ARGENTINA

La pilcha de Hernán Crespo tiene una explicación

El técnico campeón de la Copa Sudamericana con Defensa y Justicia siempre dirigió de traje, pero no es ningún estilo europeo, sino un homenaje a su padre.

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La elegancia de Hernán Crespo dirigiendo en la copa. Foto: clarín.com

Le elegancia del entrenador de Defensa y Justicia, Hernán Crespo contrarrestaba con la vestimenta del técnico de Lanús, Luis Zubeldía quien dirigió en la final de la Copa Sudamericana disputada en el estadio Kempes de Córdoba de equipo deportivo. Son estilos claro, pero capaz que la final de la copa ameritaba cambiar la pilcha. 

Pues bien, Crespo explicó la razón del traje, que utilizó siempre en los ocho partidos de la Sudamericana, en la que su equipo terminó invicto. Y aseguró que no se debe a ningún estilo europeo. "La pilcha es en honor a mi viejo. Me levantaba a la mañana y lo veía que se iba a laburar de saco y corbata. Y yo quería ser como mi viejo... y lo miraba y eso el fútbol no me lo daba. Yo iba de pantaloncito corto. Para mí, es mi pasión y mi laburo, es una manera de honrar a mi viejo. Yo también voy a laburar de saco y corbata, como mi viejo. Bueno, son locuras de pendejo, tal vez, es una forma de representarlo. Pero vestirme así es en honor a él, más allá de que le sumás el IVA de vivir allá, de que me gusta vestirme de una cierta forma o con un estilo", reconoció.

Y explicó de qué trabajaba su padre cuando él lo veía vestirse por las mañanas."Era comisionista, trabajaba en Bolsa, trabajaba en el centro. Y yo lo veía que iba empilchado a full, yo quería ser como mi viejo".

Es que la final de la Sudamericana fue una tarde a toda emoción para el entrenador campeón. Y no sólo por el triunfo, el título para un equipo humilde como Defensa y Justicia, sino por la presencia de sus tres hijas que llegaron al país para estar presentes en la final de Córdoba. Y pudieron ver a su padre levantar la copa.

"Soy un tipo ambicioso pero tengo sentimientos, como lo vieron con mis hijas. sufro, hay momentos que la pasás mal. Así y todo no hay que claudicar, y no es fácil. Hoy me preguntás cómo hice para estar lejos de mis hijas y no sé. Extrañamente se quebraron ellas en el abrazo. Porque el esfuerzo lo hicimos todos y es el valor que le damos a esta Copa", finalizó el técnico quien no ocultó que tiene grandes sueños: no sólo dirigir a la selección albiceleste, sino ser campeón del mundo con Argentina.

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