AURINEGROS

El Peñarol de Mario Saralegui se aferra a una idea y empieza la "fase de producción"

Con el 1-4-2-3-1, el equipo carbonero mejoró y los futbolistas empiezan a familiarizarse con la propuesta de juego del entrenador.

La sonrisa de Mario Saralegui en el estreno en Peñarol. Foto: Marcelo Bonjour.
Mario Saralegui. Foto: Marcelo Bonjour.

Para muchos Peñarol jugó el miércoles el mejor partido desde que Mario Saralegui es el entrenador del equipo y lo único que faltó fue el gol ante Vélez Sarsfield en Buenos Aires.

El entrenador apostó a los habituales titulares incluyendo al capitán Cristian Rodríguez en la mitad de la cancha y a Matías Britos en ataque.

El “Cebolla” volvió a completar 90 minutos por segunda vez en la temporada y lo hizo de muy buena manera, siendo clave en el doble cinco junto a Jesús Trindade, agregándole a la contención la permanente búsqueda de un pase hacia la ofensiva buscando a los tres volantes más adelantados que el miércoles jugaron en Liniers: Jonathan Urretaviscaya, David Terans y Facundo Torres.

Pero más allá de eso, el sistema al que se aferró Mario Saralegui desde su llegada al club el 1° de septiembre le empieza a dar resultados desde el funcionamiento y, tal como se ha encargado de repetir el entrenador artiguense, “el equipo empieza a transitar la fase de producción” después de haber sufrido el cambio en la conducción técnica.

Vélez y Peñarol en el Estadio José Amalfitani por Copa Libertadores. Foto: AFP.
Vélez y Peñarol en el Estadio José Amalfitani por Copa Libertadores. Foto: AFP.

Y no parece estar tan alejada la teoría con la práctica porque el miércoles la producción aurinegra desde el juego fue muy superior a la de un Vélez Sarsfield que dejó en evidencia la falta de rodaje, pero eso no quita que Peñarol haya jugado un muy buen partido a pesar de que estuvo en falta a la hora de la definición, algo que no es nuevo para los carboneros, ya que la falta de eficacia en la ofensiva ha sido un debe.

Pero además del buen juego que mostró el mirasol en Buenos Aires, hay algo claro y es que los jugadores se empiezan a familiarizar con el sistema táctico elegido por el técnico carbonero: cada uno sabe su rol, lo que debe hacer y hasta dónde puede ir para no dejar espacios, porque en el fútbol no se trata solamente de atacar, sino que también hay que defender.

Por eso el del miércoles fue un buen ejemplo y, por qué no, un punto de partida para un equipo que no ha logrado hasta el momento regularidad en el juego y tampoco en los resultados, tanto en el plano local como en el internacional.

Lo que sí es cierto es que con el paso de los partidos el equipo creció en el funcionamiento y ahora deberá confirmarlo, aunque es seguro que mañana frente a Defensor Sporting en el Estadio Luis Franzini a la hora 18:00 Mario Saralegui colocará un equipo que tendrá suplentes mezclados con algunos titulares y ahí se pondrá en juego la continuidad del buen rendimiento, más allá de que el técnico sigue aferrado a una idea que le empieza a dar lo que pretende: la fase de producción.

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