TORNEO CLAUSURA

La primera en casa: Nacional y un triunfo ante Peñarol que valió una copa

Los tricolores superaron 2-0 a los aurinegros y con el Clausura en el bolsillo se ilusionan de ganar el Campeonato Uruguayo el próximo domingo.

El plantel de Nacional celebra el título del Torneo Clausura conseguido ante Peñarol en el Estadio Centenario. Foto: Gerardo Pérez.
El plantel de Nacional celebra el título del Torneo Clausura conseguido ante Peñarol en el Estadio Centenario. Foto: Gerardo Pérez.

Seis minutos. A eso se resume el período en el cual Nacional ganó por 2-0 el clásico. La diferencia pudo ser mayor, pero expliquemos qué pasó en esos 360 segundos.

En una noche en la cual la expectativa estaba puesta en cómo funcionaría el VAR, Nacional fue el que brilló un poco más en cancha desde lo futbolístico y además el que aprovechó mejor los momentos, tantos los buenos propios como los malos ajenos.

Presión alta, buena circulación de pelota, mayor precisión en las entregas, mejor ocupación de los espacios, líneas más compactas, triangulaciones, profundidad y llegada. Todo eso tuvo Nacional en los primeros 60 minutos de partido. Las cuatro muy buenas atajadas que hizo Thiago Cardozo fueron la única explicación de que el tricolor no estuviera en ventaja cuando iba una hora de juego.

Peñarol hasta ahí había tenido dos buenas llegadas: un disparo de Agustín Canobbio que increíblemente Luis Mejía rechazó con el hombro izquierdo en la primera mitad y una media vuelta de Acevedo a los 59’ que el arquero tricolor controló. Eso fue todo lo que hizo un conjunto aurinegro inoperante, sin fútbol, sin creación, sin contención, sin proyección por las bandas, que perdió casi todas las divididas, con grandes problemas defensivos, más inconvenientes físicos que generaron la salida de Lucas Viatri a los 39’ y sin respuesta anímica.

Luego de esa primera hora fue que llegó el “momento Nacional” del partido en el cual definió el clásico.

A los 61’ Peñarol inició un ataque; Pellistri encaró por el medio, intentó filtrar un pase hacia la izquierda, la defensa tricolor lo cortó y allí, en ese instante, comenzó la debacle aurinegra. Contraataque de Nacional, pase de zurda de Zunino hacia la izquierda para la llegada en soledad absoluta del “Chory” Castro para con otra zurda definir ante la salida de Cardozo y poner el 1-0.

Diego López intentó hacer reaccionar al equipo. Puso a Fabián Estoyanoff a los 65’ durante una falta a favor de Nacional y cuando se acomodaba, de esa pelota quieta salió el centro para que Guzmán Corujo marcara el 2-0.

La respuesta de Peñarol fue la impotencia, traducida en el codazo infame de Enzo Martínez a Santiago Rodríguez a los 67’ que, sin necesidad de VAR, le valió la roja. Hacía mucho que no jugaba y en vez de aprovechar la oportunidad hizo un muy mal partido y todavía dejó al equipo con 10. Ahí están los seis minutos que definieron el clásico y quizás buena parte del Uruguayo.

Nacional ahora quedó a un triunfo de ser campeón. Si gana el domingo se terminará todo. Mientras que el tricolor solo debe refrescar conceptos y suplir a Rafa García (quinta amarilla), Peñarol debe hacer un cambio radical desde lo futbolístico, pero sobre todo desde lo anímico. Si repite la fragilidad de los últimos partidos, no tiene chance.

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