NACIONAL

Tiene plantel, le falta equipo

El Clausura abre una interrogante sobre el campeón del Apertura: ¿qué le pasa?

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Contraste. Tras su quinto partido del Torneo Clausura, el campeón del Torneo Apertura volvió a perder y está... ¡14°! Foto: Ariel Colmegna

A esta altura, cuando ya se jugó la tercera parte del Torneo Clausura, a Nacional le cabe una pregunta: ¿qué le pasa?

El origen de la interrogante no es subjetivo; los números, más que los juicios, "cantan": sobre 15 puntos disputados, el cuadro que dirige Álvaro Gutiérrez ganó sólo 4; de 5 partidos jugados, ganó uno; y, con un saldo de goles de -2, pues hizo 4 y le metieron 6, algo que no se corresponde con el perfil del equipo que tuvo al goleador (Iván Alonso) del segundo semestre del año pasado y cuyo arco pasó nada más ni nada menos que seis fechas —de la 5a. a la 11a. del Torneo Apertura— sin ser vulnerado, y ahora ocupa un lugar inusual de la tabla de posiciones de cualquier campeonato del fútbol de entrecasa: 14°.

Pues bien, así como cuando durante un buen tramo del Torneo Apertura muchos decían que Peñarol tenía el mejor plantel del medio y en Ovación se sostuvo que Nacional contaba con el mejor equipo, conceptos que son parecidos pero no iguales, en lo que ahora se refiere exclusivamente a los tricolores, ocurre lo contrario.

Esto es, Nacional tiene muy buen plantel: numeroso y variado; pero, como se vio en lo que va del Torneo Clausura, aún no pudo asentar un cuadro; y eso se nota en la cancha.

Si de establecer diferencias se trata, en las cinco últimas fechas del Torneo Apertura, el conjunto que a la postre fue campeón, utilizó 18 jugadores; mientras que en los cinco primeros partidos del Torneo Clausura ya apeló a 24.

Es cierto, ayer frente a Danubio, fundamentalmente por la presión y el ritmo en base a lo cuales arrinconó al locatario, y por la gravitante personalidad de algunas de sus individualidades, el elenco tricolor copó la cancha en el segundo tiempo, y hasta pudo haber empatado.

Sin embargo, hay un par de detalles para no dejar de lado: 1) Desde el segundo gol de Danubio hasta que se lesionó Tabárez, cuya ausencia el local sintió al salir en contraataque, del mediocampo para atrás Nacional estuvo a un tris del descalabro, y hasta de una goleada; lo salvó la imprecisión de los atacantes danubianos.

2) Danubio había jugado un partido de tanta o más intensidad que el de ayer contra Corinthians el martes pasado y lo acusó, por lo que terminó limitándose a recostarse sobre su área y, cuando Nacional se le fue encima por el empate, dejando espacios entre los volantes y la línea de tres que quedó en la zaga, no le dio el cuero para rematarlo y, quizá, de nuevo hasta golearlo.

3) Cunha les perdonó la segunda amarilla nada menos que a Polenta y Arismendi; quién sabe qué hubiera sido del final de Nacional sin ellos en la cancha.

Quizá por parte de esto último, incluso, pase la respuesta a la interrogante: en el Apertura, el zaguero, Porras y el "Mama" fueron exuberantes, y hoy no están en aquel nivel: aún jugando bien, su gravitación no incide —como lo hacía, junto a los goles de Alonso— en los resultados.

Por eso, también, es que Nacional tiene tanto o más plantel que en 2014, pero no el equipo que tenía antes.

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