TRICOLORES

Los retoques de Martín Ligüera en Nacional que ayudaron al equipo

La confianza en Nicolás Marichal, la titularidad de Joaquín Trasante y la calma que transmite el entrenador, algunas de las claves. 

Martín Ligüera en el partido contra Rentistas. FOTO: Estefanía Leal.
Martín Ligüera en el partido contra Rentistas. FOTO: Estefanía Leal.

Solamente pasaron 16 días desde la asunción de Martín Ligüera como nuevo entrenador de Nacional para los últimos cuatro partidos del año: los dos finales del Torneo Clausura y las finales por el Campeonato Uruguayo.

El entrenador mantuvo mucho de lo que venía haciendo y proponiendo Jorge Giordano, su antecesor, pero le dio su impronta con algunos retoques que le han dado resultado, al menos para estos partidos puntuales, que en principio fue para lo que lo pusieron.

La estructura general del equipo ha sido bastante similar a la del DT floridense con un par de variantes. En primera instancia, Martín Ligüera le dio ingreso y confió en Nicolás Marichal, el juvenil de las formativas, nacido en Sarandí del Yí, que no había tenido oportunidades de mostrarse antes.

Pero Ligüera lo conocía bien. Es que Marichal era el capitán de la Tercera División de Nacional en la temporada pasada.

El zaguero entró por necesidad en la victoria contra Deportivo Maldonado por la ausencia de Renzo Orihuela, pero en la primera final contra Rentistas se mantuvo en el equipo, aún cuando el técnico tenía otras opciones, como poner a Armando Méndez en el lateral y a Mathías Laborda en la defensa central.

Así como a Giordano le dio rédito la inclusión en el equipo de Orihuela, a Ligüera le dio resultado la confianza en Marichal que, contra los “Bichos Colorados”, jugó su mejor partido, con quites importantes ante avances del adversario y con claridad para jugar la pelota.

La otra modificación que hizo Ligüera fue colocar una mitad de la cancha con más marca con los ingresos de Rafa García y Joaquín Trasante, el número “14” que había jugado en la primera etapa de Giordano pero que después había perdido la titularidad.

Ante la ausencia de García, por ser uno de los contagiados de coronavirus, Ligüera optó para la final en poner a Gabriel Neves por encima de Emiliano Martínez, que siguió en el banco.

La apuesta por Alfonso Trezza, después de haber probado a Ignacio Lores, le dio mayor ritmo y compromiso con el retroceso a un equipo que había perdido su identidad en los últimos partidos del Torneo Clausura.

Mucho no se puede hacer en 16 días, pero los retoques que implementó Ligüera le dan dado resultado a Nacional, al menos para confirmar el primer lugar en la Tabla Anual y ganar con claridad la primera final, quedando a un paso de la obtención del título del Campeonato Uruguayo por segundo año de manera consecutiva.

A CUATRO TOQUES

Un entrenador que transmite serenidad

*Aún en los momentos más complicados de los partidos, a Ligüera siempre se lo vio con calma al costado de la línea. Da pocas indicaciones, pero son muy precisas.

*Ignacio Barboza es el preparador físico de Ligüera. Vienen juntos en el proceso desde hace tres años, cuando asumieron en Tercera. Es un profe motivador y que trabaja bien.

*Diego Ligüera, hermano de Martín, es el ayudante técnico. Muchas veces Martín recurre a él para consultarle cosas o, en ocasiones, el hermano menor se acerca a hablarle.

*Alfonso Trezza terminó la primera final con un golpe y dolorido en el tobillo, lo que lo pone en duda para poder estar en la segunda final de mañana. Igualmente, desde la sanidad hay optimismo de que pueda estar a la orden.

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