Rampla Juniors

Picapiedras: el día después de Peñarol

En Rampla no hubo día libre, pero nadie chistó: se viene Atenas,  un rival directo

Tola
Antúnez en la práctica del Olímpico. Foto: Fernando Ponzetto.

El hombre, con camiseta de Rampla, acababa de comprar un torta frita en un puesto sobre la calle Grecia. Le pegó el primer mordisco siempre con la sonrisa dibujada. Ayer medio barrio amaneció feliz. Si hasta el cuzco que corría los autos por la calle Turquía, a una cuadra del Olímpico, parecía contento.

Tanto como los futbolistas picapiedras que ni chistaron cuando el “Tola” Antúnez les dijo que no había día libre tras la victoria 1-0 frente a Peñarol. Es que Rampla vuelve a jugar el sábado, ante un rival directo como Atenas y no hay un minuto que perder. “Está todo muy lindo, pero miren que estos tres puntos no sirven de nada si no le ganamos a Atenas”, advertía el kinesiólogo mientras masajeaba al arquero Rodrigo Odriozola antes de la práctica.

INESPERADO. “Fue una victoria inesperada para muchos. Nosotros habíamos trabajado más que nada para los partidos que venían después. El juego con Peñarol lo tomamos más que nada para disfrutarlo, porque no se juega en el Estadio frente a un grande y con tanta gente todos los días. Si se ganaba se disfrutaba aún más y si no, se seguía trabajando para lo que viene”, contó Matías Rigoleto.

“Esta victoria significó mucho en lo anímico, reforzó al grupo y vamos a San Carlos más tranquilos”, agregó quien llegó al club cuando tenía sólo siete años. “Es bravo convivir con la angustia del descenso. No es fácil, más para mí que llevo 16 años acá y soy hincha. Este es el peor momento que he pasado en el club donde tuve más alegrías que tristezas”, dijo el delantero, que no estaba jugando y recuperó la confianza con el “Tola”.

“No tenía minutos, estaba pintado como dice él. Me estoy ganando otra vez la confianza, que para un jugador es muy importante. El ‘Tola’ es un personaje, pero muy buena gente. Esa personalidad que tiene me gusta porque me dice las cosas de frente, no como otros técnicos que te dicen una cosa y resulta otra”.

Cuando llegaron ayer al Olímpico, Antúnez les dijo que sabían que no le había gustado el primer tiempo y que no se debe repetir. “Yo les hablo un poco en broma, empiezo hablando en serio y termino riéndome. Les dije que en el Día del Patrimonio, le sacaron el invicto a Peñarol. Y lo importante que era, pero que no podíamos quedarnos con eso porque tenemos que seguir sumando”, contó Antúnez, quien reconoció que ha cambiado mucho con los futbolistas. “La relación con el jugador es muy simple: si no le ganás la cabeza, le tenés que ganar el corazón. Y yo apunto a esas dos cosas cuando les hablo. Y hablo mucho individualmente, para sacarles provecho. Antes decía las cosas frente al grupo, me calentaba y el jugador se sentía humillado. En eso he cambiado, estoy más moderado. Pero yo soy de barrio y hay cosas que siguen teniendo vigencia”.

Sigue habiendo jugadores lesionados, porque a los cuatro que no jugaron ante Peñarol no los quiere apurar y se suma Galli. “No es porque equipo que gana no se toca, no creo en esas pelotudeces. Además, hay uno o dos cambios cantados, porque Galli ya está descartado. Quedan tres partidos más y no puedo pensar sólo en Atenas. Y este plantel es muy reducido. Si tengo que echar mano a los juveniles, lo haré”, finalizó.


FIGURA. Rodrigo Odriozola fue muy importante en la victoria ante los carboneros. “Eran puntos que en lo previo sabés que son muy difíciles de conseguir. Más como se dio el partido, con Peñarol muy avasallante. El primer tiempo no le gustó al técnico ni a ninguno de nosotros. Fue todo de Peñarol. El segundo fue diferente, entramos con otra actitud y defendimos bien el gol. Y se crearon espacios para alguna chance más”, dijo el arquero que fue clave y le transmitió mucha confianza a sus compañeros, a pesar de que venía de tres semanas sin jugar. “Lo mejor que tiene Rampla es la actitud, este es un plantel muy humilde en el que al que le toca ser titular se esfuerza por todos los compañeros y el que tiene que esperar también empuja. Todos se sienten importantes. Y cuando eso se sostiene con el paso del tiempo, el equipo se hace fuerte en lo anímico, después los resultados se pueden dar o no. Aunque generalmente, cuando eso se mantiene, los resultados llegan”, añadió el duraznense, quien reconoció que costó adaptarse a la llegada de Antúnez, sobre todo por la intensidad que exige en los entrenamientos.

“Nos gustaría tener las condiciones de un equipo profesional. Que la cancha estuviera en condiciones. Ahora está un poco mejor, pero hubo un momento en que era difícil darle intensidad al entrenamiento, cuando en la jugada se necesitaba uno, dos o tres toques más. Y tener un vestuario de nivel. Cosas que a la mayoría de los clubes le está faltando”, explicó Odriozola, quien sigue estudiando Economía y dando clases de contabilidad en la cárcel de Juan Soler, cerca de San José, donde vive. Aunque se le complicaron los horarios porque al “Tola” no le gusta entrenar de mañana.

La práctica terminó con el feliz cumpleaños para Mauricio Felipe, que cumplía 28 y llevó torta de chocolate hecha por sus propias manos.

rampla
Los zapatos de los picapiedras secándose al sol. Foto: Fernando Ponzetto.
Román

Seguirá los pasos de su padre cuando tenga siete años

Matías Rigoleto llegó a Rampla a los 7 años porque su madre vio un pedido de aspirantes para niños de su edad en la feria . “Como iba a la escuela de mañana quería ponerme a hacer algo de tarde”, contó el delantero. Que en su familia sean todos hinchas picapiedras seguro influyó. El delantero tiene un hijo, Román, que tiene dos años y todavía no le pega a la pelota, pero su padre asegura que a los siete lo lleva al club aunque no quiera. La familia vive cerca del Tróccoli, pero ayer lo único que recibió Matías fueron felicitaciones. “Se va a complicar en la última fecha, es contra ellos”.

celular

El mensaje del profesor Valenzuela

Tras la victoria ante Peñarol, el celular de Antúnez explotó. Uno de los mensajes que recibió fue del profesor Valenzuela, preparador físico aurinegro de quien es amigo. “Sos un zorro”, le dijo. También le escribieron amigos del exterior, y muchos hinchas del tradicional adversario de los aurinegros. Él les respondió con su estilo: "Cuando el año pasado le gané con El Tanque a Nacional no estaban tan contentos".  
Ayer, el técnico gestionaba un hotel en Maldonado, donde piensa viajar el viernes tras el entrenamiento. Si consiguen un buen resultado ante Atenas dará domingo y lunes libre, pero en caso contrario, no.
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