FINAL

Supercopa: Wanderers tuvo el mismo problema de siempre

Al "Bohemio" le faltó profundidad para finalizar las jugadas y sólo se quedó en las buenas intenciones. 

Bruno Veglio intenta cuidar la pelota ante la arremetida de Andrés D'Alessandro. FOTO: Francisco Flores.
Bruno Veglio intenta cuidar la pelota ante la arremetida de Andrés D'Alessandro. FOTO: Francisco Flores.

Son innegables las buenas intenciones que mostró Wanderers en la final de la Supercopa Uruguaya. Es un equipo que hasta tres cuartos de cancha manejó, en general, con acierto la pelota. La movió de un lado a otro buscando generar los espacios, pero pecó de un problema que lo viene arrastrando hace tiempo: la falta de profundidad.

Cuando el “Bohemio” tiene que dar ese pase final y buscar filtrar el balón es cuando se lo vienen los problemas encima. Así pasó que el corpulento Hernán Rivero y el salteño Mauro Méndez quedaron aislados del juego. En el primer tiempo Washington Camacho fue el enganche, a veces intercambiando posición con Bruno Veglio, pero la incorporación de los albinegros no tuvo un buen estreno. Nicolás Quagliata buscó revertir esa situación, lo hizo en los primeros minutos y se fue apagando con el paso del segundo tiempo.

El ingreso de Juan Felipe Aguirre (debutó) por la lesión de Guzmán Pereira, no le permitió a Daniel Carreño colocar a Renzo López, quien quizás hubiera sido importante para generar un mayor peso ofensivo y tener más movilidad arriba.

No hay que perder de vista que fue el primer partido de este equipo en la temporada y que entre los titulares hubo dos altas (Abero y Camacho) y dos jugadores que hacía más de seis meses que no jugaban por lesión, como Hernán Petryk y Bruno Veglio.

El “Bohemio” tiene un buen plantel, pero si quiere “hacer ruido” deberá mejorar su profundidad para no ser un equipo tan liviano. También deberá revisar si le da réditos jugar siempre con tres defensas.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados