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La revolución de los arqueros

Con mayores exigencias, hoy los dueños del arco se cotizan como nunca.

Alisson tras el partido de Liverpool.
Alisson llegó a Liverpool luego del Mundial de Rusia. Foto: Reuters

Los arqueros cambian hoy de papel, se cotizan como nunca y condicionan la política de los grandes clubes, muchos proclives a contar con dos arqueros de nivel, caso del Madrid y el Barça. El del número uno nunca fue un puesto cualquiera, pero cada vez se les exige más.

No se recuerda ninguna novedad táctica del Mundial 2018. La mayoría de los partidos se resolvieron de contragolpe, ejemplarizado en selecciones como Bélgica y la campeona Francia, cuya media de posesión apenas alcanzó el 36%. El 43% de los goles se marcaron de pelota quieta, registro en el que sobresalieron Rusia e Inglaterra, con destacada mención para Uruguay.

La estadística obliga a reparar en las dos áreas y especialmente en la delantera y en el arco. Nada nuevo si se recuerda, por otra parte, que la victoria del Real Madrid en la final de la última edición de la Champions League se personificó en el acierto del galés Gareth Bale con su golazo de chilena y también en los errores del alemán Loris Karius, entonces arquero del Liverpool, que costaron goles.

El club inglés acaba de pagar precisamente 62,5 millones de euros por el meta brasileño Alisson, de la Roma. Karius, en tanto, se fue al Besiktas de la Superliga turca, donde debutó con otro error. Sucede que ahora las fallas en el arco son más señaladas que nunca, una carga adicional para los que usan el buzo con el número uno.

También el éxito del Atlético Madrid en la Europa League se explica parcialmente por las intervenciones del esloveno Jan Oblak en su valla y en el doblete del Barcelona la pasada temporada tuvieron mucho que ver el holandés Casper Cillessen (Copa del Rey) y el alemán Marc-André Ter Stegen (Liga).

El golero germano fue fichado por Andoni Zubizarreta (un exarquero precisamente) para Barcelona en 2014 por 12 millones de euros, uno más de lo que costó después el chileno Claudio Bravo. Nada que ver con los 80 millones que el Chelsea ha abonado ahora por el español Kepa Arrizabalaga. Nunca se pagaron tantos millones por un arquero como los recibidos por el Athletic Bilbao por Kepa, que solo había jugado 53 partidos en Primera.

pases. Los arqueros han sido los protagonistas en muchos de los últimos mercados de pases desde que la Juventus abonó 54 millones al Parma por Gianlugi Buffon en 2001, una transferencia que se pagó sola con los rendimientos del jugador. Manuel Neuer, del Schalke, le había costado 30 millones al Bayern Munich y el Manchester City invirtió 40 en 2016 por el brasileño Ederson Santana, proveniente del Benfica. No se sabe ahora hasta cuánto pujará por suplir al lesionado Bravo.

Real Madrid ya contaba con el costarricense Keylor Navas, de grandes actuaciones, pero pagó en este período de pases 40 millones (más el préstamo por un año de Mateo Kovacic) por el belga Thibaut Courtois, una de las figuras de Rusia 2018.

Últimos jugadores en incorporarse al mercado, los goleros se hacen valer como especialistas, por las actuales circunstancias del negocio y por la tendencia del juego, que favorece la estrategia, más acusada si cabe desde la aplicación del VAR. Hoy, el precio de los guardametas se ha disparado y abundan los conflictos en los arcos. Se ha dinamitado una tradición. Nada de un arquero titularísimo y otro suplentísimo.

Ederson.

La evolución del fútbol ha aumentado la importancia del arquero defensiva y ofensivamente, con las manos y los pies, decisivo en la salida de la pelota y en las transiciones, como se aprecia en un caso tan singular como el de Ederson en el City. Nada más llegar a Manchester, Pep Guardiola prescindió de Hart, internacional y símbolo del equipo, y contrató a Bravo, sustituido después por Ederson.

El brasileño no solo se ha consolidado bajo los tres palos y como jugador de campo, sino que su ejemplo ha incidido en la selección inglesa, hoy resguardada por Jordan Pickford, un guardameta con un buen juego de pies por el que el Everton pagó 30 millones al Suderland en 2017, en su momento el precio más caro por un golero en Inglaterra.

Guardiola todavía recuerda que Carlos Busquets fue arquero del Barça. Busquets llegó a ser calificado como “el arquero sin manos” por el diario L’Equipe y su titularidad fue cuestionada después del despido de Zubizarreta, cuya figura evocaba la de los míticos Iríbar, Arconada o incluso Zamora, clásicos que marcaron época, antecesores de Iker Casillas.

Hay guardametas cuya personalidad es tan marcada que no admiten competencia, como se advirtió también en Ter Stegen, quien forzó el traspaso de Bravo después de que ambos se alternaran en el arco de Barcelona en la Champions y la Liga.

Cillessen pide hoy más partidos en el Barça después de quedar relegado a los encuentros por la Copa. Incluso en su momento el propio Casillas se vio sometido a un pulso por el puesto con Diego López en Real Madrid pese a que era campeón del mundo en Sudáfrica. El cambio de arquero ya no obedece exclusivamente a las dudas que pueda tener el entrenador.

La profesionalización del fútbol y la necesidad de competencia no favorecen tampoco la figura del arquero suplente como especialista, figura que representaron Pinto en el Barça de Valdés o Meléndez en el Espanyol de N’kono. A veces ocurría que el suplente estaba toda una temporada sin jugar, solo a la orden por si el titular sufría alguna lesión.

cuatro para uno. A la espera de la intervención de su nuevo técnico Julen Lopetegui, Real Madrid dispuso de hasta de cinco hombres para el puesto después del fichaje por 40 millones de Courtois, procedente del Chelsea, que pagó el doble por Kepa. Además de Keylor Navas y Courtois, estaban el español Kiko Casilla, el francés Luca Zidane (hijo de Zinedine) y el ucraniano Andriy Lunin. Este fue cedido a último momento al Leganés, pero quedan cuatro para pelear por la tercera plaza de arquero en la plantilla profesional de los merengues.

No hay dudas sobre la valía de Courtois y Navas, de la misma manera que Kepa no tiene experiencia internacional pese a haber sido convocado por España para el Mundial. El titular fue De Gea, quien defiende al Manchester United después de su fallido traspaso al Madrid por culpa de un fax que no llegó a tiempo y le impidió sustituir a Casillas. Con toda su fama, De Gea no tuvo sin embargo un buen Mundial.

A sus 37 años, Casillas continúa jugando en el Oporto mientras Buffon, cumplidos los 40, fichó con la carta de libertad en la mano por el Paris Saint Germain. Aseguran los entendidos que un arquero madura a partir de los 26 años, la edad de Courtois y Ter Stegen, un año menos de los que tienen Ederson y Alisson por los 23 de Kepa.

Y muchos tienen cuerda para rato. En Rusia, el egipcio Essam El-Hadary se dio el gusto de jugar con 45 años y 161 días de edad. Para eso superó el récord de otro golero, el colombiano Faryd Mondragón, que actuó con 43 años y tres días en Brasil 2014.

A juzgar por los últimos movimientos, sin embargo, no parece haber edad ni precio para un arquero, consciente de su importancia, capaz de reclamar una ficha millonaria antes de debutar, como es el caso de Alex Remiro, que se postulaba como sustituto de Kepa en el Bilbao, lo que originó un conflicto.

El técnico argentino Eduardo Berizzo se puso al servicio del Athletic después de constatar que el caso excede a las competencias de un entrenador y del cuerpo técnico, que ya cuenta de partida desde hace tiempo con un preparador específico de arqueros, a veces de una importancia capital, como fue el caso de Frans Hoek en el Barça y en Holanda.

Van Gaal llegó a cambiar al meta -Krul por Cillessen- buscando un especialista en la definición por penales de Holanda-Costa Rica en el Mundial de Brasil 2014. Hoy, cuatro años más tarde, disputada la Copa de Rusia con pelota quieta, ya se apuesta por quién será el primer arquero que ganará el Balón de Oro tras el logro del legendario ruso Lev Yashin en 1963.

"Busco golero que sepa jugar con los pies"

En la vida de los arqueros del mundo hay una fecha clave: 1992. A partir de entonces, con un cambio en las reglas del fútbol, no pudieron tomar más la pelota con las manos si se la cedía un compañero, salvo que fuera de cabeza. En el arco, lo primordial era el uso de las manos, no de los pies, por lo cual la regla los obligó a mejorar este aspecto.

Más de 27 años después, se puede afirmar que ha existido una evolución, aunque Internet está lleno de videos con errores de goleros al intentar jugar la pelota con el pie.

La intención de muchos equipos de salir jugando desde su propia defensa representa una exigencia adicional, pues en ese circuito debe figurar también el arquero.

Todo eso determina que a la hora de contratar un golero, los clubes se fijen también en su técnica para el pase, algo absolutamente secundario hasta ahora.

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