URUGUAYO ESPECIAL

Son clave en defensa y ataque

Peñarol sufre en retaguardia por las puntas y es veloz y potente en ofensiva.

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Los de mayor regularidad. Nicolás Albarracín y Nahitan Nández le han dado más amplitud y velocidad a la ofensiva de Peñarol y se han destacado por ser los de rendimiento más parejo en los últimos partidos. Necesitan que sus socios en ataque, Arias y Dibbl

No hay que darle mucha vuelta a la cosa en Peñarol para encontrar la explicación de la derrota sufrido ante Cerro (2-1) y, a su vez, buscar qué es lo que se debe corregir.

El aurinegro perdió, sin merecerlo, porque careció de puntería en ofensiva, lo cual no deja de llamar la atención porque en los últimos partidos se le había abierto el arco. Luego de hacerle cuatro goles a Sud América y cinco a Racing, con el añadido de que Junior Arias y Nicolás Albarracín habían convertido tres tantos cada uno, el equipo dirigido por Fernando Curutcchet solo pudo convertir uno ante el albiceleste.

El concepto de aplicar la velocidad por las puntas es sobre el que tiene que insistir el técnico en ofensiva. Es allí donde el aurinegro tiene la clave para desequilibrar.

Hasta el destino quiso que el partido ante Cerro, el previo al clásico, le sirviera a Curutchet para corroborar lo obvio. Por cuestiones tácticas decidió correr para este partido a Nahitan Nández hacia adentro, a fin de darle cabida a Nicolás Dibble en la oncena, y el propio entrenador reconoció al término del partido que las circunstancias llevaron a que, cuando se recostó sobre la banda derecha, fue que el volante en base a velocidad y potencia hizo la diferencia, tanto que fue quien realizó la corrida previa, el enganche y la habilitación para el gol de Dibble. Nández ha sido hasta ahora el jugador más regular que ha tenido Peñarol y se ha destacado precisamente cuando fue por la banda.

El otro futbolista que en los últimos partidos ha sido clave es Nicolás Albarracín, el otro brazo de la pinza, en este caso moviéndose por izquierda. Es el que le pone el "pienso" al equipo aurinegro, pero también ha aportado goles. Su presencia le da a Peñarol una importante amplitud de cancha, que completa Dibble tirando diagonales del medio hacia afuera, arrastrando marcas y permitiendo espacios para que aproveche Junior Arias. Que éste aproveche mejor las posibilidades que le quedan es la clave para volver a sumar de a tres y, sobre todo, ganar un clásico que aparece como la tabla de salvación para el semestre.

Por ahí está el 50% de la explicación del momento aurinegro. El restante está en defensa. En realidad, en el balance debería tener un porcentaje mayor el flojo desempeño del fondo, principal preocupación de cara al partido del domingo.

"Tenemos desatenciones en defensa que debemos corregir porque nos están costando puntos", dijo Curutchet. Igualmente, no parece solo cuestión de falta de atención. Ninguno de los jugadores del fondo ha dado seguridad y el sector izquierdo es el punto débil.

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