COPA DE ORO

El robo del siglo lo sufrió Panamá

Mark Geiger, árbitro estadounidense, le regaló dos penales —uno de ellos en forma escandalosa— a México que le permitieron clasificar a la final del certamen.

Con los escándalos de corrupción en la FIFA aún sonando y los polémicos arbitrajes en la Copa América que muchos aseguran facilitó la consagración de Chile por primera vez en la historia como el mejor del continente, poco hizo porque el fútbol se quitara ese manto de sospecha el arbitraje del estadounidense Mike Geiger, quien con sus fallos puso a México en la final de la Copa de Oro de la Concacaf.

Panamá jugaba desde el minuto 25 con un jugador menos por la polémica expulsión de Tejada (el árbitro vio un codazo cuando le pegó a un rival con la mano en un balón aéreo, por lo que con una amarilla bastaba), pero llegó hasta el último minuto del partido ante los aztecas en ventaja por 1-0 gracias al gol de cabeza anotado por el capitán Torres a los 57'.

México iba, con empuje y sin ideas, pero no se veía cómo podía llegar al empate, pero el árbtiro sí lo dedujo. En la pelea aérea por el balón a los 88', el propio Torres falló en el despeje y cuando cayó en su intento de un segundo rechace, cayó sobre la pelota. Nunca tocó la pelota con la mano, pues cayó con el cuerpo sobre el balón, pero Geiger (parado al lado del punto de penal, dando la sensación de que estaba predispuesto a sancionar uno), marcó la pena máxima.

Los panameños se le fueron encima, protestaron airadamente y amenazaron con abandonar el campo de juego. El partido estuvo detenido unos 12 minutos hasta que Guardado, la mejor figura de México en el torneo, tomó la pelota, ejecutó el penal y puso el 1-1.

Los 90' finalizaron igualados, pero habría más de Geiger. En el último minuto de la primera mitad del tiempo extra, el estadounidense cobró otro penal, también inexistente, aunque al menos este se puede catalogar como dudoso. Otra vez Guardado puso la pelota en la red para el 2-1 y darle el pasaje a México a la final, en la que definirá ante la sorprendente Jamaica, que a primera hora había eliminado al local, Estados Unidos, al vencerlo 2-1 en los 90'.

El fútbol fue protagonista de una jornada negra. México es finalista sin merecerlo. Y ellos mismos los reconocen. "No tengo problema en reconocer los errores arbitrales y que nos favorecieron, pero no es nuestra responsabilidad, aunque sí es la de jugar bien y tampoco lo hicimos. (...). Es cierto que no merecimos ganar", dijo Manuel Herrera, seleccionador de México.

"Uno piensa en ganar como sea, pero hay que reconocer que el penal primero no fue y ganar así no es lo mejor. Nadie está contento por haber ganado así", apuntó.

Los panameños en persecución del árbitro Geiger. Foto: AFP
Los panameños en persecución del árbitro Geiger. Foto: AFP
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