PLAZA COLONIA

Es el pintor de los goles de Plaza

Germán Rivero: de hacer changas a ser figura en Uruguay.

El eterno femenino de una imaginativa pintora
Germán Rivero le anotó un gol a Villa Teresa. Foto: A. Colmegna

Cuando el periodista de Ovación llamó para realizar la entrevista, Germán Rivero atendió sin problemas, pero pidió que lo volviera a llamar en 15 minutos ya que estaba regresando del entrenamiento a su casa en bicicleta. "Me gusta la bici, además de que es un medio práctico y que el lugar donde entrenamos me queda cerca, a unas 12 o 13 cuadras".

El centrodelantero argentino, de 23 años (el 17 de marzo cumple los 24), vive con su esposa Eliana y con su hijo Emanuel en el barrio Real de San Carlos, en Colonia.

Su hijo, de cuatro años, empezó el jardín en la escuela 37 de Colonia y todos están muy contentos con el lugar. "El barrio está muy bien, es bien tranquilo. Ahora también me acostumbré a matear mucho con los compañeros", dijo.

Rivero arribó a Plaza Colonia para disputar las últimas fechas del Torneo Apertura y para jugar el Clausura. Con él en cancha, el equipo que dirige Eduardo Espinel jugó siete partidos y Plaza nunca perdió.

Entró desde el banco para enfrentar a El Tanque Sisley y Sud América en el primer certamen de la temporada y en lo que va del Clausura siempre fue titular y anotó tres goles: el segundo contra Rentistas para el triunfo 3-1, el tanto del empate ante Villa Teresa y el del triunfo frente a Wanderers, en la quinta jornada.

Del barrio Darín Escobar en Buenos Aires, Rivero se formó hasta Octava División en Argentinos Juniors y de ahí pasó a Tigre, aunque su primer contrato fue con Flandria, equipo que actualmente milita en la B Metropolitana de Argentina. En 24 partidos anotó cinco goles y se fue a jugar a Fénix argentino (también en la B Metropolitana), donde anotó tres goles en 17 encuentros.

"Rescindí con Fénix por tema de impagos y quedé libre", explicó Rivero, quien agregó que "pensé en dejar el fútbol porque estuve 10 meses parado. Mi representante me entrenaba con un profesor, pero al no hacer fútbol te bajonea, te desmotiva y también te acorta las esperanzas. Por suerte surgió esto. Tener esta oportunidad es importante y ya saber lo que pasaste es clave para no dejarla pasar; tenés que dar todo porque si pisás en falso, caés otra vez en lo mismo. El apoyo de la familia siempre es muy importante. También lo ha sido el de mi representante".

Durante los meses en los que no jugó al fútbol, Rivero ayudó a su padre. "Yo tengo un hijo y tengo que pagar cuentas. Por eso salí a laburar con mi viejo. Él es albañil y junto con mi madre siempre me ayudaron y me dieron una mano, así como también mi representante. En ese tiempo hice pintura, changas, de todo un poco. Por suerte mi viejo me enseñó de chiquito, así que más o menos la tengo clara", comenta el delantero.

Tras tiempos difíciles y con un sueño que se estaba desvaneciendo, apareció la oportunidad de volver al fútbol para jugar en Plaza Colonia. "Tenía conocimiento de Plaza, al menos de nombre. Mi representante me habló, me hizo mirar videos y conocer un poco más. Además, conocía a Danilo Gerlo, que en ese momento estaba en el club y compartimos prácticas y partidos", comentó quien juega con la 38.

Rivero se refirió al fútbol uruguayo, al cual no le costó adaptarse. "La manera de cómo se juega en Uruguay es muy parecida a la de la B Metropolitana de Argentina porque hay mucho roce, pero también se corre bastante, una característica que es bien tradicional del fútbol uruguayo. También se mete mucho huevo en todos los partidos y es algo que identificó siempre a los futbolistas de acá".

Con voz pausada y pensando cada una de las respuestas en su casa del barrio Real de San Carlos de Colonia, Rivero hace referencia al gran momento que vive el conjunto "Pata Blanca", hoy único líder del Clausura, cuando ya se jugaron cinco jornadas del campeonato. "Tenemos un objetivo colectivo muy claro y al cual apuntamos, que es dejar a Plaza Colonia en Primera División. También los muchachos van a cada pelota con todo, con mucha determinación y no paran de correr en todo el partido; ponen mucho huevo y somos muy unidos en lo grupal. Pienso que esas son las razones por las cuales estamos donde estamos y nos atrevemos a soñar", concluyó el nuevo goleador de Colonia.

La confianza de Espinel es clave para Rivero.

Germán Rivero calzó muy bien en el andamiaje del equipo coloniense que dirige Eduardo Espinel, un histórico de la institución "pata blanca". El argentino sostuvo que "la confianza que te da el grupo y que te da en particular el entrenador es muy importante para uno porque, por ahí, si no te están saliendo las cosas bien siempre te apoyan y te ayudan para que puedas salir adelante. Sin lugar a dudas que la confianza del técnico suma mucho porque en mi caso vengo de estar más o menos parado y que te dé esa confianza te pone contento y te hace tratar de dar todo para el grupo y para no defraudar al técnico".

Reportar error
Enviado
Error
Reportar error
Temas relacionados
Te recomendamos
Max caracteres: 600 (pendientes: 600)