TORNEO CLAUSURA

Peñarol empezó a mandar señales positivas

El aurinegro tenía una oportunidad para descontarle a Nacional en las dos tablas y la aprovechó, además de quedar segundo en la Anual.

Danubio vs. Peñarol
Xisco y su festejo con Matías De los Santos, quien le dio la asistencia con un gran centro. Foto: Gerardo Pérez

Diego López tiene contrato con Peñarol hasta el 31 de diciembre. Eso dicho literalmente en los papeles, porque en los hechos su vínculo se renueva luego de cada partido o, más precisamente, luego de cada triunfo.

El aurinegro fue hasta el estadio María Mincheff de Lazaroff más obligado a ganar (por su técnico) que de costumbre y lo hizo. Venció 2-0 a un Danubio sin ideas, que solo generó peligro con un tiro libre de Mauricio Victorino ya dos goles abajo y que de los últimos 15 partidos solo ganó uno.

Aún así, Peñarol no fue un equipo arrollador. De hecho, hizo lo estrictamente necesario para sacar los tres puntos. Ganó por dos tantos de ventaja, es verdad, pero en un partido chato, en el que no hubo figuras destacadas. Entonces, lo que se debe resaltar son los hechos que dejó el juego.

Descontó.

Danubio vs. Peñarol
El festejo de Canobbio tras anotar el 1-0 de penal. Foto: Gerardo Pérez

Lo primordial para Peñarol es que aprovechó la oportunidad que le brindó River Plate al vencer el jueves 3-1 a Nacional. Esto significa que se acercó en las dos tablas, pero fundamentalmente en la Anual, que es la que más le interesa. Ahora el tricolor lidera con 62 puntos y el mirasol tiene 57. Todavía está lejos, pero ya no tanto.

"Renovó".

Un poco volviendo a la reflexión del inicio en cuanto a la situación de López, el triunfo “renovó” su contrato y da la sensación de que puede haberlo hecho por un par de fechas más, porque tuvo el mérito de haber ganado a un rival complicado, en un campo difícil y en un contexto en el que no podía fallar.

Arco en cero.

Danubio vs. Peñarol
Foto: Gerardo Pérez

No solo fue la segunda victoria consecutiva de Peñarol, algo que no conseguía desde la segunda fecha del Clausura cuando enhebró triunfos sobre Defensor Sporting (1-0) y Rampla Juniors (2-1), sino que en esta ocasión tuvo el mérito de que en ambos partidos mantuvo su arco en cero. Ese es otro buen síntoma, pues la confianza empieza por la solvencia defensiva y desde allí se transmite a todas las líneas. Habitualmente Peñarol empezaba abajo en el marcador y luego no podía levantarlo. De allí la importancia de no haber tomado goles.

Velocidad.

El mirasol, con Canobbio y Pellistri, tiene velocidad asegurada, pero debe complementarla con buenas decisiones a la hora de culminar las jugadas. Ayer desniveló por las bandas, pero se diluyó en el último toque.

Xisco.

Xisco Jiménez
Xisco y su alegría compartida con Pellistri tras el gol. Foto: Gerardo Pérez

El español anotó su primer gol como mirasol y se sacó un peso de encima. Metió dos muy buenos cabezazos y con el segundo batió a Cristóforo, que en gran tapada había sacado el anterior.

Pegada.

En este caso hablemos de una doble pegada: la de López al haber consolidado en el mediocampo al juvenil Matías De los Santos y la pegada que éste posee. Ayer estuvo a punto de anotar de tiro libre y el travesaño le dijo que no.

Peñarol ganó dos partidos y en resultados ya no está en deuda. Ahora debe pagar la futbolística, pero al menos mandó señales positivas.

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