SELECCIÓN

Suárez y Cavani: desencontrados

La táctica utilizada por Tabárez ante Brasil y Francia, con el centrodelantero de París Saint-Germain jugando como medio punta, le quitó poder a la dupla letal que tiene la Celeste.

Edinson Cavani y Luis Suárez. Foto: Nicolás Pereyra

Cero gol en 180 minutos de fútbol de la selección uruguaya y con Luis Suárez y Edinson Cavani en cancha a tiempo completo tanto frente a Brasil como contra Francia. Parece poco. Demasiado poco teniendo en cuenta que se trata de una de las duplas más mortíferas (si no la más) del planeta fútbol, pues suman 101 tantos con la celeste en el pecho.

Los salteños ocupan los primeros dos lugares de la tabla histórica de goleadores de la selección uruguaya con 55 tantos el “Pistolero” y 46 el “Matador” y sin embargo en los últimos dos juegos prácticamente no remataron al arco.

La poca generación que ha mostrado la escuadra de Tabárez ha generado preocupación. No deja de inquietar que en los últimos cuatro partidos a Uruguay le ha costado llegar y eso que el entrenador ha utilizado a varios futbolistas.

Lo que en definitiva cabe lamentarse es cómo teniendo a dos delanteros de clase mundial como nunca había tenido antes Uruguay se pueda haber cerrado una fecha FIFA doble sin anotar. Incluso durante la gira asiática de octubre, sin Suárez, se convirtieron cuatro goles. El problema fue que se recibieron seis que significaron sendas derrotas ante Corea del Sur (2-1) y Japón (4-3).

También hay que tener memoria. Uruguay fue quinto en el Mundial de Rusia producto de cuatro triunfos (en los que salvo ante Rusia por 3-0 nada sobró) y una derrota ante Francia -a la postre campeona del mundo- con el atenuante de que faltó Cavani por lesión.

Precisamente, una de las dudas (o lamentos) que quedó a los uruguayos por lo ocurrido en los cuartos de final de Rusia 2018 fue qué habría pasado si el “Matador” hubiera estado. Y en cierta forma esa cuestión se respondió con el 1-0 sufrido en París. Es verdad que a Uruguay le faltó su triángulo final (Fernando Muslera en el arco y Diego Godín y José María Giménez en la zaga), pero el problema celeste no estuvo allí, sino en la falta de creación.

Se perdió con un gol de penal luego de hacer un buen partido defensivo e incluso en la tenencia de la pelota, ya que los celestes la manejaron (según mostró la TV al final del juego) durante el 54% del tiempo. La cuestión es que faltó ese futbolista capaz de meter un pase punzante para poner a uno de los dos delanteros estrellas de cara al arco de Lloris.

¿Dos delanteros? Bueno, eso es relativo, porque Cavani jugó de media punta. Y aquí aparece una de las críticas constructivas que se le debe hacer a Tabárez.

Ni ante Brasil ni ante Francia el goleador histórico del París Saint-Germain jugó de punta neto. Ante los brasileños fue un segundo lateral izquierdo, más preocupado por marcar que por atacar, y contra Francia fue un medio punta detrás de Suárez que no fue ni lanzador ni culminador. En definitiva: un desperdicio.

El delantero de Barcelona quedó aislado en ataque y Cavani absorbido por el doble cinco y los zagueros rivales.

A Uruguay le falta vértigo. Jonathan Rodríguez se lo dio cuando entró. Ya había pasado en el Mundial cuando también por la izquierda había ingresado el “Cebolla” Rodríguez.

Si fueron pruebas, quedó claro que Cavani allí no rinde. Está para atacar y lo demostró en Rusia. Mientras Uruguay no encuentre ese volante que pueda poner una pelota entre líneas, más vale que Suárez y Cavani sigan jugando arriba en un 4-4-2 y hagan la diferencia en los mano a mano.

En tanto las demás selecciones de elite apuestan a atacar, Uruguay ha abandonado aquella idea original de Tabárez cuando asumió en 2006 y dijo que el sistema madre de la Celeste sería el 4-3-3. La Copa América de 2007 no le conformó y por eso lo archivó. Quizá haya llegado el momento de desempolvarlo.

comparación

¿Cómo atacan las demás selecciones?

Brasil
Tres puntas
Firmino y Neymar

Tite desde su llegada a la selección brasileña se volcó por un juego ofensivo. Por eso estableció un tridente ofensivo con Neymar como eje y principal figura. Así, el técnico ha utilizado a William, Gabriel Jesús o Douglas Costa por derecha, a Roberto Firmino como centrodelantero y a Neymar por izquierda, aunque con total libertad para moverse.

Argentina
Con tres 9
Lionel Messi y Sergio Agüero

Ha sido tan problemático el ciclo argentino de los últimos años que no se puede decir a ciencia cierta cómo ataca, pero está claro que jugadores de ofensiva le sobran. En un escenario normal pueden jugar Sergio Agüero, Paulo Dybala o Mauro Icardi como dos puntas netos, asistido por Lionel Messi como falso 9, la posición en la que se siente más cómodo.

Francia
Con 4 atacantes
Kylian Mbappé y Antoine Griezmann

El campeón del mundo no lo fue por casualidad. Armó un gran plantel, con un ataque explosivo y lleno de gol. Didier Deschamps ha optado por un 4-2-3-1 que en definitiva significa tener cuatro delanteros: Kylian Mbappé por derecha, Antoine Griezmann por el medio, Blaise Matuidi por izquierda y Olivier Giroud como un nueve más peleador que goleador.

Croacia
Tres delanteros
Luka Modric y Rébic

El vicecampeón del mundo también arma un esquema muy ofensivo. Su técnico, Zlatko Dalic, apuesta por un sistema que parece haber quedado relegado en la historia: 4-2-1-3. El enganche es Luka Modric, un típico 10 de los de antes que baja, toma la pelota y distribuye el juego. Krameric, Rébic y Perisic son (tras el retiro de Mandzukic) el tridente de ataque.

Bélgica
Al estilo JR Carrasco
Romelu Lukaku y Eden Hazard

Roberto Martínez tiene como sistema básico el 3-4-3 superofensivo que en Uruguay instauró Juan Ramón Carrasco. Tiene a su disposición a un plantel muy rico y muestra de ello son sus tres delanteros: Dries Mertens por derecha, Romelu Lukaku como centrodelantero y Eden Hazar por izquierda, aunque suele tirarse al medio para sacar potentes remates.

Portugal
Depende de CR7
Portugal

La figura táctica ofensiva de Portugal depende mucho de la presencia de Cristiano Ronaldo. Durante el Mundial lo más frecuente fue un 4-4-2, con Gonzalo Guedes y CR7 como delanteros netos, pero en esta Liga de la Naciones de Europa, en donde la estrella lusa estuvo ausente, ha preferido un 4-3-3. La potencia y destreza de Cristiano parece bastarle en ataque.

Inglaterra
Vieja fórmula
El ataque inglés

Más allá de matices en cuanto a la estructura en virtud de la dinámica de las estrategias, para los ingleses el juego es bien simple: avanzar por las puntas, meter el centro y que dos o tres jugadores caigan en el área en distintas posiciones para culminar. Por eso el 4-3-3 actual no sorprende, con Sterling, Kane y Rashford o Lingard en el tridente ofensivo.

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