SUDAMERICANO SUB 20

La revancha de Rodrigo Amaral

Del llanto a la risa en dos años: Amaral es figura e ilusiona a todo un país

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Foto: AFP

Hace dos años atrás, Uruguay organizaba el Sudamericano Sub 20. El equipo comenzaba con buen pie en el torneo y contagiaba a los fanáticos. Gastón Guruceaga, Nahitan Nández, Mauro Arambarri y Gastón Pereiro conducían a la Celeste rumbo a un nuevo Mundial de la categoría; pero había un chico que ya comenzaba a ganarse la simpatía y los aplausos: Rodrigo Amaral.

Con 17 años, dando ventaja sobre el resto de sus compañeros, el delantero despertó el interés de todos con apenas algunos minutos en cancha. Su potencia y desfachatez para ingresar y cambiar el trámite de los partidos, hicieron que el futbolista se gane el puesto.

Uruguay llegó a la última fecha del hexagonal final ante Argentina con un Centenario repleto. La Celeste logró imponerse rápidamente a los 7 minutos. Una gran maniobra de Amaral sobre la Olímpica dejó a Pereiro de cara al gol. Luego de 34 años, el título parecía estar más cerca que nunca. Sin embargo, unos minutos después, Rodrigo cayó mal al ir en busca de la pelota y tuvo que ser retirado por un problema en su hombro. Siguió el partido por radio desde el hospital y sufrió su salida tanto como los hinchas. Uruguay cayó 2-1 y se quedó con un gusto agridulce.

Cuatro meses después, llegó el tan ansiado Mundial de Nueva Zelanda. La Celeste pasó a octavos de final con lo justo y el destino le puso enfrente a Brasil. Tras empatar sin goles, el encuentro se fue a penales. Amaral tomó la responsabilidad y falló. Fue el único que no pudo convertir y se llevó la imagen que nadie quería tener y que luego se repitió en todos lados. No pudo contener las lágrimas y se tapó el rostro con la camiseta. Sus compañeros lo consolaron.

Hoy, dos años después, tiene su revancha. Ahora como capitán y líder futbolísitico de este grupo, comanda a Uruguay en Quito para volver a sellar el pasaje a un nuevo Mundial y conseguir el título que desde 1981 le viene siendo esquivo a la Celeste.

“El fútbol da revancha” se repite constantemente en el mundo de la pelota. Rodrigo puede dar fe de ello. Pasó del llanto a la risa en tan solo dos años. Tres millones de hinchas esperan entusiasmados para ver a la generación que puede cortar la sequía.

Invicto en inferiores

Llegó a las Divisiones Formativas de Nacional en Séptima División. Nunca perdió un clásico.

Experiencia en Primera

Entre Copa y torneo local, acumula 21 partidos. Marcó un gol y dio tres asistencias.

Goleador de la selección

En este Sudamericano Sub 20, el delantero acumula cinco goles en seis encuentros.

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