APERTURA

A puro "Huevo"

Con un Brian Lozano desnivelante y autor de tres goles, Nacional goleó a Liverpool y sigue imparable

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Así festejó Brian Lozano su primer gol, el que abrió el partido. Foto: Francisco Flores

El partido estaba cerrado, y Nacional no encontraba la llave para abrirlo. No la pasaba mal con Liverpool, es cierto, no sufría el encuentro, pero tampoco se sentía cómodo, a gusto, porque no lograba llegar con peligro hasta el arco rival.

El cero a cero le caía mejor al negriazul, un equipo que venía golpeado por la sorpresiva salida de su entrenador, y porque no había logrado ganar un solo partido en el Apertura. El empate ante un grande, nunca es malo.

Pero el tricolor quería algo más que un punto. Y lo buscaba por todos lados. No estuvo en su nivel Hugo Silveira, sintió la ausencia de Fucile en el lateral derecho y también la velocidad y explosión que le aporta Kevin Ramírez, pero Lasarte tiene variantes, y las maneja a las mil maravillas, como lo ha hecho a lo largo de estas (seis) fechas en Nacional.

El entrenador miró su reloj, pensó unos segundos, se dio vuelta hacia el banco de relevos y pegó el grito: Martín Ligüera y Brian Lozano estuvieron a su lado inmediatamente.

A esa altura, le quedaban 31 minutos al partido, y había que buscar otra fórmula, con otros hombres y otra figura táctica: pasó a linea de tres.

Esos cambios funcionaron. El “Huevo” Lozano entró decidido a todo. Encaró, dribleó, y fue partícipe de varias jugadas cercanas al área negriazul.

Le pegaron, lo bajaron, y el propio Lozano tomó la pelota para pegarle al arco de lejos. Iban 60 minutos de juego. El derechazo frontal hizo un efecto raro, zigzagueó a centímetros del arco como si la pelota fuese una Jabulani, y De Amores no pudo desviarla. Gol. Festejo enloquecido, y profundo suspiro. El 1 a 0, daba tranquilidad, liquidaba prácticamente el pleito porque Liverpool ya ni pisaba el área tricolor.

Pero había más del “Huevo” Lozano. Otra vez falta y tiro libre, casi desde la misma posición del tiro libre anterior. Volvió a pegarle fuerte, pero esta vez, la pelota rozó en la barrera y se coló en el ángulo superior izquierdo del arco negriazul. Fue otro golazo, y hubo más festejos en el Viera. Nacional lograba su sexta victoria al hilo, ya nadie dudaba del triunfo, pese a que aún restaban 22 minutos.

A esa altura, el tricolor disfrutaba del momento, de los goles del “Huevo” y de la racha ganadora. Nadie imaginó que quedaba otra muestra de calidad. Faltaba la frutilla de la torta para una tarde inolvidable de Lozano.

Espino se fue al ataque, lo marcaron, lo trabaron, cayó, y desde el piso logró ‘puntear’ la pelota al “Huevo”. Brian no dudó, le pegó con cara interna desde afuera del área, acarició la pelota y la colocó donde miró: arriba, en el ángulo superior izquierdo, como si tuviese un molde en su zapato.

Fue el 3-0 definitivo. Un triunfo a puro “Huevo”...

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