APERTURA

La revancha de Diego López en Peñarol

"Memo" se bancó los insultos del inicio y desoyó las hirientes críticas recibidas para reposicionar a la institución aurinegra en América.

Diego López
Foto: Gerardo Pérez

Peñarol acababa de quedar eliminado de la Copa Sudamericana luego de dos derrotas dolorosas -sobre todo la sufrida como local porque fue por 4-1- ante Atlético Paranaense y visitaba a Liverpool por el Clausura ‘18. La situación que se va a relatar es bien recordada por todos.

“Memo, andate. En tres partidos nos dejaste afuera de todo”, decía un hombre vestido con la camiseta de Peñarol por entre el hueco del acrílico roto en el banco de suplentes visitante de Belvedere. Esas palabras lastimaron y no solo a Diego López, el técnico aurinegro que era el destinatario de ellas, sino a toda la gente bien del fútbol. Había dirigido solo cinco partidos, con dos victorias sin recibir goles, un empate 1-1 y las dos caídas ya relatadas en el ámbito internacional.

En ese momento, la crítica venía porque al minuto 67 había mandado a la cancha a Nicolás Freitas (volante de contención) por Agustín Canobbio (extremo ofensivo) para cuidar el resultado 1-0 (gol del “Toro” Fernández”) y dos minutos más tarde Liverpool lo había igualado.

Como un señor que es, López se quedó callado. Bancó y hasta tranquilizó a sus compañeros de cuerpo técnico que se habían dado vuelta para contestar algo. Él sabía que tenía que estar enfocado en ganar ese partido y que así taparía todas las bocas críticas.

Finalmente Peñarol venció 4-2 ese partido y a partir de ahí fueron casi todas buenas: el aurinegro ganó el Clausura, el Uruguayo y el primer clásico del año.

Desde entonces pasaron hasta hoy 27 partidos (lleva 32 al frente del equipo, incluidos amistosos), de los cuales ganó 20, empató cuatro y perdió solo tres: ante Rampla Juniors el año pasado y en el actual con Liga de Quito en Ecuador y con Wanderers.

“Si escuchaba a todos los que me aconsejaban no venía a Peñarol, pero tampoco me quedaba en diciembre, porque me decían que ya gané y tenía que irme. Por suerte, no les hice caso”, expresó López ayer al programa Quiero Fútbol (Sport 890). Y contó: “En las malas nunca dije ‘me voy’. En Cagliari estuve un año sin jugar. En River Plate, cuando me inicié, jugué mal y me pasó lo mismo. Así que también lo apliqué en Peñarol”.

Con el equipo segundo en el Apertura y con chance de ser campeón porque está a un punto de Fénix y todavía debe enfrentarlo en la fecha 13; y líderes del Grupo D de la Copa Libertadores al haber ganado los dos partidos en casa y haber roto una sequía de más de seis años sin triunfos en el exterior al vencer 1-0 en Río de Janeiro a Flamengo, los cuestionamientos a López prácticamente desaparecieron.

Peñarol no solo gana, sino que por momentos juega muy bien. Ha formado un equipo con precisión en velocidad, algo muy difícil de conseguir. “Memo” está dejando su huella. Y el hombre que lo insultó, hoy se debe estar lamentando.

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