DEFENSOR SPORTING

Un sueño frustrado

“Tenerlo tan cerca y aceptar que no pudimos es muy  duro”, dijo el capitán violeta Andrés Lamas, quien sin embargo, sabe que no tienen nada que reprocharse

Foto: Archivo El País
Capitán: Lamas quería quedar en la historia del club. Foto: Archivo El País

Rocío, de cuatro años, y Thiago, de dos y medio, fueron los encargados de levantarle el ánimo al capitán de Defensor Sporting , que el domingo perdió la final del Uruguayo por penales ante Peñarol.

“Pasé mucho con ellos y los niños son capaces de sacarte las penas”, contó Andrés Lamas. “Ellos me ayudaron a sacarme un poco la bronca, aunque no fue bronca sino desconsuelo y pena porque fue un año maravilloso. Nunca había disfrutado tanto en mi carrera. Fuimos campeones del Apertura y seguimos peleando hasta el final contra todo pronóstico”, agregó quien reconoció a su vez haber tenido un año muy cargado por su papel en el colectivo Más Unidos que Nunca.

“Es duro haber soñado todo el año con ser campeón, tenerlo tan cerca y aceptar que no pudimos”, afirmó el “Zurdo”, quien asumió que la falta de gol de los últimos partidos, influyó.

“Fue raro porque en todo el año tuvimos sólo tres partidos en los que no anotamos. Y en el Clausura en el único que no hicimos goles fue con Fénix. El fútbol es inexplicable y por eso en los últimos tres partidos no convertimos. Es indudable lo que puede aportar al equipo Gonzalo (Carneiro) y aún sin él llegamos a definir. Y eso le da más valor aun al equipo. ¡Un valor enorme! El domingo jugamos sin Cougo que es desnivelante, Carlitos Benavídez se lesionó enseguida, y sin Reyes, aunque hay que hacerle un monumento al ‘Moneda’ (Gastón Rodríguez), un pibe de 23 años que había jugado muy poco en Primera. Y jugó la final como un arquero de años. Y Piquerez lo mismo. Tiene 19 años y no le pesó la final. Tuvimos que usar a todo el grupo y todos respondieron. Me da un gran orgullo”, comentó quien no cree que tuvieran un plantel más corto que el de los grandes.

“Nosotros tuvimos que usar más jugadores que Nacional y Peñarol, con resultados iguales en el caso de Peñarol y con tres puntos más en el de Nacional. En nombres, indudablemente nos sacan ventajas. Además, Peñarol llegó a la final con todos los titulares y nosotros no. Es la diferencia”.

Al analizar las dos finales, el defensa hizo hincapié en el trámite de ambos partidos. “Nunca nos vimos superados. Nunca nos sentimos menos que Peñarol y por eso salimos a la cancha a jugarles de igual a igual. Después, los partidos marcan que el que gana es el que la mete para adentro. Y así ganaron el primer partido en una pelota quieta a los 93’ y el segundo por penales”.

Lamas admitió a su vez que recibieron varios goles en jugadas de pelota quieta y no pudo encontrarle una explicación, pues aseguró que durante el Clausura las practicaron mucho más. “Es increíble, en el Apertura salimos campeones sin hacer goles de pelota quieta, algo insólito para el fútbol uruguayo. Y en el Clausura de repente pudimos suplir la falta de ‘Maxi’ Gómez y Gonzalo Bueno haciendo muchos goles de pelota quieta, pero también los recibimos. Y eso que lo entrenamos mucho más que en la primera parte del año. Pero así es el fútbol, y por eso es tan lindo y tan impredecible. Te pasan cosas que no podés comprender”.

El domingo, tras la derrota frente a Peñarol, los violetas se quedaron hasta tarde en el Franzini, donde compartieron la cena una vez más. El capitán regresó a su casa pasada la medianoche.

“El ambiente era de mucha tristeza. Nos jugábamos mucho y no hablo de dinero, sino de prestigio y de historia. Teníamos una oportunidad hermosa de quedar en la historia del fútbol uruguayo y del club. Y aunque mucha gente, incluso que no es de Defensor, nos remarca que la temporada fue brillante. Todos sabemos que el broche era salir campeones, porque en un par de años nadie se va a acordar de la temporada brillante que hicimos. Me conmovió ver a compañeros de 19 años que jugaron sólo dos partidos con el dolor en el alma como si fueran veteranos y hubieran jugado todos los partidos. Duele, pero no tenemos nada para reprocharnos. Obvio que errores cometimos, pero no nos reprochamos nada porque siempre entrenamos y jugamos dando todo”.

Lamas contó a su vez que Piquerez y Romario, que fallaron sus tiros penales en la final, estaban muy tocados. “Es lógico, fallar un penal en una final es ingrato, pero tienen el apoyo, el cariño y el respeto de todos porque no perdimos por los penales. Y perdimos todos”.

Esta noche, jugadores y técnicos compartirán una comida para cerrar el año. Lamas termina contrato, pero no quiso hablar del tema. “No es momento”, dijo. "Perder una final es duro. En ese momento solo quisiera volver a jugar".  En agosto tuvo ofertas para irse al exterior y las rechazó para quedarse a ser campeón. No pudo ser, pero ahora tiene el sueño de la Copa Libertadores.

penales

Se cambió los zapatos

Al final del alargue Lamas se cambió los zapatos, pero no le pidió un penal al técnico Acevedo. “Pensé que me iba a poner en la lista, pero no fui a pedírselo. No lo hice porque no tengo experiencia en penales, nunca en mi carrera profesional tiré un penal. Y había compañeros que tenían más experiencia que yo tirándolos. Pensé que me iba a poner y por eso me cambié los zapatos que tenían tapones altos. Fue lo que él creyó mejor y no dije nada porque no tengo experiencia”, contó el capitán sobre la razón por la que no remató uno de lo penales.

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