TORNEO CLAUSURA

El retorno de Felipe Carballo, la clave para que Nacional mejorara y ganara

Jorge Giordano hizo una única variante en la oncena y el cambio en la generación de fútbol fue enorme, porque el tricolor tuvo un juego más profundo y claro.

Felipe Carballo
Felipe Carballo le dio más fútbol al medio y anotó el gol del triunfo. Foto: Estefanía Leal

Para Nacional no importaba el cómo, sino ganar. Y lo hizo, aunque para ser franco jugando bastante mejor que en los dos primeros partidos. Fue triunfo por 2-1 sobre Wanderers, con lo cual alejó algunos fantasmas, pero no todos, porque tuvo algunos desajustes defensivos y en el ataque no generó mucho más de lo que concretó.

Resultaría injusto hablar de lo malo cuando Nacional ganó. Además, fue más lo positivo que lo negativo, por lo que miremos el vaso medio lleno del equipo dirigido por Jorge Giordano. Y a propósito del entrenador, tuvo mucho que ver porque la mejoría que mostró el equipo comenzó por el mediocampo, el sector que precisamente retocó. Fue, de hecho, el único cambio que hizo en la oncena titular respecto al 0-0 ante Cerro Largo. Sin embargo, el cambio fue drástico.

El ingreso de Felipe Carballo en lugar de Joaquín Trasante fue la única novedad en la formación tricolor, que por cierto empezó con un panorama complicado, porque a los 8 minutos Wanderers ya le ganaba porque Maximiliano Pérez aprovechó un desajuste defensivo y puso el 1-0. Y allí, a vuelo de pájaro, marcamos el gran tema en el que tiene que trabajar Giordano: el mediocampo sigue teniendo muy poca contención.

Nacional
Corujo, Rochet, Carballo y Laborda celebran el triunfo sobre Wanderers. Foto: Estefanía Leal

“Estamos con una carencia en la concreción ofensiva y es lo que nos ocupa”, había dicho el entrenador en la previa del partido. La prioridad era convertir, algo que le venía costando al tricolor. Y lo hizo dos veces sin precisar de Bergessio. No fue con jugadas muy elaboradas, porque el empate llegó producto de un tiro libre muy bien cabeceado por Corujo que obligó a una gran tapada del arquero De Arruabarrena, dando rebote que Orihuela mandó a la red. Y el segundo cayó por un tiro lejano de Carballo que se desvió en Alcoba y descolocó al golero.

Como sea, Nacional anotó dos goles, algo que no ocurría desde el 17 de diciembre en el Gran Parque Central, pero aquella noche terminó con dolorosa derrota por 2-6 ante River Plate por la Libertadores.

Si usted viene siguiendo atentamente el hilo de esta crónica dirá: pero hay un contrasentido. Nacional mejoró por el cambio en el medio y el punto débil estuvo en el medio. ¿Cómo es? Es que hay dos facetas: la defensiva y la ofensiva. En la primera, el espacio entre la línea de fondo y la de volantes volvió a ser grande y Wanderers lo supo explotar, aunque fue inocuo con la pelota cuando se acercó al área. La segunda, la de ataque, fue más productiva, porque el ingreso de Carballo generó una muy buena sociedad con Neves a la hora de manejar la pelota y por eso Brian Ocampo tuvo más protagonismo.

Nacional hizo dos goles, dio vuelta el marcador y ganó. Y eso es noticia.

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