EN EL TRÓCCOLI

Rota, cambia y gana

Nacional demostró el potencial de su plantel frente a Cerro.

Foto: Gerardo Pérez
Foto: Gerardo Pérez

Juan Martín Mugica fue muy claro cuando, al asumir como técnico del Nacional que en 1980 fue campeón de América y del Mundo, le dijo al plantel en Los Céspedes: “para mí hay titulares y suplentes”. Y 38 años después volvió a quedar claro en la institución tricolor.

Alexander Medina decidió hacer rotación. No completa, pero rotación al fin, porque tenía que administrar energías pensando en el partido de vuelta por Sudamericana del martes a ante Sol de América.

Atajó Mejía, debutó Angeleri en la zaga, volvió Fucile al lateral derecho; al medio volvieron Oliva y Sebastián Rodríguez y en ofensiva De Pena, Castro y Bergessio. Solo se mantuvieron Erramuspe, Espino y Barcia.

Como primera cosa hay que decir que si esta formación fuera habitual titular a nadie podría sorprender y que no lo sea solo habla muy bien de la riqueza de plantel que tiene Medina a su disposición. Su mérito innegable es saber manejarlo.

La pregunta que cabía antes del juego era: ¿no será muy arriesgado hacer la rotación justo en este partido? Y sí, lo fue. El trámite adverso que tuvo el juego para el tricolor hasta el minuto 74 así lo demostró.

Cerro encontró un gol en el amanecer del partido a la salida de un córner (Franco López cabeceó, el balón se desvió en Barcia y descolocó a Mejía) y luego lo defendió como pudo más cerca de su arco que del rival, al que prácticamente no inquietó.

Sin embargo, y volviendo a lo del riesgo de la rotación, el momento avalaba la decisión del “Cacique”, porque la prioridad inmediata es avanzar en la Copa. Campeón del Apertura y del Intermedio, con siete puntos de ventaja en la Anual y líder exclusivo del Clausura, el tricolor podía darse la licencia de arriesgar, por más que el encuentro fuera en un escenario en donde siempre a los grandes les cuesta ganar.

Al final la aventura de Medina salió redonda, porque Nacional se llevó los tres puntos y sigue líder, pero para que ello fuera posible debió recurrir a los titulares, o al menos a dos de ellos.

Sus tres cambios fueron decisivos, porque Sebastián Fernández hizo toda la jugada por izquierda, habiitó de taco a Ocampo, éste llegó al fondo de la cancha y puso el centro para que Bergessio tocara el balón a la red para el 1-1. Eso a los 75’ y dos minutos más tarde, Viudez recibió afuera del área y sacudió su zurda para clavar la pelota contra el palo y dar vuelta el partido. Así se gestó el 2-1, con los titulares habituales en cancha y siendo determinantes.

Los aplausos, no obstante, se los lleva el “Pacha” Espino, el lateral izquierdo que llevó el peso del ataque hasta ese minuto 75. Su potencia por la banda fue la única que pudo desbalancear a un Cerro bien parado en el fondo. Mejía terminó de asegurar el triunfo con dos grandes tapadas: una antes del 2-1 y otra en el final, polémico por cierto por un posible penal de Angeleri.

Nacional rotó, ganó, es líder y descansó para seguir en la Sudamericana.

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