Fútbol

Puppo entrena para regresar

En Uruguay lo trataban por tendinitis, pero tenía un sobrehueso en el talón; ahora está listo para jugar

Nunca estuve mejor que en este momento", dice convencido Federico Puppo. Y su afirmación no deja de parecer extraña porque está entrenando solo con un "profe" en la rambla y su último partido oficial fue a fines de 2013 en Defensor Sporting.

En esa época, el delantero pertenecía a la Major League Soccer de Estados Unidos donde defendía al Chicago Fire y tuvo que regresar al norte. Recién en mayo pudo rescindir contrato con la MLS. El coloniense aprovechó el tiempo sin fútbol para solucionar un problema en el talón que se había agudizado en el club del Parque Rodó. Es más, en agosto recibió una oferta muy buena de México, pero priorizó salir de una vez de esa molestia que lo había acompañado a lo largo de su carrera, con mayor o menor intensidad. "Podía jugar, pero no estaba disfrutando", acotó Puppo.

"Era un molestia en el hueso del talón y acá me trataban por una supuesta tendinitis. Hice una consulta con Jorge Batista, que es el médico de Boca y justo había operado a Pablo Aimar de lo mismo", relató. "Investigué yo mismo la lesión y así supe que lo mío no era el tendón sino un sobrehueso en el talón. El que me derivó a Batista fue Carlos Voituret, con quien me atendía. En la resonancia que me hice en Uruguay no apareció el sobrehueso, pero en la que me hicieron en Estados Unidos, salió que tenía ese hueso alargado. Y Batista lo confirmó. Me explicó que lo que tenía se solucionaba en forma muy sencilla, por artroscopia y que en tres meses iba a estar jugando", explicó Puppo a quien le limaron esa parte del hueso que tocaba el tendón y era lo que le molestaba.

"Hoy sé que a lo largo de mi carrera di ventaja, porque muchas veces cuando me sobrecargaba en una pretemporada por ejemplo, se me inflamaba y me molestaba, pero como me dejaba jugar y me decían que era tendinitis, no le daba importancia", reconoció. "Estoy feliz con mi carrera y no me arrepiento de nada, pero seguramente sin eso la historia pudo haber sido otra".

Pero no fue solamente para recuperarse definitivamente de la lesión que Puppo aprovechó el tiempo de inactividad. Hoy tiene pasaporte italiano, algo que había comenzado a tramitar casi diez años antes. "Mi novia, Edoní, y mi madre me ayudaron muchísimo a conseguir todas las partidas. Pero también tuve el tiempo para hacerlo. Me faltaba sólo una, la de mi tatarabuelo, que estaba en Torre Pellice, Torino. Iba a ir a buscarla, tenía todo arreglado pero me la mandaron por correo de la iglesia evangélica de allí. Fue como una bendición entre tantas cosas malas que me pasaron". Fue al consulado con muletas y desde septiembre es ciudadano italiano, lo que abre nuevas puertas al futuro.

"Si paso raya, mi año tuvo cosas positivas. Hacía dos años que jugaba con dolor y hoy miro la vida de otra manera. Fue un momento límite en mi carrera y sentí miedo. Hubo momentos en que pensé en dejar el fútbol, pero duró segundos, porque esto es lo que quiero y en la adversidad hay que poner más. Fue una prueba; hoy estoy agradecido porque me fortalecí en otros aspectos. Hoy valoro mucho más el día a día, cuido mi cuerpo de otra forma y disfruto del entrenamiento. Y sobre todo valoro a los que me bancaron incondicionalmente. Hoy priorizo estar feliz y espero una propuesta de un lugar donde desarrollar mi condiciones. Me gustaría que fuera en Uruguay", dijo el jugador de 28 años, al que también lo tienta una revancha en Estados Unidos.

Lo citaron a la Sub 20 y no se enteró

Arrancó su carrera en el Otto Wolf de Colonia de Sacramento. Luego pasó a Juventud de Colonia, donde lo descubrió Luis González y lo trajo a probarse a Wanderers con 16 años. Dio la prueba con Mario Rebollo y Juan Carlos Paz y quedó. Dio un paso grande cuando el "Chifle" Barrios lo sacó de la Quinta para hacerlo debutar en Primera División en 2004. Luego pasó a River Plate, luego Danubio, Chicago Fire, Defensor Sporting, Liga de Quito y otra vez Defensor y Chicago Fire.

Uno de los hechos más insólitos de su carrera le sucedió cuando fue citado a la Sub 20 que dirigía Ferrín y donde estaban, entre otros Suárez y Cavani. La citación llegó a la sede de Wanderers, pero como era fin de semana estaba cerrada, entonces no se enteró y no se presentó. Pero tuvo su revancha en los Panamericanos de México donde integró la Sub 23.

Sin agente en la MLS tuvo que leer contratos de hasta 25 hojas

Puppo entrena a diario en la rambla con el preparador físico Juan Manuel Lauro, otro coloniense a quien conoce de toda la vida. Lauro es triatlonista y salvavidas. "Lo conozco desde los 10 años y es un gusto trabajar con él", dijo el jugador que está libre. "Sé que algo bueno me va a llegar", dice Puppo, quien fue representado por el Grupo Casal y por Daniel Fonseca , pero hoy se maneja solo. "Hay circunstancias que vive el jugador y que el representante no entiende. Hoy tengo la edad para poder manejarme, no es fácil, pero la llevo bien. Vivir en Estados Unidos me ayudó a saber manejarme, tuve que leer contratos de 25 hojas en la MLS".

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