ESPAÑA

Suárez tocó un balón en el área, Atlético fue una sombra y el Madrid es el Madrid

El "Pistolero" tuvo un partido para el olvido, fundamentalmente porque quedó aislado en un equipo que se dedicó a defender y cuyo técnico no tuvo reacción.

Luis Suárez y Sergio Ramos
Luis Suárez no jugó cómodo porque Sergio Ramos se encargó de ello. Foto: AFP

"Alguna vez iba a pasar...”. Diego Simeone estaba resignado, pero no derrotado. Atlético de Madrid acababa de perder 2-0 en su visita al Real Madrid, con lo que se había terminado el invicto, uno largo por cierto.

El equipo del “Cholo” llevaba 26 encuentros por LaLiga sin sufrir derrotas (17 triunfos y 9 empates) y al menos hasta esta, su undécima presentación en la temporada, parecía ser la ocasión en que Atlético de Madrid le peleará el título a los dos gigantes: el Madrid y Barcelona.

Al elenco culé ya se lo había sacado de encima con una victoria por 1-0. Ese juego estuvo enmarcado en la racha de ocho partidos en los que el arco de Jan Oblak se mantuvo invicto, los últimos seis saldados todos con triunfo.

La gran prueba era este sábado ante Real Madrid. Más que futbolística, lo era desde lo psicológico y lo anímico, porque se tomaba como el partido que podía templar definitivamente al plantel como campeón. Pero no fue así.

Zinedne Zidane y Diego Simeone
Zinedne Zidane y Diego Simeone a pura risa antes del partido. Foto: Reuters

Hay mucho mérito de los dirigidos por Zinedine Zidane, por supuesto, porque ejercieron un dominio táctico absoluto durante los 90 minutos. El 4-3-3 que planteó el entrenador francés tuvo más que ver en controlar al rival que en atacarlo, porque la presencia de Lucas Vázquez haciendo tándem por la derecha con Dani Carvajal anuló a Yannick Carrasco, mientras que entre Casemiro y Toni Kroos presionaron constantemente a João Félix y no lo dejaron nunca asociarse con Luis Suárez, quien quedó absolutamente aislado en ofensiva.

También hizo su parte Simeone, porque realizó un planteo demasiado conservador, preocupándose únicamente por mantener el cero en su arco y eso le duró 15’, porque el cabezazo de Casemiro que terminó en la red le puso fin a ese objetivo.

Real Madrid vs. Atlético de Madrid
Casemiro inicia su festejo junto a Vinicius y Sergio Ramos. Foto: Reuters

Lo preocupante del “Cholo” fue, en todo caso, que jamás tuvo reacción. Metió tres cambios en el entretiempo, es verdad, y le dio un poco más de fluidez al mediocampo, pero eso no transformó al “Atleti” en un equipo ofensivo, que fuera por el empate primero y por el triunfo luego.

Los cambios fueron pieza por pieza y Suárez siguió deambulando en total sociedad, tratando de alejarse de la marca pegajosa de Sergio Ramos y Raphael Varane.

Atlético en todo momento fue un equipo partido, con el “Pistolero” picando para tratar de alcanzar alguno de los envíos largos que le hicieron. Pero pescó pocos.

El partido de Luis Suárez

Lucas Vázquez y Luis Suárez
Lucas Vázquez le gana la posición a Luis Suárez. Foto: AFP

Suárez estuvo 72 minutos en cancha y solo tocó 23 pelotas. Sí, tan poco entró en acción. De ellas pasó bien 10, realizó un disparo bloqueado al arco y perdió las restantes. Fue considerado por Marca el peor futbolista del Atlético de Madrid en el partido. ¿Fue su responsabilidad? Es relativo, porque se debe decir que las estadísticas muestran que dentro del área tocó un balón. ¡Uno solo! Imposible que así un centrodelantero haga su juego y mucho menos uno de las características de Suárez, que necesita que lo pongan de frente al arco para hacer la diferencia con su potencia y calidad.

Las gráficas que arrojan los números del partido muestran que Luis tuvo una posición media en el campo en los minutos que estuvo en cancha más cercana al círculo central que del arco defendido por Thibaut Courtois, ese al que debía vencer.

“No hemos sido nosotros”, se animó a decir luego del partido el capitán Koke. Atlético fue un fantasma del equipo sólido que suele ser. Es cierto que no se ha caracterizado por su juego ofensivo, pero sí por aprovechar las oportunidades que tiene. El gran inconveniente en el duelo ante el Madrid es que apenas dispuso de una ocasión propicia para anotar que Lemar, en la segunda parte, mandó afuera.

Koke
Koke le corta la línea de tiro a Benzema. Foto: AFP

Y el Madrid es el Madrid. Podrá tener la ayuda arbitral que tanto se le achaca o la suerte de su lado, como en el 2-0 cuando Dani Carvajal sacó un magnífico derechazo que dio en el palo y luego en la espalda de Oblak para meterse en el arco. Sin embargo, lo que es indiscutible es la clase de sus jugadores, especialmente de algunos de ellos.

Real Madrid es uno con Sergio Ramos y otro sin él. El capitán es el corazón y alma del equipo, porque cuando él está en cancha todos los demás juegan sueltos, sabiendo que todo el peso recae en las espaldas del andaluz.

Entonces Kroos se come la cancha, Modric parece de 26 años a los 35, Carvajal pasa al ataque y Casemiro... Bueno, Casemiro siempre juega bien. No lucirá, pero nunca puntúa menos de 6.

Ganó Real Madrid y se arrima en LaLiga, que igualmente sigue teniendo en lo más alto (y todavía con un par de partidos pendientes) al Atlético. Sin embargo, luego de este juego empezó a flotar en el ambiente que quizá los del “Cholo” no son tan favoritos como se creía. El tiempo dirá.

el regreso

Federico Valverde volvió en Real Madrid

Además de la satisfacción por el triunfo, a Real Madrid (y a los uruguayos) le quedó también la del regreso de Federico Valverde, quien -producto de una lesión muscular- no jugaba desde el 8 de noviembre, cuando su equipo cayó 4-1 en Valencia. Lucas Torreira estuvo en el banco de Atlético de Madrid.

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