoso en Paraguay, perdido en una cargada agenda de partidos, marcó hace exactamente 30 años el debut del Maestro al frente de la Selección uruguaya.

Foto: archivo El País.
Foto: archivo El País.

Una Celeste “danubiana” inició hace ahora 30 años el primer ciclo de Óscar Tabárez al frente de la Selección uruguaya. Todo empezó con un torneo amistoso en Asunción, la Copa Boquerón, casi perdido en una cargada agenda que por esos días de septiembre de 1988 incluía los cuartos de final de la Copa Libertadores y el Campeonato Uruguayo, sin olvidar los Juegos Olímpicos de Seúl.

Tabárez había sido designado para el cargo el 6 de junio de aquel año por la AUF, entonces presidida por el capitán de navío ingeniero Julio César Franzini, pero todavía estaba bajo contrato del Deportivo Cali. Por eso, su ayudante técnico, Gregorio Pérez, dirigió al equipo en el torneo “450 años de Bogotá”, que incluyó partidos ante Millonarios, Independiente Santa Fe y la selección colombiana durante el mes de agosto.

El cuerpo técnico lo completaba el profesor Esteban Gesto como preparador físico: los tres figuraban entre los profesionales de mayor prestigio entonces, lo cual produjo de inmediato gran expectativa. Tabárez había conquistado la Libertadores 1987 con Peñarol, Gesto había preparado varios seleccionados juveniles exitosos y el Nacional campeón de América y del mundo 1980. Y Gregorio venía de ser campeón de la Liguilla con Wanderers.

El primer compromiso de Tabárez fue un cuadrangular en Paraguay ante los locales, Ecuador y Chile. El técnico citó para eso a 18 jugadores, sobre la base de Danubio, que había ganado el Torneo Competencia y era puntero del Campeonato Uruguayo (que luego también sería suyo). No hubo jugadores de Nacional y Peñarol, que estaban disputando la Libertadores, salvo el aurinegro José Herrera, suspendido para el torneo continental. Incluso el domingo anterior se jugó el clásico por el Uruguayo y ambos equipos colocaron equipos de alternativa, reservando a las figuras para la Copa.

Aquella convocatoria incluyó a los danubianos Javier Zeoli, Daniel Sánchez, Eber Moas, Nelson Cabrera, Ruben Pereira, Edgar Borges, Edison Suárez, Gustavo Dalto y Ruben Da Silva, más Ernesto Gómez (Progreso), Sergio Martínez (Defensor), Sergio Panzardo (Bella Vista), Jorge Da Silva (River Plate), Javier Cabrera y Luis Romero (Huracán Buceo), Mario Rebollo y Enrique Báez (Wanderers), además de Herrera. Anótese el detalle: todos de clubes locales.

“Danubio es el equipo que juega el fútbol que yo quiero para la Selección”, explicó entonces Tabárez a Jorge Savia, enviado de El país a Asunción.

Sin embargo, ese “Danubio reforzado” no tuvo un buen partido en el debut ante Ecuador en el estadio Defensores del Chaco, el 27 de septiembre. Al seleccionado le costó encontrar la pelota y luego manejarla bien. Dalto convirtió el primer gol, con muy buena definición tras un pase de Suárez, pero luego el rival emparejó el trámite y el resultado. Sin embargo, cuando faltaban seis minutos hubo un tiro libre cerca del área ecuatoriana. Lo ejecutó Herrera con la precisión que acostumbraba, y Uruguay se llevó el triunfo.

Jugaron aquella vez Zeoli; Herrera, Panzardo (luego Rebollo), Sánchez, Nelson Cabrera: Ruben Pereira, Moas, Suárez; Martínez (Borges), Ruben Da Silva y Dalto.

El 29 de septiembre tuvo lugar la final del “Boquerón” ante Paraguay. Pese a que los celestes mejoraron su fútbol, perdieron 3 a 1. El resultado tuvo una explicación: los paraguayos lograron tres goles en cuatro minutos, a partir de los 41 del segundo tiempo. Antes y después el encuentro fue parejo.

El 12 de octubre siguiente, ya con futbolistas de Peñarol en el plantel (Nacional seguía en la Libertadores, que finalmente obtendría) y alguno del exterior, Uruguay venció 2 a 0 a Paraguay en el Estadio Centenario. Los goles fueron del “Polillita” Da Silva y Ruben Pereira

Después, se empató con Chile de visitante (1-1, gol del “Pollo” Vidal) y se venció en la revancha en Montevideo (3-1, con conquistas de Da Silva, Báez y Sergio Martínez.

Para cerrar el año, el 14 de diciembre tuvo lugar un amistoso de un equipo de la Mutual, que era en realidad el seleccionado uruguayo principal, frente a Perú. Allí aparecieron más futbolistas que militaban en clubes del exterior. El equipo fue el siguiente: Oscar Ferro, José Herrera, Nelson Gutiérrez, Obdulio Trasante, Nelson Cabrera; Ruben Pereira, José Perdomo, Pablo Bengoechea (Ruben Da Silva), Enzo Francescoli (Edison Suárez); Daniel Vidal (Sergio Martínez) y Ruben Sosa. Se ganó por 3 a 0, en gran exhibición, con dos goles de Francescoli y uno de Sosa.

Ese año, Tabárez terminó citando a 48 jugadores. Entre ellos, dos que terminarían integrando su cuerpo técnico: Mario Rebollo y Celso Otero.

En 1989 esperaba la Copa América, en la cual se logró el vicecampeonato detrás de Brasil, y las eliminatorias para el Mundial de Italia, resueltas con autoridad ante Bolivia y Perú. Después vino el Mundial, aquel del penal de Sosa y el gol de Fonseca en la hora, que significó el final de aquella primera etapa de Tabárez con la Celeste y dejó gusto a poco teniendo en cuenta las expectativas despertadas durante 1988 y 1989. Pero nada ocurre en vano, y aquella experiencia acumulada le sirvió al Maestro a partir de 2006, cuando volvió a hacerse cargo de la Selección y empezó una historia que sigue escribiéndose todavía.

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