MUNDIAL 2018

Sauditas a la conquista del fútbol mundial

Una lluvia de petrodólares hace crecer su influencia en la interna de la FIFA.

Foto: Reuters.
Foto: Reuters.

La FIFA, el órgano rector del fútbol mundial, enfrentará pronto tres decisiones importantes y Arabia Saudita, un actor secundario entre las clases dominantes del deporte, se está posicionando como una de las influencias más poderosas en cada una de ellas.

En primer lugar está la votación del país anfitrión del Mundial de 2026. También está la propuesta de expandir a 48 equipos la Copa del Mundo de 2022 a celebrarse en Qatar. Finalmente, la FIFA debe decidir cómo proceder en las negociaciones en curso con los inversionistas que están ofreciendo hasta 25.000 millones de dólares por dos nuevos torneos de fútbol que podrían cambiar la forma de las competencias entre clubes y selecciones. Arabia Saudita es uno de los inversores más importantes del consorcio que ha puesto en bandeja de plata el botín para la FIFA.

Los sauditas crearon recientemente un nuevo bloque regional: la Federación de Fútbol de Asia Suroccidental. Si Arabia Saudita continúa al frente del grupo, sus dirigentes podrían controlar más que solo su voto en los asuntos importantes de la FIFA. El organismo funcionará en Yeda y lo dirigirá Adel Ezzat, el líder del fútbol saudita. Su presidente honorario es Turki al-Sheikh, el más alto funcionario deportivo del reino y una persona cercana al príncipe heredero de 32 años, Mohamed bin Salmán.

Los expertos aseguran que las maniobras sauditas en el fútbol concuerdan con sus metas a largo plazo para modernizar su sociedad y economía, así como depender menos del petróleo. El país también ha considerado comenzar una gran red deportiva a nivel regional, y los ejecutivos sauditas han firmado acuerdos a largo plazo con la franquicia de lucha libre WWE y con la serie de automovilismo Fórmula E.

“Es un nuevo liderazgo con ideas profundamente distintas”, comentó David B. Roberts, un experto en el golfo Pérsico de la universidad King’s College en Londres.

La Autoridad Deportiva General de Arabia Saudita no respondió la solicitud para hacer comentarios.

A finales del año pasado, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, visitó el palacio al-Yamamah en Riad. Se reunió con figuras clave de Arabia Saudita, entre ellas el rey Salmán y su hijo, el príncipe heredero. Desde entonces, representantes del país han viajado a la FIFA para discutir varios proyectos.

Después de que decidió organizar la Federación de Fútbol de Asia Suroccidental, Arabia Saudita recibió a delegados de Bangladesh, India, Pakistán, Emiratos Árabes Unidos y varios otros países, a quienes les regalaron relojes y les anunciaron que el país planeaba crear nuevos torneos regionales y financiar el desarrollo del fútbol, de acuerdo con gente que asistió al evento. El regalo y la promesa de financiamiento podrían infringir regulaciones éticas, según un alto funcionario vinculado con el fútbol asiático.

Organizar la nueva federación sin la venia de la FIFA y la Confederación Asiática de Fútbol viola además lineamientos existentes. La FIFA se rehusó a hacer comentarios sobre el punto.

Hasta los acontecimientos recientes, la influencia de Arabia Saudita en el fútbol había sido básicamente marginal en comparación con sus vecinos regionales, en particular Qatar. El año pasado, los cataríes estuvieron aislados de una buena parte de la región por el bloqueo impuesto por Arabia Saudita después de haberlos acusado de no cumplir con su parte para confrontar al terrorismo.

Mundial 2022. El minúsculo emirato del golfo Pérsico, el cual cuenta con una gran riqueza de gas, garantizó los derechos para la Copa del Mundo de 2022 entre controversias, pues la candidatura estuvo rodeada de acusaciones de sobornos, aunque los cataríes las niegan. Hace poco, Al-Sheikh, el más alto funcionario del deporte saudita, mencionó en su cuenta de Twitter que, si se resolvía que Qatar había violado las normas, no debería participar en el torneo y podrían remplazarlo Inglaterra o Estados Unidos.

Desde entonces, Arabia Saudita ha surgido como uno de los promotores más entusiastas de la candidatura norteamericana para albergar el Mundial de 2026, que tendría lugar mayoritariamente en Estados Unidos, junto a México y Canadá. Marruecos, el único contendiente, ha garantizado el respaldo de Qatar.

A inicios de esta semana, un grupo de funcionarios norteamericanos viajó al Medio Oriente representando la candidatura para la Copa del Mundo 2026. Su destino fue justamente Arabia Saudita…
Arabia Saudita respalda la propuesta de apresurar la expansión del Mundial de 32 a 48 equipos, programada para 2026. Si esto sucede, es probable que el evento de 2022 deba expandirse más allá de Qatar a otros países de la región.

El posible acuerdo con la FIFA podría poner a los sauditas en el centro de la atención. Si la FIFA lo firma, provocaría algunos de los cambios más significativos en la historia del deporte, y también ofrecería un importante trampolín financiero para Infantino, desde donde podría lanzar el próximo año su candidatura para la reelección.

Vuelve a un Mundial luego de 12 años

Arabia Saudita se calificó para el Rusia 2018 y estará por primera vez en un mundial desde 2006. Jugará en el grupo de Uruguay, Rusia y Egipto.

Los sauditas solo una vez han llegado más allá de la etapa de grupos.

En términos políticos, el país ha realizado un esfuerzo por no interferir con la manera en que se gobierna el deporte, y ha sido rara la ocasión en que ha tenido un miembro en el consejo directivo de la FIFA.

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