NACIONAL

Una pasión sin explicación

Orlando Bianchi vivió una jornada de emoción pura gracias al club de sus amores.

Orlando Bianchi y los detalles que demuestran su fanatismo. Foto: Marcelo Bonjour
Orlando Bianchi y los detalles que demuestran su fanatismo. Foto: Marcelo Bonjour
Orlando Bianchi y los detalles que demuestran su fanatismo. Foto: Marcelo Bonjour
Orlando Bianchi y los detalles que demuestran su fanatismo. Foto: Marcelo Bonjour
Orlando Bianchi y los detalles que demuestran su fanatismo. Foto: Marcelo Bonjour

Nacional forma parte de la vida de muchos de sus hinchas. Más que un fanatismo, para algunos es una religión. Y Orlando Bianchi no es la excepción: Lleva los colores en la piel desde muy chico.

Ayer fue uno de los galardonados con el “Doble Atilio de Diamante” ya que cumple en este 2018 los 75 años como socio de la institución.

“Es un orgullo y me genera una emoción enorme. Ya tenía la de los 25 y 50 años que me habían entregado hace un tiempo”, le dijo a Ovación Orlando Bianchi.

Tiene 91 años y una vida entera dedicada a ver al equipo de sus amores. Se crió viendo jugar a glorias como Luis Artime, Rinaldo Martino y Rodolfo Pini, a quien catalogó como uno de los mejores zagueros que vio con la camiseta de los tricolores.

Se hizo socio con una historia muy particular. “El 14 de diciembre ganamos el clásico de Reserva 4-0 y el de Primera División 6-0. Del estadio me fui corriendo a la sede de la Avenida 18 de Julio y Gaboto a hacerme socio. Llegué, entré y el señor que estaba ahí me dijo ‘¿qué necesita señor?’, vengo a hacerme socio le dije y me respondió que fuera entre semana porque los domingos no hacían socios”, le contó Orlando a Ovación.

Actual butaquista de la Atilio García, ya no va tanto al Gran Parque Central porque la edad no se lo permite. “Tengo 91 años y algunos problemas en la vista. Si mi nieto no me acompaña, no voy porque solo es imposible aunque me encanta poder ver al equipo en la cancha, es algo que no se compara, pero últimamente lo trato de ver más por televisión”, explicó.

Orlando no viene de una familia nacionalófila ni mucho menos. “A mis padres mucho el fútbol no les gustaba, no había una pasión instalada en nuestro hogar. Uno de mis hermanos simpatizaba por Peñarol pero nunca fue fanático y mi otro hermano es de Wanderers, socio y todo. Yo me hice de Nacional. No me preguntes porqué, pero le fui tomando amor a estos colores desde chico y ahí empezó esta historia que se mantiene hasta hoy con recuerdos que son imborrables”, contó.

En su memoria tiene guardados muchísimos goles de Atilio García gritados desde la Tribuna Ámsterdam. “Era un deleite verlo jugar. Pasaron muchos y muy buenos después de Atilio, pero ninguno como él en Nacional”, insistió.

Con 91 años vio muchas victorias inolvidables, también vivió algunos sin sabores, pero a la hora de mencionar una, se quedó con el clásico del Torneo Apertura 2014 que el tricolor lo ganó en los descuentos con un tiro libre del “Chino” Álvaro Recoba, pero como varias historias de Orlando, esta también tiene un tinte particular: “Ya habíamos empatado en los descuentos y yo la verdad me estaba por ir para salir rápido del Estadio y no demorarme en la salida. Ya no soy un pibe. Estaba en la Olímpica y el tiro libre lo vi por encima de los hombros de otros hinchas, casi que en puntas de pie. Cuando hizo el gol Recoba fue una emoción inmensa y es uno de los recuerdos más lindos que tengo y lo bueno es que no fue hace mucho”.

Orlando también supo gritar los goles de Waldemar Victorino, festejar las conquistas de Copa Libertadores, celebrar muchos clásicos y Campeonatos Uruguayos, y sobre todo, disfrutar de ir a la cancha a ver al equipo de sus amores.

Ayer, fue Nacional el que le retribuyó a sus socios esa adhesión de muchos años siguiendo al club en las buenas y en las malas. Lo disfrutó Orlando y todos los asociados que fueron condecorados.

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