fútbol

"El punto final lo quiero poner yo"

Adrian Berbia está dolorido por la manera en que se manejó su salida de Boston River, el equipo donde jugó 40 partidos el año pasado

Adrián Berbia
Capitán. Adrián Berbia no entiende el cambio radical que tuvo Boston River. Foto: Archivo El País.

Adrián Berbia está dolorido. No porque Boston River, el equipo al que defendió desde 2015 y del que fue capitán, haya decidido no renovarle el contrato, pero sí por la forma en que se dieron los acontecimientos.

“Me enteré los primeros días de enero porque me llamaron colegas, otros arqueros, a decirme que los estaban llamando de Boston River y querían saber cuál era mi situación”, le contó Berbia a Ovación.

“Mi intención es seguir jugando un año o seis meses. Es lo que habíamos hablado con la gente de Boston River ya a mitad de año e incluso en diciembre antes de salir de licencia. Y también con el técnico. Por eso me sorprendió tanto lo que pasó”, agregó el “Gallego”.

“Siempre dije en cada período de pases, incluso cuando ascendimos de la B y hubo un cambio muy grande en el plantel, que la forma correcta, incluso de ser agradecidos, es que el jugador se entere por el mismo club. Así como el club te llama para contratarte, cuando se termina un vínculo o no se le va a renovar, debería ser de la misma manera. Estar enterándose por un colega o por entrar a una página, no es la forma más correcta”, continuó el arquero, quien luego fue citado por el club para tener una reunión con el gerenciador Tito Sierra y con el técnico Alejandro Apud.

“Fui y sólo estaba Apud. Saco en conclusión que no me dijo la verdad. En todo momento me dijo que estaba agradecido por lo que yo había hecho por él y por el club, dentro y fuera de la cancha, pero que creía que los que veníamos de la B precisábamos un cambio de aire. Y que era mejor que me fuera. Aseguró que no era nada personal e incluso me dijo que había tenido posibilidades de ir a Wanderers y a Danubio y que había pensado en llevarme. Yo me reí. No era lógico ni entendible que me quisiera llevar a otro club y no que siguiera en Boston River. ‘A mí me encanta escuchar las mentiras cuando ya sé la verdad’, le respondí”, relató.

“Y le dije que yo había debutado en el 96 y este iba a ser el año 22 de mi carrera y que nunca puse condiciones. Que si él creía que yo no podía ser suplente o estar en una tribuna se equivocaba. Me tocó estar en todos esos lugares y siempre fui el mismo. También me insinuó que podía seguir en el club como gerente, algo que ya me habían ofrecido antes, pero para cuando yo decidiera dejar de jugar. Yo tengo el curso de gerente hecho, pero soy yo el que va a decidir lo que quiero ser. Si gerente, si técnico -que también tengo el curso-, si quiero ser empresario o simplemente poner un almacén en mi casa o dedicarme a cuidar a mis hijos. Pero no me gusta que me obliguen a tomar ninguna decisión”, enfatizó.

“Luego tuve una charla con Sierra que me dijo que él quería que siguiera en el club, pero que había sido una decisión del técnico”, añadió. Sierra también le ofreció seguir trabajando en el club en otra función. Berbia le agradeció, pero le dijo que su intención era seguir jugando. “El punto final lo quiero poner yo. No quiero que nadie me empuje a tomar una decisión. Capaz que quiero terminar dentro de la cancha jugando en la C”.

“Ponerle el punto final a la carrera de futbolista es una decisión personal. Sé que tengo 40 años, pero el año pasado el club jugó 41 partidos y yo jugué 40. Me perdí uno por cinco amarillas. Nunca me perdí un partido por una sobrecarga o una lesión. Si hubiera tenido un mal año deportivo, si no hubiera agarrado una en 10 partidos, hubiera sido el primero en dar un paso al costado, pero jugué siempre, fui el capitán y nunca tuve un problema con nadie”.

Berbia comenzó, al igual que sus compañeros, la licencia el 11 de diciembre. Y pensaba que iba a seguir en el club. “No entiendo un cambio tan radical. Además, si me lo hubieran dicho en diciembre... pero comunicármelo un martes 8 de enero, cuando mi contrato había terminado el 31 de diciembre y habíamos hablado otra cosa... Respeto todas las decisiones, a esta altura ya no me sorprende nada en el fútbol, pero la forma no fue la mejor. Me hubieran llamado y me hubieran dicho la verdad. Porque además, le decían a los medios que estaban negociando conmigo y eso no era cierto. Y eso también complicó que me llamaran de otro lugar. Ahora ya están casi todos los equipos armados”.

familia

Fue un año muy complicado

“Mi familia se sorprendió tanto como yo, porque sabe lo que di por el equipo”, dijo el arquero, quien viajó con sus hijos cuando Boston River jugó la Sudamericana. El año que pasó no fue sencillo para Berbia, quien tuvo enfermos a sus padres. Incluso su papá falleció, pero él nunca faltó a un entrenamiento, aunque durmiera cuatro horas por noche. Con su padre grave fue a Paraguay a jugar por la Sudamericana. Y él esperó su regreso para morirse tomado de su mano.

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