racing

Una sola camiseta en la piel

Gonzalo Aguilar llegó a Racing a los 12 años y nunca salió de Sayago; termina su contrato a fin de mes pero seguramente seguirá

Aguilar
Cervecero. Gonzalo Aguilar visitiendo la de Racing. Foto: Archivo El País. 

Gonzalo Aguilar llegó a Racing a los 12 años. Tiene 30 y sigue defendiendo a los cerveceros. No era hincha, pero con los años fue queriendo cada vez más la camiseta. La única que vistió en toda su carrera.

A fines de este mes termina su contrato, pero la intención del club es renovárselo. Y salvo que tenga una chance de irse al exterior, se quedará.

Se crió entre el Prado y Sayago y defendió al Olimpo Junior de Peñarol en baby fútbol. De niño jugaba de delantero, pero un día faltó un defensa y lo mandaron atrás. Lejos de tomárselo mal, le gustó y ahí se quedó para siempre.

Fue Juan Gandolfo, su técnico en la selección de la Liga Paso Molino, quien lo llevó a Racing para jugar en pre-séptima. Estaba en Cuarta División cuando a su técnico, Gastón Machado, lo subieron a dirigir Primera. Y se llevó a varios de sus futbolistas. Entre ellos Aguilar. “Todavía recuerdo mi debut. Fue contra Platense en la cancha de Villa Española. Estábamos en la B”, contó el histórico lateral cervecero.

En tantos años y tantos partidos jugados en Racing destaca la participación del club en la Copa Libertadores en el 2010. “Esa clasificación fue histórica para el club”, dijo aunque no pudo disfrutarla mucho. “Tuve una fractura de peroné y llegué justo a la Copa. Jugué sólo un partido contra Cerro Porteño en el estadio, unos 25 minutos”, recordó. Ese equipo dirigido por Juan Verzeri fue uno de los mejores que integró. Pero no el único. “El año en que subimos de la B teníamos muy buen equipo”.

Su gran amigo en Racing es Ernesto Dudok, con quien hizo todas las inferiores. El volante está a préstamo en Villa Teresa y él espera su retorno. “Es el padrino de mi hijo”, contó quien se sabe en el corazón de la hinchada de Sayago.“Siempre se portaron muy bien conmigo. Me reconocen, más allá de que alguna vez te griten algo”.

Aguilar lamenta que este año no jugó tanto como hubiera querido. “Yo me sentía bien, pero son decisiones de los técnicos”, afirmó.

Tuvo sólo una chance de irse al exterior, a Chile, pero no se concretó. Y no pierde las esperanzas: “A veces uno necesita un cambio de aire, más después de tanto tiempo. Pero sé que no es fácil”.

Pero “Lalo” no se deja estar. Este semestre cursó física de Sexto, la única materia que le quedaba para terminar el liceo. Y no descarta estudiar veterinaria. “Me gustan mucho los animales, tuve perro, hámster y loro. Cuando era niño decía que de grande iba a ser jugador de fútbol o veterinario”, contó.

También piensa realizar el curso de técnico, aunque reconoció que no se ve como entrenador. “Seguramente cuando deje de jugar voy a seguir vinculado al fútbol, por eso voy a hacer el curso. Pero me veo más como ayudante o como técnico de formativas. No me veo técnico de Primera, capaz que por mi forma de ser”, admitió el papá de Thiago de ocho años y Ambar de cinco.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)