HISTORIAS

El sinuoso camino de Darwin Núñez desde Artigas hasta el Benfica, pasando por Peñarol

La primera vez que llegó a Peñarol le bajaron el pulgar; al regresar le costó adaptarse;  años después sufrió una grave lesión y casi deja el fútbol.

Darwin Núñez festeja su segundo tanto ante Boston River en el CDS. Foto: Gerardo Pérez.
Darwin Núñez festeja uno de sus goles  en el CDS. Foto: Gerardo Pérez.

"Mire Perdomo, ya me llevaron a Junior; a Darwin no me lo llevan”, le dijo con su tono bien “bayano” la mamá de Darwin Núñez al “Chueco” José Batlle Perdomo cuando éste se presentó en su casa del barrio El Pirata de Artigas para que el hoy jugador del Benfica portugués se mudara a Montevideo a jugar en las formativas de Peñarol.

A pesar de las palabras de Silvia, en las que se refería a su hijo mayor quien ya había estado en las juveniles aurinegras, unos meses más tarde Darwin siguió sus mismos pasos. En realidad, el delantero ya había estado a prueba en Peñarol, pero no había quedado.

Pero esta vez fue diferente. Corría el 2013 y Juan Ahuntchain había asumido como coordinador de las divisiones formativas carboneras cuando recibió el llamado de “Nico” Gómez, el hombre encargado de avisar en Peñarol cuando surge algún futbolista interesante en Artigas. Iba a mandar a tres muchachos y le comentó que también estaba Darwin, quien ya se había probado y le habían bajado el pulgar.

Pero el que viajó a Artigas a verlo jugar y habló con sus padres fue Perdomo, que en ese momento dirigía la Sexta División. “Hoy que Darwin llegue a un equipo tan importante como Benfica es una gran satisfacción. Como pasó antes con Valverde o Rossi. Pero esto es distinto porque lo fui a buscar yo. En realidad es un trabajo conjunto con ‘Nico’ Gómez, que es el que nos pasa los piques desde Artigas. Me pasó ese dato y yo lo fui a buscar. Recuerdo que me fui un sábado de noche porque al otro día se jugaba en Artigas un Campeonato Nacional de Selecciones Sub 13 en el que participaban Bella Unión, Salto, Paysandú y Artigas. Me gustó, lo vi flaco, con buen físico, espigado, tipo europeo. Y fui a hablar a la casa. Después hicimos el esfuerzo con Ahuntchain y lo trajimos”, contó a Ovación el “Chueco”, quien hoy es el director de la captación aurinegra de medio país, del Río Negro para el Norte.

Darwin Núñez

Los primeros tiempos no fueron fáciles para el botija. Dejar su familia para pasar a vivir en la casita para los juveniles que tiene Peñarol fue un cambio muy grande. “La adaptación le costó como pasa casi siempre, más para los que vienen del norte. Es un proceso. Que en la casita hubiera unos cuantos de Artigas fue bueno para él. Le costó pero se adaptó”, contó Robert Lima, quien fue su primer técnico en la Séptima División.

“De primera le vi cosas buenas: el físico, el despliegue y la técnica”, recordó el “Bola” quien lo tuvo en Séptima y también lo dirigió en la Sexta y en Sub 16.

“Fue evolucionando y le sumó otras cosas a las características físicas muy buenas que tenía. Además, era un pibe muy respetuoso, que siempre quería aprender. Y esas son las cosas en que yo me fijaba. Pasó por muchos técnicos y seguramente todos ayudamos en su formación, porque en juveniles lo que uno quiere es formar, que es más importante que ganar”, explicó convencido Lima, quien hoy ya no trabaja en las formativas de Peñarol y se dedica a la producción de eventos deportivos junto a su socio Andrés Álvarez en la productora Tatú.

“Darwin empezó a crecer, a estirarse y se le empezó a notar que tenía cosas importantes. Era rápido con sus grandes zancadas y agresivo. Y le pegaba bien a la pelota. Era un jugador parejo”, afirmó por su parte, Juan Ahuntchain.

estudios

No era bueno ni malo, sólo quería jugar

Cuando vivía en la casita de los juveniles carboneros, Silvia -la encargada del lugar- le revisaba las notas a todos. Darwin no era bueno ni malo, solo quería jugar al fútbol.

LA LESIÓN. Darwin fue haciendo la escalera de formativas sin inconvenientes, hasta que en 2016 subió de Quinta a Tercera y sufrió una lesión grave. Tenía 17 años cuando se rompió los ligamentos cruzados en una de las últimas fechas del Campeonato Uruguayo de Tercera División.

El 1° de febrero de 2017 fue intervenido por el doctor Daniel Rienzi en la Asociación Española. La recuperación le iba a demandar unos seis meses, pero fue mucho más extensa. Le costó prácticamente un año volver a las canchas. Fue un periodo muy complicado para el punta, que incluso llegó a pensar en dejar el fútbol y regresar a Artigas. Se quería volver a su pueblo para ponerse a trabajar. Tal como había pasado con su hermano Junior.

“Darwin estuvo como un año parado y se sentía muy presionado. Lo habían subido a Primera y cuando los juveniles son ascendidos sienten que tienen que demostrar por qué los subieron. Darwin quería demostrar eso y no podía porque todavía le dolía la rodilla y sentía molestias. Me decía que todos apostaban por él y que él no les podía responder. Me dijo que se quería volver a Artigas y estuvo a punto de hacerlo”, contó Perdomo.

“Lo convencimos con los compañeros para que no se fuera. Sus compañeros fueron muy importantes porque lo contenían cuando las cosas no le salían”, añadió el “Chueco”.

Núñez debutó en la Primera División de Peñarol el 22 de noviembre de 2017 con Leonardo Ramos como entrenador. Fue en un partido frente a River Plate, cuando los aurinegros cayeron 2 a 1. El artiguense ingresó a los 62’ sustituyendo a Maximiliano Rodríguez. Según contó en más de una oportunidad, él no estaba bien de la rodilla y no se sentía preparado para jugar ese partido, pero apretó los dientes y entró. Luego se tuvo que operar por segunda vez.

Regresó al año siguiente pero le costaba convertir. Hasta que empezó a hacer goles en la selección juvenil y siguió con Peñarol. “En los equipos grandes hay poca paciencia, más con los chicos del club. Al principio lo criticaban mucho. Pero los goles tapan todo. Y los delanteros hacen callar las críticas con goles”, finalizó Robert Lima.

sin sorpresas

Debe una camiseta que ahora puede ser de otro color

Ninguno de los entrenadores que tuvo a Darwin Núñez en formativas y fueron consultados por Ovación se sorprendieron de que se haya convertido en un pase récord al dejar el Almería de la Segunda División de España para jugar en el Benfica. “No me sorprende porque ya le veíamos condiciones. Incluso podía haber llegado antes a Primera División. Lo relegó la lesión que tuvo. Luchó mucho por volver y le dio resultado”, dijo Robert Lima.
“No me sorprende porque los delanteros, y sobre todo los 9, es lo que tienen. Hacen 10 goles en un campeonato y el precio se va para las nubes. No es como otros jugadores, un defensa o un volante, que tienen que ir demostrando”, dijo Juan Ahuntchain, hoy coordinador de las juveniles de Boston River.
“Yo le veía cosas como para que llegara a Europa, por eso no me sorprende lo que está viviendo hoy. Claro, después dependía mucho de lo que hiciera él. No hay que olvidarse que él pidió en Peñarol para que lo dejaran irse a España y creo que ese entusiasmo lo ayudó. Aprovechó la oportunidad que tuvo en Almería. Y hoy está en Benfica, que aunque el fútbol portugués no trasciende tanto como otros, es un club grande de Europa”, afirmó el “Chueco” Perdomo, quien sigue teniendo contacto con el delantero y a quien Darwin le había prometido una camiseta del Almería que nunca llegó. “Ahora me va a tener que regalar la del Benfica”, dijo riendo Perdomo.
Y antes de finalizar resaltó el trabajo de los captadores. “No es nada fácil porque uno se arriesga al traer a un jugador y al hacerlo fichar. Es una gran responsabilidad porque puede resultar bien o no”.

Darwin Núñez en su debut con la selección en el Uruguay vs. Perú
Darwin celebrando su primer gol con la selección mayor. Foto: @Uruguay
el debut

Cinco minutos y nada más en la selección mayor

Fabián Coito también tuvo mucho que ver en la carrera de Darwin porque unos meses después de que se recuperara de su lesión de rodilla lo citó para formar parte del plantel que iba a jugar el torneo Sudamericano de 2019. Y aunque en ese momento le costaba entrar en contacto con las redes, lo mantuvo para el Mundial de la categoría que se jugó en Polonia. Hasta que llegó el debut en la mayor.
En octubre del año pasado Darwin tuvo un debut soñado en la selección mayor. Entró a los 75’ del amistoso con Perú en Lima y a los 80’ empató el partido, que terminó 1 a 1.

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