TORNEO APERTURA

El seguimiento a Rodrigo Pastorini

Un gol y una asistencia para ser el verdugo de Peñarol y convertir cinco goles en cinco fechas jugadas del Apertura.

Rodrigo Pastorini
Foto: Leonardo Mainé


Rodrigo Pastorini entró al Centenario confiado, sabiendo cuál era su objetivo y teniéndolo entre ceja y ceja: el arco. Un arco -el de Peñarol- que era el menos vencido (1) hasta el momento y que contaba con un Kevin Dawson que está en uno de los mejores pasajes de su carrera. Al “Pasto” poco le importó todo eso.

Iban 35’ cuando el delantero de Florida recibió una exquisita asistencia de Nicolás Albarracín para quedar mano a mano con Kevin Dawson. Remate a ras del piso que de manera mansa se coló en el arco mirasol. Alegría, festejo y a mover de mitad de cancha, pero con el mismo objetivo de siempre: el arco.

Minutos más tarde y con su gran objetivo de frente, se animó a lucir otra faceta: la de asistente. Pelota rasa para poner en carrera a Lucas Morales, el lateral aprovechó la ocasión y con una definición cruzada colocó el segundo tanto bohemio, que era un balde de agua fría para los mirasoles que estaban dentro y fuera del campo.

Pastorini estaba haciendo su partido. Ligó poco con que Ignacio De Arruabarrena atajó todo lo que le tiraron y prácticamente que le robó el protagonismo, pero fue una noche mágica para el atacante bohemio, que con su tanto suma cinco en la misma cantidad de partidos disputados, lo que sin duda siempre da confianza.

Rodrigo Pastorini
La definición de Pastorini para el 1-0. Foto: Gerardo Pérez

La camiseta aurinegra, esa que supo defender, esta vez la tenía enfrente y como suele acontecer en este tipo de partidos, los jugadores pueden tomarlo como revancha. Si para Pastorini esta era una de ellas, se habrá ido con una satisfacción enorme del Centenario tras un gran partido.

Claro está que para que el floridense redondeara una gran actuación debió ser bien acompañado por Diego Riolfo, Nicolás Albarracín y el chileno Christian Bravo que jugaron atrás de él y que lo habilitaron en varias ocasiones, complicando a la defensa aurinegra.

Pastorini tenía que cumplir con su objetivo: vencer el arco las veces que pudiera y se podría decir que lo hizo una vez y media, por el gol y por la asistencia. “¡Olé, olé, olé, Rodri, Rodriii!”: el grito cayó desde un sector de la América cuando “Pasto” se retiró a los 83’, con la sensación del trabajo bien hecho.

Trabajo sucio en el ataque

Más allá del gol y que es el jugador al que todos buscan en la ofensiva, Rodrigo Pastorini no la tuvo fácil luchando con Formiliano y Lema. De todas maneras completó un gran partido y ganó varios de los mano a mano que tuvo con los rivales.

Alegría junto a morales

Lucas Morales se fue contra una esquina del campo de juego para celebrar su tanto y uno de los que primero llegó a saludarlo fue precisamente Rodrigo Pastorini, quien le dio la asistencia al lateral izquierdo y lo dejó de cara al gol.

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