TORNEO INTERMEDIO

Se robaron la belleza: en tres fechas no se anotó de tiro libre, ni con zapatazos

Van 61 goles en el segundo torneo corto del Campeonato Uruguayo pero falta la magia y el disparo de lejos.

El tanto de Gonzalo Bergessio, de penal, frente a Progreso. Foto: Marcelo Bonjour.
El tanto de Gonzalo Bergessio, de penal, frente a Progreso. Foto: Marcelo Bonjour.

Los síntomas del actual Torneo Intermedio son reveladores de un estado de situación en el fútbol uruguayo. La pérdida de algunos talentos, ya sea por transferencias o lesiones, alejan las posibilidades de encontrar algo de fantasía. De sorpresa. De goles fantásticos. Es duro, pero real, ya no quedan ni rastros del impacto que se logra para la vista con el lanzamiento mágico de tiro libre o con un misil de 30 metros.

Tres fechas disputadas han dejado en este pequeño recorrido 61 goles, once de ellos conseguidos desde el punto penal y una inmensa mayoría concretados desde adentro del área. Además, con marcada hegemonía de los jugadores diestros.

Quizás, porque todos los goles tienen el mismo valor, algunos no consideren que se está generando un déficit. Otros, en tanto, pueden perfectamente esgrimir que se está empezando a generar una inquietud.

"leo" fernández

Fénix disfrutó de su pegada

Al talentoso futbolista lo extraña el Fénix de Juan Ramón Carrasco y el propio campeonato. Su categoría para meter goles de tiro libre es innegable. La pegada suave y elegante fue capaz de encender la ilusión de que el albivioleta podía adueñarse del Torneo Apertura. Dejó una huella muy importante.

Perder un argumento potente para dañar al rival es señal de que se involuciona o, si se quiere, que se entra en una curva descendente, más que en una elevación de las posibilidades deportivas de hacerse más fuerte. Más competitivo.

En el fútbol uruguayo ya no están los tiros libres de Leonardo Fernández y David Terans, se fueron los bombazos que podía meter Lucas Hernández y por culpa de una lesión tampoco se cuenta con la fantástica pegada de Rodrigo Amaral. La tendencia, entonces, es contundente: acá se ganan los partidos por la lucha en el área grande y, en menor medida, por los errores que pueden cometerse dentro del área chica.

Cuidado, nada de querer matar un rubro que ha caracterizado al fútbol uruguayo y que suele ser efectivo en muchos enfrentamientos internacionales, porque hacerse fuerte en la zona de decisión de los partidos es un elemento ponderable. Triunfar en el área es un mérito, pero alejarse tan abruptamente de las otras vías que también llevan al gol es una señal fuerte. Y, al menos, digna de ser reconocida para que se concrete un trabajo que permita revertir la actual tendencia.

DAVID TERANS

Con Danubio se convirtió en goleador

Otra de las grandes ausencias que tiene la actividad local. Con la camiseta de Danubio el actual futbolista del Atlético Mineiro de Brasil regaló mucha fantasía. Sus tiros libres son recordados por los aficionados franjeados. Estuvieron a punto de regresar porque Peñarol lo quería.

En este Intermedio el único jugador que ha defendido con entereza ejemplar al viejo y querido remate de media distancia es Franco Acosta. A esta altura, después de 61 festejos y un solo gol conquistado desde afuera del área, perfectamente en Plaza Colonia -o en su cuenta tan original de Twitter- podrían decir: “Aquí juega el único futbolista que le pega de afuera”.

Acosta metió su disparo en la tercera fecha, en el partido que Plaza Colonia terminó perdiendo ante Rampla Juniors 2-1 en el Prandi, por lo que deja en claro que hubo que esperar muchísimo para ver algo diferente.

PRIMERA FECHA. En la primera etapa del actual campeonato se anotaron cuatro goles de penal, dos de la medialuna, dos del área chica y 12 del área grande. Los jugadores hábiles con la pierna izquierda tuvieron éxito en cuatro oportunidades, por lo que los restantes 16 festejos los consiguieron jugadores diestros.

RODRIGO AMARAL

Una lesión que alejó la magia de las canchas

Esta baja es enorme para el funcionamiento de Nacional, porque Amaral se había convertido en el jugador más determinante de su ataque. Es que además de darle al equipo un potencial grande en las jugadas de pelota quieta, también lo hacía con los remates a distancia. Su zurda es mágica.

SEGUNDA FECHA. En la segunda fecha del Intermedio, hay que describirlo, hubo un remate de afuera que terminó metiéndose en el arco rival, aunque la realidad marca que lo que hizo Agustín Hernández fue mandar un centro para Maureen Franco. El delantero lo festejó como propio (aún sigue defendiendo que tocó el balón), pero el árbitro le entregó su autoría al defensa.

Ni de casualidad, por ello, puede considerarse como un disparo que buscó destino de red. En esta etapa, además, se transformaron en gol la sanción de tres penales y hubo absoluta mayoría para las definiciones logradas desde adentro del área grande. Nada más que un gol se consiguió desde el área chica. Fue de cabeza y lo conquistó el argentino Gonzalo Bergessio en la victoria de Nacional ante Danubio en Jardines del Hipódromo.

Los futbolistas zurdos tuvieron cinco gritos de gol y los derechos se quedaron con 12 tantos. Dos conquistas fueron de cabeza.

LUCAS HERNÁNDEZ

Lateral con subida y gol

Otro jugador de una gran pegada y que al igual que Amaral aportaba ejecución de pelota quieta y acciones de campo con remate de larga distancia. Varias veces Lucas Hernández sacó un misil de su botín izquierdo que terminó inflando la red del adversario. Otra ausencia grande.

TERCERA FECHA. La etapa en la que Franco Acosta se puso la ropa de futbolista valiente capaz de buscar el arco desde afuera del área terminó registrando un progreso en las definiciones de cabeza, porque 6 jugadores triunfaron con esa forma de culminar las jugadas de ataque. También hubo cuatro goles de penal como en la primera fecha. Doce festejos se consiguieron con remates desde adentro del área grande y cuatro desde el área chica. Los diestros hicieron once goles y los zurdos cinco.

Esos son los números que dejan tres fechas del Intermedio. Se han sumado goles y se sigue siendo efectivo en el área, pero va desapareciendo el toque mágico. Va quedando en el olvido el zapatazo infernal. Lo que se ve es más gris. Más chato. Robaron la belleza.

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)