PEÑAROL

"Si Ramos gana, desayuna con un dirigente y si pierde, cena conmigo"

El presidente habló del presente y del futuro de Peñarol. “Falta mucho todavía. El balance se hace cuando termina la temporada”, dijo a Ovación.

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—¿Cómo explica que dentro del Consejo Directivo se hable de balance positivo cuando Peñarol quedó fuera de la Copa y no ganó el Apertura?

—Primero: el balance se hace a fin de temporada. Este es el comienzo, pero de todas formas, estos primeros meses de Leo Ramos al frente del equipo han sido positivos. Recuperó la identidad que hacía tiempo se reclamaba. Muchos decían que a Peñarol le habían robado el alma y yo creo que hoy la tiene. Ha jugado como jugaba antes y, pese a la eliminación, tuvo los mejores partidos en mucho tiempo en la Libertadores. Los dos partidos con Palmeiras fueron muy buenos; el de acá con Atlético Tucumán, también. Hubo puntos altos, faltó llevarnos algo, sumar un punto en esos partidos ante Palmeiras. El hincha de Peñarol se fue triste, pero no se fue caliente, porque el equipo dejó todo. Y esa es una gran diferencia. El hincha se iba caliente porque el equipo no se entregaba; lo reclamaba todo el mundo.

—¿Alcanza sólo con entrega? ¿No falta más fútbol?

—No, claro que no. No es solo entrega o temperamento. Eso esta claro, pero yo vi otro Peñarol, lo vi muchísimo mejor que en otras Copas y hablo desde lo futbolístico. Peñarol fue elogiado por los periodistas brasileños y todos dijeron que el juez se había excedido en los descuentos. Aquel partido fue clave. Y no hay que olvidarse que Ramos lleva cuatro meses en el club, que no pudo armar su plantel ni elegir muchos jugadores. Levantó a Nández, que hoy tiene un nivel espectacular; a Petryk, que no jugaba, y hoy tenemos un zaguero de enorme proyección como Quintana. También es cierto que hay muchas cosas para mejorar.

— ¿Qué?

— Y... cerrar los partidos, ganar cuando tenés para ganarlos, pero tiempo al tiempo. Yo confío en este cuerpo técnico. El año es largo.

—Un año de elecciones, además.

—Sí, y lamentablemente está todo muy politizado cuando faltan meses para la elección. Está tan politiazado que hasta parece que cuando Peñarol gana el técnico desayuna con un dirigente y cuando pierde almuerza o cena conmigo. Es así. La política está destrozando a Peñarol. No de ahora, desde hace mucho tiempo. Esa es una de las razones por las que me alejo del club. Estoy cansado, harto de tanta política. Capaz que cuando ya no esté, cambia todo. Ojalá sea así. Es muy difícil poder trabajar de esta manera. Miro para atrás y veo a Matosas, al "Tornado" Alonso, a Paolo Montero, a Fossati…. Todos técnicos exitosos, ganadores, campeones. Y en Peñarol se tuvieron que ir. Y pasa sólo en Peñarol, todo está muy politizado.

—No terminó el Apertura y ya se habla de refuerzos.

—Sí, es natural. Creo que hay que hacer un esfuerzo para potenciar al plantel. Pero no hacer locuras. Traer tres, a lo sumo cuatro de primer nivel. Van a haber bajas, se terminan contratos, hay que ver después del Intermedio cómo estamos, pero la idea es esa: apuntar a jugadores desnivelantes en tres o cuatro posiciones.

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