Liverpool

Sigue apagando incendios

Jorge Bava volvió de Chicago Fire y fue figura salvando su arco ante Nacional

Foto: Gerardo Pérez
Atajadas. Las de Jorge Bava fueron clave ante los tricolores. Foto: Gerardo Pérez

"El sábado terminamos con un poquito de desazón porque veníamos de dos partidos sin poder ganar y tampoco pudimos hacerlo. Creo que el empate fue justo porque Nacional jugó bien, por momentos mejor que nosotros. Nuestra idea era ganar, pero ahora mirándolo en frío, creo que el empate no estuvo mal”, dijo Jorge Bava, cuyas atajadas posibilitaron mantener esa igualdad.

“Nos pusimos a ganar temprano y cuando eso pasa, el grande adelanta las líneas y presiona más. Eso no nos permitió jugar tan cómodos como queríamos. No pudimos hacer circular el balón”, explicó el arquero para quien la tarde del sábado fue de reencuentros.

“Conozco a la mayoría de los jugadores, al cuerpo técnico y a los funcionarios de Nacional. Tengo un cariño especial con todos ellos, con quienes viví momentos muy lindos, pero cuando empieza el partido trato de aislarme de todo eso”, admitió Bava y contó cuál fue la pelota más difícil que sacó ante los tricolores: “Un centro en el segundo tiempo, que fue poco ortodoxa porque tuve que meter el pie y fue cualquier cosa menos una atajada. Creo que fue ‘Papelito’ que fue a anticipar y la pelota le pasó. Fue difícil por cómo se dio”, relató.

Bava regresó a Uruguay y a Liverpool tras su pasaje por el Chicago Fire de la MLS. “A Liverpool lo encontré cambiado para bien. Hay un proyecto institucional importante. Hoy hay un hilo conductor desde Primera a juveniles. Se unificó todo, hay un modelo de juego que une desde la Séptima a Primera División y creo que eso es muy productivo a mediano y largo plazo. No es fácil, pero el jugador joven va creciendo con esa idea de juego. Pezzolano está buscando esa frescura, que va a llevar un tiempo, pero es un cambio muy positivo para el futuro”.

El arquero tenía contrato en Chicago Fire de Estados Unidos por tres años, pero sólo estuvo uno. “Tuve una lesión de codo y decidí operarme dado que allí estaban los mejores especialistas. La rehabilitación fue estupenda, pero necesitaba jugar. Entre que no jugué, la lesión y que extrañaba un poco, surgió la posibilidad de Liverpool nuevamente y me gustó”, explicó quien, sin embargo, destaca la experiencia que vivió en el equipo de los bomberos de Chicago.

“Fue una experiencia espectacular en todo sentido. En lo futbolístico es algo medio extraño para nosotros. Aprendí mucho en lo extrafutbolístico. De repente el fútbol pasa a un segundo plano, es mucho más descontracturado no solo que en Uruguay, sino que en cualquier liga en la que haya jugado. Pero fue una experiencia de vida espectacular. Como viví ahí no había vivido en ningún lado. Con mucha tranquilidad y en una sociedad bárbara”, relató quien vivía en los suburbios, a media hora de la ciudad de Chicago.

“Y en lo futbolístico también porque encontré un fútbol diferente, lleno de estrellas con las que no me hubiera enfrentado en ninguna otra parte del mundo. De un día para el otro tenía de compañero a Bastian Schweinsteiger y jugaba contra Pirlo y contra Kaka. Estaba bueno. Yo pensaba cumplir el contrato de tres años, pero no pudo ser y rescindí aunque querían que me quedara aun si no había quedado bien del codo. Además, en ese momento estaba sonando Iker Casillas. Son momentos y decisiones. No fue fácil tomarla porque yo siempre había querido jugar en la MLS. Y estaba ahí y con contrato”, explicó.



GERENTE.  Bava es gerente deportivo y en el tiempo que estuvo lesionado e inactivo en Chicago aprendió mucho de marketing. “Son unos fenómenos en todo eso. Hay que aprender de ellos. Lo que le brindan a la gente es impresionante. No como acá, que les damos un chorizo a las tres de la tarde cuando ya almorzaron. Te ambientan el partido. El entretiempo es espectacular, un estilo casi como la NBA”, contó.

“Un día habían promocionado el partido con Star Wars y yo veía que la gente se escondía en la tribuna. Era que en pleno partido el malo de la película perseguía al bueno y le disparaba con laser. Y la gente alucinaba. Y no es un equipo, es la liga. Por ejemplo, me tocó jugar contra el Atlanta del Tata Martino, que debutó el año pasado y no tiene historia, pero metía 70.000 personas por partido. Hicieron un gran trabajo de maketing y fueron los que más camisetas vendieron”.

La experiencia en el norte no sólo fue muy buena para Bava, sino para su familia. Sobre todo para sus hijos Rodrigo (de 13 años) y Ariana (10). “Se adaptaron muy bien; todos nos adaptamos muy bien. Terminaron de pulir el idioma. Hicieron amigos allá y por un lado se querían quedar y por otro volver a reencontrarse con los viejos amigos. Fue una experiencia familiar muy buena”, agregó. Es más. Rodrigo -que es arquero como su papá- jugaba en dos equipos en Estados Unidos y hoy está entrenando en la Séptima tricolor.

“De todas maneras, estoy contento de haber vuelto. Necesitaba estar acá y estoy disfrutando del momento en Liverpool. El objetivo es salvarnos del descenso y las copas están ahí. Las dos cosas van de la mano”, finalizó Bava.

En la MLS

Como un beisbolista

Apenas llegó a Estados Unidos se lesionó el codo. Le hicieron un tratamiento y jugó hasta la octava fecha sin problemas. Luego se resintió. “Me derivaron con el médico que trata a los beisbolistas porque es una lesión muy común en ellos. Un médico que dedicó su carrera y su vida al codo. Me dijo que si iba a seguir jugando era mejor operarme”, contó Bava.

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