ALEMANIA

Perfecciona la máquina de levantar trofeos

Dos títulos en pocos días no marearon a los campeones del mundo, que ya tienen planes para seguir mejorando a sus jugadores.Tomarán ejemplos del fútbol americano.

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Gianni Infantino entregando la Copa Confederaciones a Julian Draxler. Foto: EFE

El periodista deportivo de cualquier parte abrirá la carpeta de fotos y se desplegarán imágenes parecidas: un grupo de futbolistas con camisetas blancas levantando un trofeo. Cambia el rostro de los jugadores, cambia la copa exhibida, pero se repite esa camiseta con el escudo de la Deutscher Fußball-Bund y su Águila Federal, sobre el cual se despliegan cuatro estrellas, representando los títulos mundiales conquistados.

Las recientes y casi simultáneas victorias de Alemania en la Copa Confederaciones de Rusia (con un equipo B) y el Europeo sub 21 en Cracovia pusieron de nuevo en primer plano el éxito del plan de la Federación Alemana (DFB) para sustentar los triunfos a partir del trabajo de base, formando jugadores desde la niñez.

Todo empezó, como suele ocurrir, con una estrepitosa derrota. El fútbol alemán pocas veces se asoció a la palabra fracaso, pero fue sin dudas lo ocurrido en la Eurocopa 2000, cuando su equipo resultó eliminado en la primera fase, sin ganar un solo partido. Eso determinó que se decidiera formar jugadores desde la infancia y, al mismo tiempo, dotarlos con mayores capacidades técnicas para acompasarse a un deporte que ya daba muestras de evolucionar hacia un mayor control de la pelota, aunque ello implicara alejarse del estilo tradicional germano de fuerza y despliegue físico. Catorce años más tarde, Alemania se consagró campeón del mundo en Maracaná, tras haber eliminado días antes a Brasil por un histórico 7-1. En el camino hubo algunas decepciones, como perder la Copa del Mundo 2006 en casa, lo cual no les hizo perder el rumbo.

En esta hora de triunfo, los responsables de la DFB y de la Selección siguen apostando a lo que vendrá: la máquina funciona muy bien pero quieren seguir perfeccionándola.

“El hecho de que desde hace ocho años Alemania llega por lo menos a la semifinal de todos los torneos en los que participa obviamente tiene que ver con el buen trabajo en el fútbol base. Alcanzar siempre la semifinales es un objetivo. Ir más lejos dependerá de otras cosas. Esto es fútbol y no matemáticas”, asegura a El País Jörg Wolfrum, periodista de la revista alemana Kicker.

“Sin embargo, es típico de alemanes organizarse bien, mirar el futuro y disfrutar el momento pero por poco tiempo, para enfrentar el próximo reto”, añade.

más ideas. Oliver Bierhoff, manager de Die Mannschaft (expresión marketinera recientemente adoptada por la DFB, pues la palabra significa simplemente “el equipo”) dejó en claro que sabe que ahora todos esperan mucho de Alemania. “Hay que frenar las expectativas y no sentirnos en las nubes, porque en el Mundial de Rusia nos vamos a cruzar con Brasil, Argentina, Italia, y serán otros los obstáculos. Estar en las nubes sería un gran problema”, afirmó el exdelantero, cuyo gol de oro le dio el título europeo a su país en 1996.

Para seguir en lo más alto sin sentirse en las nubes, la decisión es profundizar las acciones para dotar a sus jugadores de cada vez mayores destrezas. Por eso está previsto:

- Implementar un think tank (usina de ideas) de especialistas para pensar soluciones a los problemas que se vayan presentando. Por ejemplo, se considera que no hay suficientes laterales o delanteros, porque la formación se ha basado demasiado en adiestrar mediocampistas creadores de juego. La selección mayor, el equipo B o la sub 21 pueden cambiar sin problemas entre dos o tres sistemas de juego, pero hay indicios de que se pueden resentir nociones básicas, como el dribbling, el cabezazo o la defensa uno contra uno fuera de las líneas.

-Alemania pretende organizar la Eurocopa 2024. Quienes integrarán la selección en ese momento hoy son sub 15 o sub 17, categorías donde se advierte que hay rivales más poderosos. Por lo tanto, esos jóvenes tendrán una atención especial.

-Se busca que más antiguos cracks se conviertan en entrenadores para trabajar en las academias y aportar sus conocimientos.

-Se considera que se está trabajando bien en la parte táctica, técnica y física, pero existe campo para evolucionar en lo psicológico y lo competitivo.

-Un objetivo que demuestra lo minucioso del trabajo: pretenden futbolistas con mejor visión periférica, para que puedan dominar la cancha y las situaciones de juego. Para describirlo de otra manera: lograr la habilidad de ciertas aves que para descubrir a su presa pueden ver un poco más hacia la izquierda y hacia la derecha de sus ojos.

-Otra idea es aprovechar los estudios estadísticos y científicos que desarrolla el fútbol americano (sí, el de los quarterbacks y los touchdowns) para mejorar el porcentaje de acierto en los pases y trasladarlos al fútbol.

El think tank se establecerá en la nueva sede de la DFB, una verdadera ciudad deportiva que se levantará en Francfort con una inversión de 89 millones de euros. Allí, además de las oficinas de la Federación, se instalará una academia central, que coordinará los 390 centros regionales de base que trabajan con el fútbol juvenil. Uno de los modelos es Las Rozas, el complejo de la selección española. La idea inicial era inaugurar esta sede en 2018, pero controversias legales acerca de la ubicación del predio han demorado la ejecución de la obra.

LÖW. Una tradición de los seleccionados alemanes es la continuidad: apenas diez personas ocuparon el cargo de director técnico en casi un siglo de competencias. Y de ellos, siete habían sido antes ayudantes del técnico principal. Fue el caso de Joachim Löw, el actual conductor del equipo.

“Löw era el vice de Jürgen Klinsmann, en cuya época comenzó a aplicarse el plan de renovación, pero gran parte del mérito es del propio Löw. Klinsmann es más motivador, pero el cerebro organizador siempre fue Löw”, explica Wolfrum.

“Low es una persona de perfil bajo, pero carismático: su palabra vale mucho para los jóvenes jugadores. También es muy serio, al punto de que cuando hace un chiste, enseguida lo aclara. Por ejemplo, luego de ganar la Copa Confederaciones dijo que tendría que pensar cuáles son los jugadores del seleccionado mayor que reforzarán al equipo campeón de la Confederaciones. Enseguida aclaró que era una broma y que la verdad era que el equipo mayor se reforzará con los que ganaron en Rusia así como con el sub 21”, cuenta el periodista de Kicker.

El técnico adelantó que quiere una ‘competencia sana’ en la interna de su equipo. Los casi intocables de la selección mayor tendrán que sentir la presión de los jóvenes que llegan y pretender ocupar su lugar.

“Löw es también muy bueno en los temas tácticos. Su sistema de juego preferido era hasta hace poco un 4-2-3-1, pero ha ido cambiando hacia un 3-4-2-1 y parece que así será en el futuro. Tres centrales; cuatro mediocampistas, de los cuales dos son laterales y un doble cinco; dos mediocampistas ofensivos y un centrodelantero o falso 9”, señala.

Juveniles. Tienen casi 450 centros de formación.

El “Programa de Desarrollo de Talento”, lanzado en 2002 por la DFB, estableció 390 academias de fútbol para jóvenes de entre 11 y 17 años. Unos 1.200 entrenadores trabajan con unos 22.000 niños y adolescentes cada año. Este plan implica una inversión de más de 10 millones de euros anuales. Además, cada club profesional está obligado a contar con un centro similar, lo que añade unas 60 academias a esta enorme fábrica de futbolistas.

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