CHAMPIONS LEAGUE

Primero la Premier: por qué los ingleses dominan Europa

Chelsea y Manchester City jugarán la final el 29 de mayo en Estambul

Stamford Bridge
Una vista del estadio Stamford Bridge de Londres durante el partido de ayer entre Chelsea y Real Madrid.

T res semanas antes de la final de la Champions League en Estambul, el torneo ya tiene un ganador: la Premier League inglesa, que colocó a dos representantes en la definición, Manchester City y Chelsea.

El City eliminó el martes al PSG tras un doble triunfo y Chelsea ayer superó al Real Madrid por 2 a 0 en Londres, luego de un empate 1-1 en Madrid. En esta edición del torneo hubo un tercer equipo inglés, Liverpool, que llegó hasta los cuartos de final.

Pero el dominio inglés sobre el fútbol de clubes del viejo mundo puede ser completo si mañana Manchester United y Arsenal se clasifican finalistas de la Europa League. Los Diablos Rojos ya pusieron un pie en la definición de Gdansk, pues golearon en la ida a la Roma. Los Gunners, en tanto, tienen un partido en lo previo más complicado contra Villarreal.

No sería una novedad, pues ya ocurrió en 2019. Entonces, Liverpool conquistó la Champions venciendo a Tottenham en Madrid, en tanto Chelsea venció al Arsenal en Bakú por la Europa League.

La primera y hasta ahora única final cien por ciento inglesa del máximo torneo europeo de clubes había sido Manchester United-Chelsea en 2008, definida a favor del United por penales en Moscú, tras una igualdad en un gol.

LAS RAZONES. La presencia de tantos clubes ingleses en las instancias finales de las copas continentales reitera la buena salud competitiva de la Premier League, el nombre de la más que centenaria liga inglesa tras su reorganización en 1992.

En esa oportunidad, los clubes asumieron el control del campeonato y acordaron derechos de televisión por montos récord para el fútbol mundial. En una competencia donde el poder del dinero cada vez pesa más, es un punto casi decisivo. Un ejemplo: en la temporada 2018-2019, la Premier ingresó 5.900 millones de euros por derechos de televisión, por los 3.400 de la Liga española, el segundo gran torneo en el continente. Atlético de Madrid, tercer mejor pagado en España, recibió 124,2 millones, apenas un poco más que el Huddersfield, el que menos recibió en Inglaterra, con 103,9 millones.

Eso, más la pasión por el fútbol que se vive en cada estadio inglés (salvo en estos tiempos de pandemia) permitieron que el fútbol de Inglaterra se convirtiera en el gran espectáculo para emitir en todo el mundo y la nueva meca para los jugadores.

Hasta entonces, los clubes ingleses solían contratar numerosos futbolistas del resto del Reino Unido (escoceses, galeses y nordirlandeses) pero eran escasos los llegados desde otras latitudes.

Las nuevas caras en la cancha se complementaron con entrenadores también extranjeros, lo que comenzó a revolucionar el juego en todo el país, tradicionalmente directo y sin demasiadas alternativas técnicas.

Los finalistas de la Champions, sin ir más lejos, tienen técnicos llegados de afuera: Manchester City con el catalán Pep Guardiola y Chelsea con el alemán Thomas Tuchel, quien ya había sido finalista (derrotado) del certamen en 2020, cuando conducía al PSG.

A todo eso se añadió la lluvia de millones aportados por capitalistas extranjeros, que adquirieron los paquetes accionarios de los clubes. Eso en algunos casos llegó a ser considerado doping financiero. Y vuelven a ser ejemplo los finalistas: Chelsea es bancado por el oligarca ruso Roman Abramovich y Manchester City es propiedad del fondo de inversiones de los Emiratos Árabes Unidos.

La salida del Reino Unido de la Unión Europea, conocida como Brexit, representó una amenaza para el funcionamiento de la Premier, en razón de las mayores dificultades para la circulación de futbolistas extranjeros, pero hasta ahora la organización logró superar esos riesgos.

ASI SE RESOLVIÓ.. El empate a un gol hace una semana en Madrid le daba más posibilidades al Chelsea, aunque el Real tiene una trayectoria de remontadas épicas en las copas europeas que debía respetarse.

Sin embargo, el equipo inglés no dio ayer oportunidades al español y si el resultado fue solo 2-0 se debió a la gran actuación del arquero madridista Courtois y a cierta impericia en la definición del conjunto local. Timo Werner puso el 1-0 a los 28 minutos, aprovechando solo ante el arco un rebote en el travesaño. A los 85 y luego de numerosos contragolpes “casi goles”, Mount lo liquidó.

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