ANÁLISIS

Peñarol sigue buscando el centrodelantero  indicado y cómo rodearlo

¿Es Xisco el 9 que precisa el equipo? ¿Debería Diego Forlán cambiar el sistema para acompañarlo mejor? ¿Tienen que jugar Pellistri y Torres por afuera? Preguntas para el DT.

Xisco Jiménez
Maniobrar y sacarse rivales de encima no es lo que más favorece a Xisco. Foto: Gerardo Pérez

Cuando un club apuesta a un extranjero busca, en general, hacer la diferencia. Para invertir en un salario habitualmente alto es porque se entiende que para dar el salto de calidad que no otorgan los jugadores locales, hay que salir a buscar afuera.

En el momento en que se trae un centrodelantero desde el exterior es porque se confía en que aportará siete u ocho goles por torneo, a un promedio medianamente alcanzable de 0,5 tantos por partido, es decir un gol cada 180 minutos. Xisco tiene un gol con 612 minutos en cancha a lo largo de nueve partidos. Y ahí está el principal problema de Peñarol.

Atención que con esto no se está insinuando que el español es el culpable de todos los males del conjunto aurinegro. El tema es que no hace goles y acá empieza la discusión si no los convierte por impericia propia o porque el equipo no le hace el juego que más le conviene. ¿Dónde y cómo debe jugar Xisco? Quizás Diego Forlán lo tenga claro y es como lo hace jugar hoy, pero si es así lo está desaprovechando.

Matías Britos
Matías Britos y la celebración de su primer gol en Peñarol. Foto: Nicolás Pereyra

En la victoria 2-0 de Peñarol sobre Cerro Largo el ariete español volvió a la titularidad y comenzó en un esquema 4-4-2 o si nos ponemos más detallistas en un 4-1-3-2, porque el "Mota" Gargano jugó recostado contra los zagueros —siendo una pieza más de contención y contribuyendo con salida clara—, mientras que por detrás de los puntas se movieron Faundo Torres por derecha y Jesús Trindade por la izquierda, resultando figura y armando un buen circuito ofensivo con el lateral Joaquín Piquerez.

La sequía goleadora de Xisco

Xisco y David Terans quedaron arriba para resolver los balones que les llegaran. Pero no hubo muchos de ellos. Por esa razón ambos bajaron varios metros para tratar de recibir y este es el tipo de juego que no le conviene al español, pues no tiene velocidad para luego reposicionarse en el área y recibir una asistencia. Eso hace que llegue tarde a los envíos desde las bandas.

El reflejo de ello es que lleva 602 minutos sin convertir, pues su único tanto fue a los 10 minutos del juego inaugural en la victoria mirasol 2-1 sobre Cerro. Ante esta falta de concreción surge sola la pregunta: ¿acertó Forlán cuando se decidió por Xisco cuando tuvo que elegir entre el español y Lucas Viatri? Para la función que le está dando podría concluirse que sí.

Xisco y Viatri: similares, pero distintos

La diferencia mayor que existe entre Xisco y Viatri es que —si bien ambos son de área, poco veloces y saben jugar de espaldas al arco— el argentino era capaz de filtrar pases y poner en carrera a un mediocampista que se desdoblara o al segundo punta. El español eso no lo hace y por eso Peñarol termina perdiendo un recurso humano en ataque.

Lo mejor que hace Xisco es moverse en el área, pero para eso necesita estar allí o en sus cercanías y recibir balones que lo dejen de cara al arquero rival. Y la principal falla de Peñarol es el último pase, porque hasta el borde del área suele llegar con buen juego.

Ahora bien, otra interrogante: Con este esquema táctico, ¿es Xisco el indicado para ser el centrodelantero de Peñarol? No parece, porque Mathías Britos —que ante el Cerro Largo anotó su primer gol como mirasol— es mucho más dinámico. Sin embargo, Forlán le exigió un par de veces contrael arachán que no bajara tanto porque era el único punta neto. A esa altura el técnico había variado el sistema táctico y había pasado al 4-2-3-1, con Facundo Pellistri por derecha y Facundo Torres por izquierda, ahora sí perfilado a su pierna hábil, luego que el intento de hacerlo jugar a perfil cambiado para que enganchara hacia adentro y el arco le quedara de frente no hubiera prosperado.

Facundo Pellistri
Facundo Pellistri intenta escapar a la marca de Lamardo. Foto: Nicolás Pereyra

¿Cómo armar el 4-2-3-1? No se lo vamos a decir a Forlán, que trabaja con los futbolistas todos los días y además estudió para ser técnico, pero una posibilidad de acuerdo a rendimientos actuales es poner a los dos botijas (Pellistri y Torres) por afuera, darle velocidad y desfachatez a las bandas y poner por detrás del centrodelantero (sea Xisco o Britos) a Terans, quien tiene un muy buena pegada desde afuera del área.

También puede ser una buena oportunidad para Forlán de ir aceitando este esquema para cuando tenga disponible a Jonathan Urretaviscaya, el futbolista al que Peñarol apostó para desequilibrar a comienzos de año y que hasta ahora no pudo jugar por el Uruguay porque se rompió los ligamentos cruzados en pretemporada.

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