PEÑAROL

Puntas sin potencia

Al equipo de Pablo Bengoechea le faltó energía en el ataque.

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Bengoechea

Que el partido para Peñarol estaba por las puntas estaba fuera de discusión. De los mano a mano que plantearan Jonathan Urretaviscaya y Jorge Rodríguez con sus marcadores, así como de los que debían resolver Jonathan Sandoval en el lateral derecho y Diogo Silvestre en el izquierdo. 

Empecemos de atrás hacia adelante: Jonathan Sandoval volvió a jugar un muy buen partido. Desde que tuvo una segunda oportunidad en el lateral derecho no ha defraudado. ¿Que Carlos De Pena le ganó algún pique en el primer tiempo? Es verdad, pero en general fueron más las ganadas que las perdidas. El puntero izquierdo tricolor no pudo meter ningún centro envenenado de esos que tanto daño hicieron en sus anteriores partidos. Algo similar ocurrió por el otro lado, porque el brasileño Diogo controló los desbordes de Leandro Barcia y a eso le añadió buenas ofensivas. Desbordó más de una vez y hasta lideró el ataque que terminó con la falta que le cometieron y que terminó en el gol del empate.

Rotación.

Como ya se ha hecho habitual, adelante Urretaviscaya y Jorge Rodríguez intercambiaron lugares. El primero comenzó por la derecha, pero sobre los 20 minutos Pablo Bengoechea los mandó a cambiarse de punta. Allí jugó hasta la segunda mitad. La cuestión es que, más allá de que en la primera mitad —y cuando ya estaba por la izquierda— Urretaviscaya se mandó un pique acalambrante que dejó varios metros atrás a Sebastián Gorga para luego definir sin potencia y a las manos de Jorge Bava, no tuvo un buen rendimiento. No desequilibró. El "Japo" pesó un poco más, metiendo incluso algún pase profundo peligroso, pero tampoco marcó diferencia con su velocidad y potencia.

La cuestión es que ninguno de los dos tuvo un gran partido y eso generó que los circuitos futbolísticos que se imaginó Bengoechea funcionaran. Diogo-Pacheco-Urretaviscaya y Sandoval-Zalayeta-Urretaviscaya no consiguieron encenderse y por eso a Peñarol le costó tanto llegar con peligro.

Con la entrada de Gabriel Leyes la figura táctica cambió de un 4-2-3-1 a un 4-4-2 y allí Zalayeta, que había estado bastante aislado, tuvo más participación, aunque lejos de pesar en el área rival.

El poco fútbol que Peñarol generó fue de los pies de Pacheco, que jugó solo los primeros 54. A Peñarol lo rescató una jugada de Diogo y un gran tiro libre de Novick. Con eso le alcanzó para quedar solo en la punta.

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