PEÑAROL

"A mí me dejaron afuera de algún plantel y no salí a hablar contra el técnico o los dirigentes"

Leonardo Ramos repasó su año y medio como entrenador aurinegro, reconoció que recibió amenazas y contó qué métodos utiliza para manejar sus planteles.

Foto: Gerardo Pérez.
Foto: Gerardo Pérez.

Leonardo Ramos fue entrevistado para el espacio "Seré curioso" de Montevideo Portal. A continuación, compartimos las frases más destacadas de la nota.

La ilusión de la sexta Libertadores

"Después que nosotros salimos campeones uruguayos, con toda la gente que me cruzo en la calle, lo que me piden es 'la sexta'. Eso y ganar el clásico, claro. Pero no es fácil la Copa. Me ha tocado jugar varias como jugador y ahora como entrenador y siempre dije lo mismo: si vos pasás el grupo que te tocó, después es según cómo te levantes el día del partido. Si vos te levantás bien esos días de ida y vuelta, tenés chances de jugar la final. Pero para eso se tienen que conjugar un montón de cosas. Tenés que tener un plantel como el que hoy tenemos, por ejemplo, tenés que tener suerte en los momentos justos, no tenés que padecer cosas como lo que nos pasó con Palmeiras el año pasado que el juez dio 9' adicionales y lo perdemos en el último minuto... Así que hay un montón de cosas externas que mueven mucho...".

La prioridad: ganar, siempre ganar

"A mí me gusta ganar todo lo que se me ponga por delante. Sé que hay cosas más difíciles que otras, pero somos el mejor equipo del fútbol uruguayo y es el equipo al que todos quieren vencer a nivel local, y también le quieren ganar los equipos de otros países, por la historia del club, por cómo venimos jugando, por la cantidad de partidos que venimos ganando".

Luis Urruti, Tomás Costa y Ronaldo Conceição

"No entraban en lo que nosotros queríamos. Yo no los elegí. Cuando yo llegué, Tomás Costa y Urruti ya estaban en el club, y Conceição llegó para ser tercer o cuarto (zaguero) central. Cuando llegué al club dije algo que a mucha gente no le gustó. Dije que en los equipos míos, el que juega bien, pero no corre y no mete, conmigo no juega. Habían jugadores que no entraban en mis planes, porque aparte era una consigna que la habíamos hablado un montón de veces en el plantel. Nosotros siempre entrenamos como se juega. No permitimos que entrenes a un cuarto de tus condiciones: entrenamos a full, porque después, en el partido, voy a pedir que jueguen a full. Mis planteles siempre son de 25 o 26 jugadores, tener 30 me parece un despropósito, porque no le podés dar a todos la importancia que se merecen. Juegan 11 y hay siete en el banco de suplentes, y tener otros 15 afuera me parece un despropósito. Prefiero que algunos de esos 25 sean juveniles y no jugadores mayores y que se sientan relegados. Si recordás esos casos: fueron jugadores que hablaron (en la prensa) y nunca salí a hablar de ellos, porque hay códigos en el fútbol. Si tomé la decisión, tampoco voy a decirte puntualmente por qué los saqué del plantel. A mí me dejaron afuera de algún plantel y no salí a hablar contra el técnico o los dirigentes, porque ninguno tiene el lugar comprado. Conmigo, el único lugar donde te podés ganar el puesto es en la cancha y entrenando como sea y de la manera que sea. Hoy te digo que a Ronaldo casi no lo pudimos tener, porque estuvo mucho tiempo lesionado".

Violencia y amenazas

"Si me atacan a mí, no pasa nada, porque sé cómo son las cosas porque desde los 17 años estoy en Primera. Pero yo tuve problemas en mi casa con gente que pasaba y le tiraba piedras a mi señora, con mi nieta en brazos. Así como lo escuchás. Nos tuvimos que mudar (de Colón al barrio privado Colinas de Carrasco), porque no podíamos vivir ahí. Tuve que sacar corriendo a gente en la calle, te hablo del primer torneo, en un momento en que las cosas no salían. Pero en pocos partidos que perdimos, o nos tiraban piedras o nos tocaban timbre a la una de la mañana, tres de la mañana o a cualquier hora. (...) A mi hijo, el de 20, que es barbero, cuando tuvimos un momento complicado fueron a decirle que me dejara de romper los huevos, porque lo iban a romper todo. Yo me enteré mucho después. Y con mis hijos en el colegio algo parecido, porque sabían que era el hijo del técnico de Peñarol. Y el disfrute es muy poco, fijate que cuando salí campeón con Peñarol dije que ahí recién le daba importancia al Campeonato Uruguayo conseguido con Danubio, que no es un cuadro grande"

La polémica por su frase "Otros equipos han rotado muchos jugadores y tienen un montón de desgarrados"

"Yo dije 'otros', no 'otro' equipo, o sea que son varios equipos, no me referí a uno solo. Yo tengo mi lectura sobre eso: hoy Peñarol está tan tranquilo y tan bien, que cualquier cosa que digamos puede servir para generar una polémica. Nunca hablo de los colegas, nunca hablo de los árbitros. Yo quería destacar la fortaleza física de mi equipo. Y nunca hice referencia a (Alexander) Medina".

Hincha de Danubio... ¿Hincha de Peñarol?

"Siendo hincha de Danubio, los partidos que más quiero ganar es contra Danubio. Suena loco pero es así. Me pasaba también como jugador. Fui a jugarle dirigiendo a Progreso, le ganamos 4-1 en La Curva de Maroñas y grité los goles como loco, la gente no entendía nada... Soy profesional. Hay jugadores de Peñarol que son hinchas de otros clubes y jugadores de Nacional hinchas de otros clubes. Vos te debés al lugar donde estás. Mirá, la gente busca tanta boludez, que el otro día dije que al ver la bandera gigante contra Atlético Tucumán se me puso la piel de gallina, y hubo gente que me vino a cuestionar que haya dicho eso. Una mujer se me acercó durante el partido y me gritó 'piel de gallina no, Leo'. Yo te digo que cada vez que voy bajando las escaleras para entrar a la cancha y veo el estadio de Peñarol lleno de gente, es majestuoso, me mueve... Pero no por eso me hice hincha, soy un profesional".

La posibilidad de dirigir a Nacional

"Hoy ya no creo... porque humildemente creo que me he ganado a la gente de Peñarol. No sé si lo haría. Hoy te digo que no. Pero algo tengo claro: nunca dirigiría a Defensor (Sporting)".

El sueño de la selección

"Me encantaría. Primero querés jugar en Primera, después en un equipo grande y después llegar a la selección. Como entrenador es lo mismo. Pero capaz que no me da ni para pasar por la puerta del Complejo Celeste. Eso va a depender de cómo siga trabajando mi cuerpo técnico, y de la decisión que tome la AUF en su momento, cuando exista esa vacante. Pero no me postulo ni por nada del mundo... Hoy creo que la selección con el maestro, por más que muchas veces no estuve de acuerdo en la forma de jugar, también dije que al Complejo hay que ponerle su nombre, porque lo que ha logrado no lo logró nadie".

Su modelo como DT

"Yo trato de tener cosas de todos. Me gusta muchísimo el modelo de Bielsa y de ahí todas las ramificaciones: Sampaoli, por ejemplo, me gusta mucho, el 'Toto' Berizzo, Pochettino, salieron del riñón de él. Muchas cosas de Mourinho y Guardiola me gustan. En el torneo pasado tuvimos varios partidos donde teníamos una forma de jugar con pelota bien jugada de atrás, llegando al arco rival con conexión entre muchos jugadores, tratando de ubicar siempre el tercer hombre (el que se lleva la marca o se muestra como alternativa). Es muy del modelo Barcelona".

Psicólogos en el fútbol

"En nuestra época no había WhatsApp, no había celular, no había PlayStation, yo me levantaba temprano para ver el fútbol alemán en canal 5... Yo creo que hoy el jugador tiene muchas tentaciones, muchas cosas alrededor, y no está tan metido en el fútbol. En mi época, para salir en un diario tenías que ser un monstruo por tres meses, ahora hay un suplemento deportivo todos los días y sale cualquiera. Lo gracioso es que cuando hice el curso de entrenador, no me gustaba nada Psicología como materia. Desde el 91 que estaba en Vélez, me buscaban los psicólogos y yo les huía, pero porque yo creía que no lo necesitaba, yo era muy maduro y disciplinado. Cuando estudié para DT, en mi generación estaban los Barros Schelotto, Cagna, Palermo, Calderón, Capria, Cascini, y un psicólogo pregunta: '¿Qué opinan ustedes de los psicólogos en el fútbol?', yo me levanté y dije: 'Son unos ladrones del fútbol'. Y lo argumenté: dije que no creía que un jugador de fútbol necesitara un psicólogo (eso en aquel momento, eh). Yo entendía que el preparador físico y el ayudante del técnico podían escucharnos, aconsejarnos. Nos dijeron que los tiempos habían cambiado. Cuando llegué a Danubio, después de un episodio que tuvimos, sentí que necesitábamos un psicólogo. Yo veía a un jugador que ya no era el mismo. Veía que no estaba bien. Fuimos a hablar con él, él insistía en que estaba bien y yo le decía que no, que no era el mismo, él mantenía la cabeza gacha y cuando levanta la cabeza tenía los ojos rojos, hinchados... Y me dice: 'Estoy pasando mal. Nosotros no estamos cobrando, yo soy el sostén de mi familia, y hace dos días que como solo arroz'. Ahí le dije que contara conmigo, que yo lo podía ayudar, pero él tenía que estar bien para poder rendir en la cancha. Y ahí nos dimos cuenta que necesitábamos tener psicólogos, porque podían no querer contarme algo así a mí, y sí a un terapeuta".

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