TORNEO CLAUSURA 

Peñarol apronta el clásico con entusiasmo: ganó en confianza y ahora pelea por todo

El aurinegro se prepara para enfrentar a Nacional sabiendo que depende de sí mismo para conseguir su gran objetivo: el tricampeonato uruguayo.

Diego López en Los Aromos. Foto: Francisco Flores.
Diego López en el entrenamiento del miércoles por la mañana Los Aromos, donde Peñarol se apronta para el clásico del domingo. Foto: Francisco Flores.

Semana clásica. Semana importante y clave para la definición del Campeonato Uruguayo y panorama impensado para Peñarol hace menos de un mes. Es que, de estar al borde del abismo, hoy el carbonero pasó a estar más vivo que nunca y da pelea.

Las cosas cambiaron y para bien en un plantel que hoy respira mucha más tranquilidad y que se apronta para jugar un clásico que puede llegar a ser decisivo en la definición de la temporada.

Hoy Peñarol está a un punto de Nacional en el Torneo Clausura y a dos en la Tabla Anual y si el domingo vence a los tricolores, los pasará en las dos clasificaciones cuando van a quedar tres fechas para la finalización de la temporada regular.

Walter Gargano en el entrenamiento de Peñarol en Los Aromos. Foto: Francisco Flores.
Walter Gargano en el entrenamiento de Peñarol en Los Aromos. Foto: Francisco Flores.

“Es una semana linda e importante que siempre se empieza a vivir mucho antes. Lo bueno de este grupo es que supo separar, sobre todo desde la cabeza, lo que eran los partidos anteriores que si no los ganábamos íbamos a llegar de una manera distinta y yo creo que eso fue bueno, y está bien resaltarlo porque no es fácil, ya que siempre se habla mucho antes de este partido y esta vez se supo separar bien”. Las palabras de Diego López marcan a las claras que para salir del mal momento deportivo en el que los resultados no llegaban y el juego no acompañaban, el plantel nunca puso la carreta delante de los bueyes, sino que todo lo contrario, se trazó objetivos cortos: partido a partido.

La realidad aurinegra tras la sexta fecha del Torneo Clausura no era la mejor ni más alentadora. Después de empatar con Racing 3-3 en el Parque Artigas de Las Piedras, el equipo de Diego López quedó a siete puntos de Nacional en este certamen y a ocho en la Tabla Anual.

Lucas Viatri está recuperado y a la orden de Diego López para el clásico. Foto: Francisco Flores.
Lucas Viatri está recuperado y a la orden de Diego López para el clásico. Foto: Francisco Flores.

El juego no era el mejor y, además, los resultados, esos que siempre mandan en el fútbol de manera indefectible, no llegaban, haciendo que la continuidad del “Memo” dependiera del próximo partido.

Más allá de que desde el Consejo Directivo, en su mayoría, se respaldaba al entrenador, todo hacía indicar que si Peñarol no ganaba el siguiente encuentro, frente a Boston River, el ciclo de López en el club se terminaba.

Mientras tanto, y a pesar de la cantidad de rumores, en Los Aromos el “Memo” confiaba en sus jugadores y los futbolistas en el entrenador. La única manera de salir del pozo era trabajando, mejorando el juego y sobre todo, consiguiendo resultados.

De ahí en más el carbonero comenzó una racha que al día de hoy acumula cinco triunfos en la misma cantidad de presentaciones y al perder Nacional dos partidos seguidos, recortaron la ventaja para estar ahora a un punto en el Clausura y solo a dos en la Anual.

“El grupo estuvo fuerte, creyó siempre en el día a día y hoy está más fuerte que nunca para pelear por todo. Hay cuatro partidos y somos realistas que el clásico es fundamental, pero después de ese encuentro hay otros tres que también debemos ganar para poder ser campeones y lograr nuestro objetivo”, dijo el “Memo” en conferencia de prensa en Los Aromos, agregando que “siempre fuimos conscientes de que a lo largo del campeonato íbamos a tener momentos complicados. Los tuvimos y fueron difíciles. Son momentos que no te sirven para nada, pero lo que tuvo el grupo fue equilibrio y eso me deja muy tranquilo”.

Y a lo largo de las cinco victorias al hilo, Peñarol no solo mejoró en la obtención de resultados sino que también lo hizo en su juego, algo fundamental para conseguir triunfos.

De a poco, el entrenador empezó a recuperar física y futbolísticamente a varios de sus referentes que no estaban atravesando por un buen momento y eso fue clave para el equipo.

Se empezaron a ver rasgos del Peñarol campeón del Torneo Apertura, ese que juega por las bandas dañando a sus rivales, que trata de manejar la pelota, que genera situaciones de gol en la ofensiva y que se muestra muy sólido en la defensa.

Guzmán Pereira. Foto: Francisco Flores.
Guzmán Pereira. Foto: Francisco Flores.

Como dato, en las cinco victorias que el carbonero lleva de manera consecutiva en el Clausura, anotó nueve goles y solamente le convirtieron dos.

Ese panorama actual de Peñarol dista y mucho del que el equipo tenía el 17 de octubre tras empatar con Racing.

Ahora, la meta es el clásico del domingo y Diego López lo tiene claro: “Sabemos que es un partido importante pero no es definitorio. Pero por cómo llegamos, Peñarol está apto para hacer su partido y ganarlo”.

Es clave, es importante y es fundamental. Peñarol mejoró, está con confianza, sabe que tiene un tren este domingo y se quiere subir para seguir peleando por todo.

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