INFORME

El regreso de los punteros

Las grandes conquistas del fútbol uruguayo tuvieron un sello de distinción: extremos hábiles, veloces, imparables, y hoy parece que los equipos del Apertura recobran un arma clave.

El recuerdo quedará por siempre en la memoria de los uruguayos. El relato, emotivo, único, inolvidable, también: "¡Ghiggia se le escapa a Bigode. Avanza el veloz puntero derecho uruguayo! ¡Va a tirar! ¡Tiraaaa…! ¡Goool, goool, goooool, goooooool uruguaaayoooo!"...

Sí. El gol más importante de las Copas del Mundo. El que hizo posible el Maracanazo de 1950, tuvo el sello del fútbol uruguayo: pelota larga al puntero veloz y llegada precisa, casi quirúrgica al corazón del área rival.

Ghiggia, ¿quién otro? el puntero más famoso de todos, el héroe, el que dejó una herencia que parecía olvidada, pero que se ha recuperado en los últimos tiempos.

Como él, ninguno, pero punteros fantásticos, muchos. Y casi todos emparentados con las grandes conquistas del fútbol celeste. ya sea en la selección o en los clubes. En cada Copa, después de cada festejo, aparecían los punteros, esos malabaristas con el sello de "Made in Uruguay" en su espalda. Veloces, pícaros, encaradores, habilidosos, goleadores.

De los 50, hasta hoy.... cientos. Abbadie en el Peñarol que ganó todo en la década del 60, el peruano Joya, otro puntero que terminó siendo más uruguayo que los demás, el inefable Luis Cubilla, no sólo en los aurinegros, sino también en el Nacional que vapuleó a todos en los 70 con dos extremos mortales como el propio Cubilla y el "Cascarilla" Julio César Morales, más acá en el tiempo la velocidad imparable de Alberto Bica, otro puntero-puntero que hizo estragos con el Nacional del 80, Venancio Ramos y "Pinocho" Vargas, en aquel Peñarol del 82 que arrasó en América con los mejores, y ya pisando los 90, el equipo que armó el maestro Tabárez con el "Pollo" Vidal por derecha y Jorge Cabrera por izquierda, para darle a Peñarol su quinta Copa Libertadores.

Y claro, el telón de las conquistas no pudo haber sido más contundente que el Nacional de Roberto Fleitas, que aplastó a Newells en la final con dos punteros fantásticos, Vargas, el mismo "Pinocho" de siempre, y el "Pato" William Castro por el andarivel zurdo.

Breve repaso de punteros y conquistas. De batallas ganadas por los extremos, siempre abriendo la cancha, dejando rivales por el camino a velocidad, y después contundencia a la hora de definir.

Pero el fútbol es tan cambiante, que los fue dejando de lado con tácticas antojadizas como el 4-4-2 o el 4-2-3-1, por ejemplo. Otros tiempos, claro, pero el fútbol del Apertura está sufriendo una metamorfosis: están regresando los punteros. Y pruebas al canto: Alejandro Barbaro fue uno de los pilares en Nacional, Carlos Luque en el triunfo de Peñarol, Juan Martín Boselli puso la rúbrica en la victoria de Juventud, Luis Urruti fue intratable para el fondo del tricolor en Cerro, el panameño Waterman abrió la defensa de Rentistas con piques y corridas, Gorriarán llegó al gol en River y Reymúndez, el único que no estuvo en cancha de toda l nueva ola de punteros, sabe que cuando le toque, hará estragos con su velocidad, como ya lo hizo en el Wanderers copero de la temporada anterior.

El Apertura está al rojo vivo. Llueven goles cada fin de semana. El regreso de los punteros parece que tiene mucho que ver. Y si no, pregúntele a los defensas...

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