BOSTON RIVER

Sebastián Abreu: "Conmigo no va el ganar como sea, me gusta tener una idea"

El "Loco" habló de su doble función en Boston River, como técnico y jugador y quiere transformar al club. Por eso filma los entrenamientos y usa drones.

Loco
Doble función. Sebastián Abreu juega y dirige a Boston River. Cree que en otro equipo hubiera sido más difícil porque no conocía al plantel. Foto: Leonardo Mainé.

Pasan las diez de la mañana. El sol cae a pleno en las canchas del colegio Santa Rita donde entrena el plantel de Boston River. Comenzaron a las nueve y terminarán cerca de las once. Sebastián Abreu, técnico y jugador, no para un minuto. Habla, corre, explica. Baja a la mitad de la cancha. Da indicaciones. Sube a su posición de número 9 y remata al arco.

“¡Marcále el pase. Tiene que ser sincronizado el pase”, grita. “Culminen la jugada, aprovechen el rebote”, exige. “Empezamos de vuelta”, agrega cuando una jugada no sale.

“¿Saben que existe el tres dedos de cabeza?” le pregunta a sus futbolistas. “Existe sí”, se responde a sí mismo. Los jugadores cambian, un grupo pasa a entrenar del otro lado de la cancha, y viene otro. Pero él sigue allí desplegando sus conocimientos y su energía.

“Hay partidos feos, en canchas feas en los que vamos a llegar dos veces, no podemos desperdiciar una”, enfatiza.

LA EMERGENCIA. Sabe que lo critican por cumplir las dos funciones, pero explica que dejar de jugar no estaba en sus planes cuando le llegó la propuesta de Boston River.

“Sé que se habla, pero esto fue una emergencia, no fue un capricho. Boston River ya me lo había planteado cuando se fue Machado y no acepté porque llevaba 25 días en el club. No conocía al plantel. Analicé los pros y los contras de esta situación que fue diferente porque a pocos días de empezar la pretemporada nos quedamos sin entrenador y no tenían un plan B. Me plantearon hacer las dos cosas. Lo pensé, lo hablé con mi grupo de trabajo. Y lo acepté porque ahora sí tenía conocimiento del plantel. Y también lo hablé con algunos jugadores, a ver cómo lo veían y lo veían con buenos ojos”.

Indicaciones
Indicaciones. Las que da constantemente Abreu en la práctica. No para ni un minuto. Foto: Leonardo Mainé.

Lleva tres semanas de entrenamientos. Y se siente preparado para el desafío. “La adaptación viene siendo muy buena, primero de los jugadores al aceptar la situación y yo tratando de dividir los roles. No es difícil, sería mucho más difícil si hubiera llegado a un grupo que no conocía. Donde no jugué ni compartí cosas personales. Esto es natural porque nos conocemos todos. Hemos pasado momentos difíciles juntos. Sabemos cómo pensamos, las cosas que hay que corregir. Lo que hemos mejorado, las necesidades que tiene el club. Ese conocimiento humano lleva a que ellos ya sepan cómo vivo y siento el fútbol. Como quiero profesionalizar cada vez más al club. Era una necesidad que ellos tenían y se lo estamos dando”, explicó.

mejoras

Tecnología en la práctica

Apenas terminó el movimiento fue a ver las imágenes captadas durante el mismo por una grúa y un drone. Es una de las mejoras del club: así como un fisioterapeuta, y otro preparador físico. Son cinco en el cuerpo técnico de Abreu.

Tecnología

“La exigencia ante la pérdida de una pelota es la misma que tenían del compañero. Sin ningún resquemor. Los que creen que voy a sacar a un jugador si me dice algo, piensa como en el barrio. Esa mentalidad es de fútbol de barrio, esto es profesional. Con gente inteligente que sabe ocupar su lugar. Y que adentro de la cancha tienen un compañero que va a seguir siendo el mismo fastidioso y exigente, no porque sea el técnico, sino porque siempre fue así. Y que si me tienen que recriminar algo deportivo con argumentos, lo voy a aceptar como siempre”.

EL VESTUARIO. Otra de las cosas que se preguntan los hinchas es en qué vestuario se cambia el “Loco”. “Me cambio en el de los entrenadores porque llegamos una hora y media antes y planificamos el trabajo. Y después me voy a tomar mate con los muchachos al otro vestuario, a ver cómo están, cuáles son las necesidades. Sigo disfrutando del vestuario cuando se puede, pero también estoy con mi grupo de trabajo”.

No quiere comparar a su equipo con el que dirigió el semestre pasado el “Tato” Martín García. “No me gustan las comparaciones. Tenemos formas e ideas que las vamos a ir adaptando. No queremos que el sistema trasforme al jugador, sino que lo potencie. Queremos que el equipo tengo un orden y una intención de juego. Estoy convencido que le podemos competir de igual a igual a 13 equipos, hay otros dos con los que hay que buscar estrategias diferentes para minimizar su potencial. Quiero darle importancia más a la forma que al resultado. Conmigo no va el ganar como sea. Me gusta tener una idea, una forma. Obvio, que en algunos partidos vamos poder jugar en campo rival y otros en los que nos van a replegar y debemos ser inteligentes para aprovechar los contraataques. Quiero que el jugador entre a la cancha sabiendo lo que queremos”.

Estiramientos

LA TELE. Un técnico es el conductor de un equipo. Y vaya si Abreu ha tenido últimamente experiencia al conducir el programa Trato Hecho de Canal 12. “Disfruté fue una experiencia linda, diferente. Un crecimiento en lo personal. Conocer otros aspectos y descubrir otra faceta en mí. Pero lo mejor fue compartir las historias de los participantes, aprender de su lucha, de su perseverancia, de no perder nunca los sueños. Y en algunos cosos ayudar a través del programa a que mucha gente pueda reacomodar su vida”, explicó.

Acostumbrarse a estar frente a cámaras, a la cucaracha y llevar adelante un programa de entretenimientos no es fácil. Pero el “Loco” no desentonó. Todo lo contrario.

“Al principio como toda cosa nueva tenía incertidumbre de cómo iba a resultar, pero después fui entrando en confianza y agarrando ritmo. Aunque el hecho de tener toda esa producción atrás que te cubre, te lleva a sentirte respaldado”, contó. Y aseguró que su papel no sorprendió a su familia, sobre todo a sus hijos mayores, Valentina y Diego. “A lo largo de mi carrera he hecho muchas cosas y mis hijos están acostumbrados. Hice una telenovela, un desfile de modas en España, estuve en Sábado Bus, y actué en Videomatch. Esto era algo más del repertorio mediático que tengo y ellos saben que lo disfruto”. Nunca quiso saber sobre el rating, pero sintió el termómetro de la gente en la calle. “Me decían que lo miraban siempre, que estaba bueno y que por qué determinado participante no se había ido antes”.

Lo mismo pasó con sus compañeros de Boston cuando comenzó con el programa el año pasado. “Estaban las bromas normales y mate de por medio los comentarios de cómo le había ido a los participantes. Siempre se generaba esa tertulia sobre el programa. Y algunos fueron a la tribuna a verlo. Está bueno, porque acá en Uruguay no es muy normal que un futbolista esté integrado al tema mediatizo, en otros como en Argentina, España y México pasa. Acá hay muchos preconceptos y creen que si lo hacés no estás metido en lo que tenés que estar. Que no estás concentrado o que sos un vende humo. Pero siempre he convivido con eso, no me preocupa. Siempre está el envidioso, el resentido, o el que no quiere ver felices a los demás”.

“Quiero que piensen, que desarrollen, esto no puede ser un play station”, fue uno de los últimos reclamos de Abreu a sus dirigidos antes de finalizar la práctica.

“Yo lo veo bien, tranquilo. Con su alegría de siempre. Vamos a ver después si no cambia si perdemos dos partidos porque casi todos los técnico lo hacen”, dijo un poco en broma el “Hormiga” Carlos Valdez.

Facundo y Emiliano

La visión de los futbolistas

”Es raro, al ser compañero, más en mi caso que jugamos los dos arriba el año pasado. Pero por otro lado está bueno porque él ya sabe lo que un delantero quiere y necesita. La idea de juego es buscar al delantero que es lo más importante para llegar al gol”, dijo Facundo Rodríguez, quien se viene recuperando de una molestia en el pubis.
“Cambió un poco, pero él igual no era de joder mucho en los entrenamientos. Pero obviamente al ser el técnico si le pegás mal a una pelota no va a reírse ni a tirar un chiste. Él nos quiere corregir, pero sigue siendo el mismo de siempre. Tengo confianza con él y sé que sabe separar lo que es ser técnico del jugador. Sé que no va a tomar una decisión porque lo putees porque hizo algo mal como jugador. Sé que no va a haber problemas”, agregó y afirmó a su vez que el objetivo de Boston este año es entrar a una copa.

“Acá estoy disfrutando y aprendiendo”, dijo por su parte, el ex Defensor Sporting, Emiliano Gómez. “Mis compañeros me trataron muy bien cuando llegué. Estoy contento”, añadió quien antes entrenaba en el complejo Arsuaga enfrente a las canchas del Santa Rita.
“Se extraña un poco por lo que fue Defensor en mi carrera, hice todo ahí, pero ya di vuelta la página”, admitió Emiliano, quien reconoció a su vez que tener al técnico como compañero es un poco raro. “No es muy común pero para todo hay una primera vez como se dice. Nos trata muy bien a todos, es un gran compañero. Por ahora lo veo bien, muy motivado”, opinó sobre su entrenador.

Emiliano
Emiliano Gómez llegó a Boston River desde Defensor Sporting. Foto: Leonardo Mainé.
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